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Investigadores españoles reclaman volver a los principales programas sobre terremotos

  • España, fuera de la investigación de riesgos geológicos por no pagar las cuotas
  • Su exclusión la deja fuera de liderar proyectos en Lorca y en el Teide, entre otros
  • Denuncian un "golpe" a la ciencia; el Gobierno defiende que debe "priorizar"

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El barco japonés de perforación 'Chikyu', ante el monte Fuji, en uno de los proyectos del Programa Internacional para el Descubrimiento del Océano (IODP).
El barco japonés de perforación 'Chikyu' ante el monte Fuji, en uno de los proyectos del Programa Internacional para el Descubrimiento del Océano (IODP). IODP

España está al margen de los dos principales programas internacionales para estudiar riesgos geológicos por no estar al día con las cuotas. Desde 2011, no paga la cantidad voluntaria a la que el país se había comprometido y, desde abril de 2014, se ha visto por completo fuera de los dos programas internacionales más prestigiosos en Ciencias de la Tierra y del Mar: el Programa Internacional para el Descubrimiento del Océano (IODP, en sus siglas en inglés) y el Programa Internacional de Perforación Científica Continental (ICDP, en inglés).

La consecuencia directa: excluye a nuestro país de liderar proyectos que afectan y se realizan directamente en nuestro suelo, además del parón en la formación de investigadores y el progreso del conocimiento en campos como la geología, la climatología y el estudio de los recursos naturales.

La razón, la crisis y los recortes en investigación, que obligaron al Gobierno a "priorizar" la participación de España en proyectos internacionales, por lo que en 2011 decidió no renovar la suscripción en estos programas -una cuota anual de 500.000 y otra de 50.000 euros, respectivamente-. Pero los investigadores españoles no se resignan y tratan de pedir apoyos con los que reanudar su trabajo mediante una petición de firmas abierta esta semana en Change.org.

Hasta entonces, la participación en ambos programas había permitido a la comunidad científica española "el acceso tanto a datos y muestras del subsuelo como a grandes infraestructuras de investigación (buques de perforación científica, litotecas y bases de datos)".

Se trata de grandes proyectos que "un único país no puede sufragar por sí mismo" a no ser que se una a otros, explica a RTVE.es Blas Valero, director del Instituto Pirenaico de Ecología del CSIC y miembro del proyecto ICDP.

El IODP, dedicado a la investigación oceánica, lo forman 27 países, incluido un consorcio europeo (ECORD); el ICDP, el de investigación terrestre, cuenta con 23 países. Ambos proyectos los abanderan desde su nacimiento Alemania, Japón y Estados Unidos, que, señalan los investigadores españoles, financian estas iniciativas con dinero público.

Freno a la participación en investigaciones en España

En los últimos 20 años, la pertenencia de España a estos grupos internacionales ha vertebrado un grupo de 1.500 investigadores nacionales que han participado en, por ejemplo, perforaciones marinas de kilómetros de profundidad en la falla japonesa de Nankai para estudiar futuros terremotos, como el que provocó la catástrofe nuclear de Fukushima. En el proyecto continental han participado de una u otra manera unos 500 científicos españoles desde 2007, según Valero.

España preveía liderar proyectos de investigación en Granada, Murcia y Tenerife

Ahora, "los investigadores senior ya no podrán proponer ni liderar proyectos como investigadores principales, y los investigadores jóvenes no van a poder hacer uso de toda esta red de contactos, estar en un barco investigando o trabajando en una universidad en Alemania con datos que salgan de estas investigaciones", lamenta el científico español.

España, que registra entre 1.200 y 1.400 terremotos al año en la Península Ibérica, según Protección Civil, tiene un interés muy particular en ser relevante en estos estudios, y también tenía sus propios planes.

Había proyectos planeados y que serían liderados por científicos españoles para estudiar la zona sísmica de Guadix-Baza, en Granada; en Lorca (Murcia), donde una falla causó un seísmo que mató a nueve personas en 2011; o en la caldera volcánica de Las Cañadas en el Teide (Tenerife), y que ahora será otro grupo extranjero el que las lidere.

Obligación de "priorizar" gastos en I+D+I

El caso es que por parte de los programas internacionales se ha mantenido a España como miembro casi tres años a pesar de que no había pagado las cuotas, en la esperanza de renegociar y volver a pagar a la baja, "unos 30.000 euros en lugar de 50.000 para el ICDP o 100.000 euros en lugar de 500.000" para el proyecto de perforación continental.

La Secretaría de Estado de I+D+I ha tenido que reducir las aportaciones públicas debido a la crisis

Pero los representantes españoles de estos consorcios lamentan que no han encontrado "ninguna disposición" por parte del Gobierno, que ha invitado a los investigadores a buscar financiación privada de, por ejemplo, empresas petroleras.

La Secretaría de Estado de I+D+I entiende que se trata de una investigación valiosa, pero justifica a RTVE.es que no se haya seguido pagando por el necesario "ejercicio de priorización" al que se ha visto obligada en los últimos años, y recuerda que la negativa a renovar la cuota total de 550.000 euros anuales por estos proyectos la tomó el anterior Gobierno.

Esta cantidad puede parecer pequeña en comparación con los 180 millones que España paga a la Agencia Espacial Europea (ESA) o los 75 millones que aporta a la Organización Europea para la Investigación Nuclear, el conocido como CERN, admite el departamento gubernamental, pero subrayan que entre los "cientos de programas en los que participa España" se han visto obligados a asumir recortes ante la imposibilidad de que los presupuestos públicos absorban todos los costes de I+D+I.

"Un golpe más a la investigación en España"

En todo caso, recuerdan fuentes de la Secretaría de Estado, ante el problema endémico de la falta de financiación privada en la investigación en España, el Gobierno "siempre intenta que las empresas que se pueden beneficiar de estos y otros proyectos se impliquen desde el principio en participar".

Entre esas empresas podían estar las petroleras. Sin embargo, "pedir a las empresas petroleras que paguen esta cuota no es muy común", objeta Valero, que señala que la financiación de estos proyectos en los países participantes la asumen las agencias gubernamentales.

"La ciencia es cada vez menos nacionalista; para poder hacer ciencia hay que estar con los demás"

"El Gobierno quiere impulsar programas que tienen interés empresarial, pero las empresas petroleras, que participan en muchos trabajos de investigación, no pagan la cuota de un organismo internacional", señala.

Como último recurso, los investigadores han optado por abrir hace unos días una petición de firmas en Change.org dirigida al Ministerio de Economía y Competitividad para tratar de reengancharse a estos proyectos, denunciando que las "restrictivas políticas" del Ministerio de Hacienda abocan a la comunidad científica española "al aislamiento internacional".

"Es un golpe más a la investigación en España, que es más localista, depende más de la financiación nacional y pierde respaldo para participar en la investigación internacional", donde Blas Valero considera que cada vez es más necesario estar. “La ciencia es cada vez menos nacionalista, y para hacer ciencia hay que poder estar ahí con los demás", sentencia.

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