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La Generalitat prevé en su hoja de ruta una Constitución redactada de forma asamblearia

  • Se filtra a los medios un segundo borrador de la 'ley de ruptura' catalana
  • Un foro social redactaría la Constitución si Cataluña vota por la independencia
  • El Govern basa la ley del referéndum en resoluciones de la ONU y La Haya
  • Puigdemont tiene previsto dar más detalles de la consulta el martes

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El presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, y el vicepresidente, Oriol Junqueras.
El presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, y el vicepresidente, Oriol Junqueras.

El segundo borrador de la Ley Fundacional de Transitoriedad ("Ley de ruptura") para Cataluña prevé que si el resultado del referéndum del 1 de octubre fuese favorable a la independencia, la Generalitat activaría una fase "de base ciudadana, transversal, participativa y vinculante, con el objetivo de redactar y aprobar la Constitución de la República".

El diario El País recoge este lunes dicho borrador, que señala que tras la creación de esa base ciudadana el proceso se subdivide en tres fases sucesivas: la primera, un proceso participativo; la segunda, elecciones constituyentes y elaboración de una propuesta de Constitución por parte de la Asamblea constituyente, y la tercera, ratificación de la Constitución.

Los partidos soberanistas tienen previsto aprobar dos leyes en el Parlament, la del referéndum y la de transitoriedad jurídica, que regularía el escenario político en Cataluña en caso de ganar el "sí" a la independencia. Si ganase el "no", la previsión es convocar elecciones autonómicas de forma inmediata.

Una asamblea por sectores y territorios e inmune

En lo que respecta a la ley de transitoriedad o de "ruptura", los ponentes de la norma señalan, según el borrador del que da cuenta El País, que el actual Parlamento catalán debería amparar esas diferentes fases participativas para que tuvieran lugar esas deliberaciones por sectores y territorios en los siguientes seis meses tras conocerse el resultado de la consulta del 1-O.

Terminado ese proceso asambleario, el proclamado nuevo presidente de la República de Cataluña disolvería ese Parlamento y convocaría unas elecciones para elegir, por "el régimen electoral ordinario", una Asamblea constituyente con el mismo número de miembros (135) que el actual Parlamento autonómico.

La norma especifica que ninguna de las decisiones de la Asamblea constituyente serían susceptibles de control, suspensión o impugnación por ningún otro poder, juzgado o tribunal.

Otro referéndum para ratificar el texto constitucional

Una vez que la Asamblea constituyente aprobase la propuesta de una nueva Constitución catalana se debería de someter a ratificación a través de un nuevo referéndum y si contase con la aprobación de la población catalana la Asamblea se disolvería para proceder a unas elecciones "para la conformación del nuevo sistema institucional establecido por la Constitución (catalana)".

Hasta la formación de las nuevas instituciones de la República de Cataluña la diputación permanente de la Asamblea constituyente fiscalizaría "la creación de un nuevo entramado institucional" y asumiría "las funciones, facultades y obligaciones del Parlamento".

El presidente catalán nombrará a los principales cargos de Justicia

El borrador recoge en materia judicial que el presidente catalán se reserva la facultad para nombrar el fiscal general de Cataluña y que podrán designar al presidente del Tribunal Supremo de la nueva república.

El mismo control político llegaría también al nombramiento de los jueces del Supremo quedando en manos de una sala de gobierno, compuesta por magistrados de distintas instituciones catalanas, la decisión al respecto.

Cataluña invoca el derecho de autodeterminación de la ONU

Por otra parte, los grupos de Junts pel Sí y la CUP han elaborado una "Ley del referéndum de autodeterminación" que invoca acuerdos de la Asamblea General de la ONU reconociendo "el derecho de los pueblos a la autodeterminación", aprobado en 1966 y ratificado por España en 1977, así como dictámenes del Tribunal de la Haya para convocar el referéndum del 1 de octubre.

Estos argumentos figuran en la "exposición de motivos" del borrador de la ley, al que han tenido acceso La Vanguardia y Catalunya Radio, junto a sus tres primeros artículos.

Apela a dictámenes recientes del Tribunal internacional de justicia de La Haya en los que se indica que el derecho a decidir de los pueblos ha evolucionado a lo largo del siglo XX, tras el fin de la era del imperialismo, y que la única limitación a su ejercicio es el recurso ilícito a la fuerza u otras violaciones graves del derecho internacional.

El referéndum, un "acto de soberanía"

La exposición de motivos añade que la elaboración de esta ley responde a un "acto de soberanía" que es "la opción necesaria para poder ejercer el derecho de los catalanes a decidir el futuro político de Cataluña, especialmente después de la ruptura del pacto constitucional español de 1978 que representa la anulación parcial y la completa desnaturalización del Estatut de Cataluña del año 2006".

El artículo 1 de la ley regula la celebración del referéndum, sus consecuencias en función de cuál sea el resultado y la creación de la Sindicatura Electoral de Cataluña, organismo que actuará como Junta Electoral, nombrada por el Parlament, y que estará formada por juristas.

El artículo 2 afirma que el pueblo de Cataluña es un "sujeto político soberano" y como tal "ejerce el derecho a decidir libre y democráticamente su condición política".

Por su parte, el artículo 3 destaca que esta ley prevalece jerárquicamente sobre todas aquellas normas que puedan entrar en conflicto con ella, y que también ampara a "todas aquellas autoridades, personas y empresas que participen directa o indirectamente" en la preparación y celebración del referéndum.

El martes, Puigdemont explicará la ley del referéndum

En una entrevista este lunes en la emisora catalana RAC1, el vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, ha defendido la legalidad de este referéndum al ampararse a su vez en la legalidad internacional. De hecho, se ha amparado en el derecho internacional para afirmar que "no tiene que haber mínimos de participación en un referéndum".

De momento, todo está sobre el papel y nada se ha defendido públicamente. Los partidos de la oposición en el Parlamento catalán saben nada de estas propuestas oficialmente y ni tan siquiera de los detalles del referéndum, del que se anunció solemnemente la fecha y la pregunta, pero no se han dado más detalles.

Por eso, el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, tiene previsto este martes facilitar toda la información en un acto convocado por Junts Pel Sí en el Teatro Nacional de Cataluña.

De momento, se toma con ironía la publicación de estos borradores, en especial la referencia periodística al estilo "bolivariano" de la Asamblea constituyente de base social que contendrían.

"Qué país más difícil de entender", ha publicado en Twitter a primera hora de la mañana, en referencia a España. "Te vas a dormir nazi y te despiertas bolivariano. Y quizá para cenar ya seremos norcoreanos".