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La República Democrática del Congo da por finalizado su noveno brote de ébola

  • Sanidad ha contabilizado un total de 54 casos, con 17 muertes confirmadas
  • Por primera vez la vacuna experimental rVSV-ZEBOV se aplicó desde el principio

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Miembros de Médicos Sin Fronteras hablan con sanitarios
Miembros de Médicos Sin Fronteras hablan con sanitarios Mbandaka General Hospital, in Mbandaka, Democratic Republic of Congo

La República Democrática del Congo (RDC) ha anunciado el fin de la epidemia de ébola, el noveno brote que afronta el país y que ha dejado un total de 17 muertes confirmadas desde que se produjeron los primeros casos el pasado mes de mayo.

Tras cumplir el periodo de observación de 42 días que dicta la reglamentación sanitaria internacional, en el que no se debe registrar ningún nuevo caso, el ministro de Sanidad congoleño, Oly Ilunga, ha dado por finalizado este brote que ha afectado a dos zonas rurales -Bikoro e Iboko- y a un área urbana -Mbandaka- de en torno a un millón de habitantes.

Desde que el Ministerio de Sanidad declaró la nueva epidemia en la provincia de Ecuador (noroeste) el pasado 8 de mayo, se han registrado 38 casos confirmados, con 17 muertes positivas. No obstante, el Ministerio ha contabilizado un total de 54 casos (los 38 confirmados y otros 16 probables), de los cuales 33 han muerto (aunque sólo 17 de ellos han dado positivo por ébola hasta el momento) y 21 han sobrevivido.

"A pesar de que la amplitud de la crisis a la que nos hemos enfrentado no tenía precedentes, la rapidez y la eficacia de la respuesta puesta en marcha por el Gobierno y sus socios han sido excepcionales", ha considerado el ministro congoleño en el comunicado donde anunciaba el fin de la epidemia.

Aplicación de la vacuna experimental desde el principio del brote

La "amplitud de la crisis" residía en que se expandió a un núcleo urbano con mucha población, lo que disparó las alarmas e hizo que el país entrase en una "nueva fase de la epidemia de ébola", como explicó el mismo ministro el pasado 17 de mayo.

Además, tanto la RDC como los organismos internacionales temían que las conexiones fluviales de Mbandaka con otras partes del país y la capital, así como su cercanía con la República del Congo y la República Centroafricana, pudiesen ampliar los contagios.

Para evitar la propagación y controlar la epidemia, la RDC y sus socios internacionales, entre los que se encuentran la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Médicos Sin Fronteras (MSF), decidieron por primera vez en la historia comenzar a aplicar desde el inicio de la crisis la vacuna experimental rVSV-ZEBOV.

En total, 3.300 personas han sido vacunadas y se ha ofrecido asistencia sanitaria gratuita a toda la población en siete zonas de la provincia de Ecuador.

"El brote ha sido contenido gracias a los incansables esfuerzos de los equipos locales, al apoyo de los socios, a la generosidad de los donantes y al efectivo liderazgo del Ministerio de Sanidad", ha señalado el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en un comunicado publicado poco después de conocer la noticia.

La peor epidemia, entre 2014 y 2016, dejó miles de fallecidos

El ébola, que se transmite por contacto directo con la sangre y fluidos corporales de personas o animales infectados, normalmente murciélagos, y causa hemorragias graves y puede tener una tasa de mortalidad del 90%, es una enfermedad endémica en la RDC, que está acostumbrada a sufrir brotes casi anualmente.

El último brote, declarado el 11 de mayo de 2017 en Likati, en la provincia de Bas Uele (norte del país), casi en la frontera con República Centroafricana, dejó cinco casos y cuatro muertos. El más letal que sufrió el país centroafricano, con 280 muertos, fue el primero, el de 1976, cuando se descubrió la enfermedad, que recibió justamente el nombre de un río congoleño: ébola.

Ese año, se detectó por primera vez la enfermedad en dos brotes simultáneos en Yambuku (norte de lo que entonces se denominaba Zaire) y en Nzara, localidad de lo que hoy es Sudán del Sur, con 151 muertos.

Sin embargo, la peor epidemia de ébola conocida se declaró en marzo de 2014, con los primeros casos que se remontan a diciembre de 2013 en Guinea Conakry, desde donde se expandió a Sierra Leona y Liberia. La OMS marcó el fin de la epidemia en enero de 2016, después de registrarse 11.300 muertes y más de 28.500 casos, aunque la agencia de la ONU ha admitido que estas cifras pueden ser conservadoras.