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Al papa Francisco "le gustaría" ir a España, pero lo hará "cuando haya paz"

  • El papa respondió así a preguntas de los periodistas españoles que viajaban con él a Marruecos a bordo del avión papal
  • Cuando le pidieron que concretara sus palabras, el pontífice dijo, en tono de broma, que él habla "de manera críptica"

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El papa responde a preguntas de los periodistas que viajan con él a Marruecos en el avión papal
El papa responde a preguntas de los periodistas que viajan con él a Marruecos en el avión papal.

El papa Francisco ha reiterado que "le gustaría" ir a España aunque ha puntualizado que lo hará "cuando haya paz", sin explicar a que se refería con esa expresión.

Francisco ha respondido así a preguntas de los periodistas españoles que han viajado con él a Marruecos a bordo del avión papal, quienes le han pedido que concretara sus palabras, a lo que él, en tono de broma, ha dicho que habla "de manera críptica".

Durante el trayecto, una periodista española le ha entregado una carta en nombre de varios presos encarcelados en Castellón que le pedían que los visitara.

También se le ha vuelto a preguntar sobre la posibilidad de un viaje a Argentina, a lo que el papa se ha limitado a decir: "veremos si puedo ir pronto".

El papa ha hablado, además, de sus intentos de que los feligreses no le besen el anillo y ha explicado que lo hace "por los fieles" y no "por él" porque al final del besamanos tiene la mano "totalmente mojada" y esto puede ser un problema de difusión de gérmenes.

Al sumo pontífice también se le ha preguntado sobre la valla construida en Ceuta y Melilla para frenar la inmigración que llega desde Marruecos y el uso de las concertinas en ellas. Ante este pregunta, el papa ha agachado la cabeza y ha afirmado: "es muy duro, es muy duro".

La inmigración no se resuelve con "barreras"

Posteriormente, el papa ha señalado en el primer discurso de su visita a Marruecos, tras escuchar al rey Mohamed VI, que el fenómeno de la inmigración "nunca encontrará una solución en la construcción de barreras" o negando la asistencia y ha abogado por buscar los medios para erradicar las causas que obligan a estas personas a dejar sus países.

"Vosotros sabéis cuánto me preocupa la suerte, a menudo terrible, de estas personas que en gran parte no dejarían sus países si no estuvieran obligadas a hacerlo", ha dicho en su discurso en la explanada de la Torre Hassan.

Por ello, el papa ha dicho que "la grave crisis migratoria que se está viviendo" es una "llamada urgente para que todos busquemos los medios concretos para erradicar las causas que obligan a tantas personas a dejar su país, su familia y a encontrarse fuertemente marginadas, rechazadas"

Además, ha instado a Marruecos, en el que actualmente hay 80.000 inmigrantes subsaharianos, según datos de Naciones Unidas, y muchos de ellos viviendo en campos de refugiados tras su intento de llegar a España, a seguir siendo "un ejemplo de humanidad para los migrantes y los refugiados".

Francisco, segundo pontífice que llega a Marruecos después del viaje de Juan Pablo II en 1985, también ha destacado en su discurso que el motivo de su visita es el de "promover el dialogo interreligioso y el conocimiento recíproco entre los fieles de nuestras dos religiones".

El papa, que ha visitado diez países musulmanes, ha aplaudido todas las iniciativas que detendrán "las instrumentalización de las religiones par incitar el odio, a la violencia y al extremismo, o al fanatismo ciego que se deje de usar en el nombre de Dios para justificar actos de homicidio, exilio terrorismo y opresión".

Asimismo, el papa Francisco y el rey Mohamed VI han firmado un llamamiento para preservar Jerusalén como "símbolo de convivencia", patrimonio de la humanidad y lugar de encuentro y de culto para las tres religiones monoteístas.