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Lajdar Brahimi dimite como enviado especial de la ONU para Siria

  • Lo hace frustrado por la falta de negociaciones
  • Reemplazó en la labor a Kovi Annan, quien también dimitió
  • Ban Ki moon se da de plazo hasta el 31 de mayo para buscar sustituto

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El representante especial de la ONU y la Liga Árabe para Siria, Lajdar Brahimi, habla durante la rueda de prensa en la que anuncia su renuncia
El representante especial de la ONU y la Liga Árabe para Siria, Lajdar Brahimi, habla durante la rueda de prensa en la que anuncia su renuncia EFE EFE/JUSTIN LANE

El secretario general de la ONU, Ban Ki moon, aceptó el martes la dimisión del enviado especial para SiriaLajdar Brahimi, quien deja el puesto frustrado ante la falta de negociaciones entre las martes enfrentadas en la guerra civil.

"Con gran pesar debo informar, siguiendo consultas con el secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, que he decidido aceptar la petición de Lajdar Brahimi para dejar sus obligaciones como representante especial conjunto de la Secretaría General y de la Liga Árabe, siendo efectivo el 31 de mayo", declaró Ban el martes, en una rueda de prensa conjunta con Brahimi en la sede de la ONU en Nueva York.

Frustrado por la falta de negociaciones

Tras casi dos años de infructuosos esfuerzos, Lajdar Brahimi ha renunciado a su puesto como mediador internacional para Siria, frustrado por el bloqueo de las negociaciones y ante las pocas perspectivas de lograr un acuerdo que ponga fin a una guerra que se ha cobrado ya más de 150.000 vidas.

"Estoy muy triste por dejar este puesto y por dejar Siria en una situación tan mala", dijo un Brahimi visiblemente abatido.

Ban agradeció los esfuerzos del veterano diplomático argelino e indicó que Naciones Unidas y la Liga Árabe tienen ahora un margen para buscar un nuevo enviado especial. Entre los nombres barajados suena especialmente el del exministro de Asuntos Exteriores de Túnez Kamel Morjane.

Los rumores sobre una inminente renuncia de Brahimi han sido constantes desde hace muchos meses, pero se intensificaron especialmente este año cuando el régimen sirio desoyó totalmente sus llamamientos y convocó para junio unas elecciones presidenciales en las que se espera la reelección de Bachar al Asad.

Brahimi había advertido de que la convocatoria de los comicios en la situación actual terminaría con cualquier esperanza de lograr la paz en el marco del proceso de Ginebra y había señalado, por tanto, que si Damasco seguía adelante con ellos su papel ya no tenía sentido.

El diplomático argelino fue nombrado enviado especial para Siria en agosto de 2012 tras la renuncia del ex secretario general de la ONU Kofi Annan, y sus gestiones permitieron durante un tiempo alumbrar esperanzas de lograr la paz.

Bajo su dirección, el Gobierno y la oposición se sentaron a negociar en Ginebra en dos ocasiones, pero el proceso apenas logró avances más allá de un alto el fuego temporal en la ciudad de Homs, uno de los bastiones de los sublevados, que esta semana ha vuelto a quedar bajo control de las fuerzas de Asad.

"Irremediablemente divididos"

Ban alabó la "paciencia y la capacidad" demostradas por Brahimi y reconoció que se ha enfrentado a "situaciones imposibles" y a un país y una región "irremediablemente divididos" sobre cómo poner fin a la lucha.

El secretario general de la ONU lamentó que "las partes, especialmente el Gobierno, se hayan mostrado reticentes a aprovechar la oportunidad" planteada por Brahimi para resolver la crisis en el marco de Ginebra.

Ban reiteró su llamamiento a todas las facciones para que muestren "sabiduría y sentido de la responsabilidad" y permitan encontrar "una salida a esta pesadilla".

"Excepto en las armas químicas y algún avance en la asistencia humanitaria, no hemos logrado ningún progreso, particularmente en una solución política", lamentó el diplomático coreano, que acusó a las dos partes de "haber fallado" a los llamamientos de la comunidad internacional.

Ban, al mismo tiempo, subrayó que todos los responsables deben responder ante la Justicia de "los terribles crímenes que se han cometido" en Siria.

Pese a que la situación en Siria no ha dejado de deteriorarse desde que el conflicto estalló hace más de tres años, Brahimi se mostró convencido de que "la crisis terminará". La cuestión, aseguró, es saber "cuántos muertos" y "cuánta destrucción" se van a permitir antes de que "Siria pueda convertirse en una nueva Siria".

Siria se halla sumida en un conflicto que dura ya más de tres años y que ha causado más de 150.000 fallecidos desde su inicio a mediados de marzo de 2011, según las últimas cifras difundidas por el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

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