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Cumbre del Clima

La probabilidad de que se produzcan olas de calor extremas es hasta cien veces mayor que hace un siglo

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Las olas de calor son una de las principales causas de los estragos que se producen a nivel global.
Las olas de calor son una de las principales causas de los estragos que se producen a nivel global.

El goteo de trabajos científicos que retratan el planeta Tierra como un lugar cada vez más inhóspito ha continuado en esta tercera jornada de la Cumbre del Clima de Madrid. Si el martes era la Organización Meteorológica Mundial quien advertía del alto impacto causado por eventos meteorológicos extremos, y de que 2019 cerrará la década más calurosa desde que se tienen registros, un día después ha sido Germanwatch quien ha profundizado en el efecto de estos eventos extremos, con su informe Índice de riesgo climático global 2020. Y si hay una idea que se puede extraer, es que la devastación causada por el cambio climático no entiende de países pobres o ricos.

De entre todos los eventos meteorológicos extremos de 2018, que es el año en el que se centra el informe de la organización no gubernamental alemana, las olas de calor fueron una de las principales causas de los estragos que se produjeron a nivel global. Y ofrece un dato que debería preocupar especialmente a los españoles: en Europa, la probabilidad de que se produzcan olas de calor extremas es entre diez y cien veces mayor que hace un siglo.

De hecho, principalmente por este motivo, Alemania fue el tercer país más afectado en el año 2018 por eventos extremos intensificados por el cambio climático. Solo fue superada por Japón y Filipinas. En este sentido, es muy significativo que, de los tres países más perjudicados, dos sean naciones plenamente desarrolladas, algo que redunda en ese hecho de que, al menos en los efectos del cambio climático -no así en la responsabilidad-, países ricos y pobres van de la mano.

Japón, el más afectado en 2018

Japón fue el que más daños sufrió en 2018. Las inundaciones causadas por las fuertes lluvias, dos olas de calor y el peor tifón que azotó el país en un cuarto de siglo dejaron al país con casi 1.300 muertos, miles de personas sin hogar y unas pérdidas económicas estimadas en más de 35.000 millones de dólares.

El huracán Mangkhut, el más poderoso del año, devastó Filipinas en septiembre, desplazando a un cuarto de millón de personas y causando la muerte de más de 450 personas, según este índice anual de riesgo climático.

En Alemania, fue una ola de calor prolongada durante el verano y la sequía lo que causó 1.250 muertes prematuras (prácticamente las mismas que Japón, y casi el triple que las de Filipinas), además de pérdidas económicas estimadas en 5.000 millones de euros, principalmente en el sector agrícola.

"La ciencia ha confirmado el vínculo entre el cambio climático y la frecuencia y severidad de las temperaturas extremas", ha manifestado Laura Schaefer, investigadora de Germanwatch.

España, cada vez más vulnerable

El informe de Germanwatch sitúa a España en el puesto 38º de la clasificación, nueve posiciones por encima de la lista de 2017, lo que muestra su creciente vulnerabilidad, especialmente a fenómenos extremos como las olas de calor o las tormentas.

Además, en el cálculo de las clasificaciones medias de un período plurianual, España también asciende del puesto 34º (con datos de 1998 a 2017) al 29º (con datos de 1999 a 2018).

Puerto Rico, Myanmar y Haití

En el periodo de diez años que abarca el informe (1999–2018), Puerto Rico, Myanmar y Haití fueron los países más afectados por eventos climáticos extremos, principalmente por las tormentas que se conviertieron en más violentas por el calentamiento de la superficie del océano y más destructivas por el aumento del nivel del mar.

En este decenio, de los diez países más afectados, siete fueron países en desarrollo de ingreso bajo o medio bajo, dos fueron países de ingreso medio alto (Tailandia y Dominica) y uno fue una economía avanzada de ingreso alto (Puerto Rico).

Entre 1999 y 2018, murieron en el mundo casi medio millón de personas como consecuencia directa de los más de 12.000 fenómenos meteorológicos extremos que se produjeron, mientras que las pérdidas económicas ascendieron a aproximadamente 3.540 millones de dólares.

"La cumbre climática de este año en Madrid (COP 25) debe abordar la falta de financiación adicional para ayudar a los países más pobres a hacer frente a los daños", concluye el informe de Germanwatch, "ya que ellos son los más afectados por los impactos del cambio climático y a menudo carecen de la capacidad técnica y financiera para afrontar las pérdidas".