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Guillermo Moreno, un polémico secretario de Estado con más poder que sus ministros

  • Ha sido acusado de amenazar a los empresarios para bajar los precios
  • Se le achaca también haber manipulado los datos de inflación
  • Cristina Fernández le cesa para mejorar su propia imagen

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Imagen de archivo de la presidenta argentina, Cristina Fernández, con el hasta ahora secretario de Comercio, Guillermo Moreno
Imagen de archivo de la presidenta argentina, Cristina Fernández, con el hasta ahora secretario de Comercio, Guillermo Moreno.

Guillermo Moreno ha sido hasta este martes el más polémico de los funcionarios de los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, con un estilo poco ortodoxo y falto de modales para "convencer" a los empresarios de que bajaran los precios.

La derrota del Gobierno en los comicios legislativos del pasado octubre ha precipitado la caída de Moreno, con cuya salida Cristina Fernández se saca de encima un duro lastre que durante estos últimos años colaboró en la caída de la imagen positiva de la mandataria.

Rechazado por los empresarios

Moreno llegó a mediados de 2006 a la Secretaría de Comercio Interior, un puesto de segunda línea y teórico perfil técnico, pero este economista le dio a su gestión tanta exposición pública que pronto le hizo sombra a los sucesivos ministros de Economía que desde entonces tuvo el país.

Llegó para combatir la inflación, que ascendía en Argentina después de que el país se recuperara de la crisis de 2001-2002.

Pero el "paladín de los precios", como empezó a ser conocido popularmente, ha utilizado métodos poco ortodoxos y amables, según varios empresarios que recibieron sus peculiares e inesperadas llamadas y visitas.

En la prensa local abundaron en estos años los relatos anónimos de altos ejecutivos horrorizados por el lenguaje soez del funcionario y el supuesto recurso de la intimidación para obligarles a firmar acuerdos de estabilidad de precios.

"Es más bueno que Lassie; ladra, pero no muerde", dijo alguna vez el fallecido expresidente Néstor Kirchner (2003-2007). Moreno consiguió una foto del famoso perro, escribió encima la definición de su exjefe y la colocó en un portarretratos en su despacho.

Manipulación de los datos de inflación

Pese a los acuerdos de estabilidad de precios, la inflación continuaba en alza y Moreno decidió a inicios de 2007 intervenir el estatal Instituto Nacional de Estadística y Censos.

Desde entonces, los índices oficiales de precios comenzaron a mostrar números que economistas y empleados del organismo tacharon de fantasiosos.

La ruptura del termómetro de la inflación generó una fuerte polémica en Argentina y, pese a ser investigado por la Justicia, Moreno se mantuvo impávido. Por el contrario, multó y denunció ante la Justicia a las consultoras privadas que osaron difundir sus propios datos de inflación.

En diciembre de 2007, Cristina Fernández sucedió a su esposo en la Presidencia y no dudó en mantener a Moreno como secretario de Comercio Interior.

En los prolegómenos del conflicto agropecuario, en marzo de 2008, empresarios del sector frigorífico denunciaron al funcionario por intimidación en el marco de los intentos del Gobierno por alcanzar un acuerdo para frenar los precios de las carnes.

Los productores del sector lechero también denunciaron malos tratos de parte de "el Nariz", como apodan sus allegados a Moreno, un viejo militante del gobernante peronismo.

En círculos políticos aún se recuerda cuando Moreno, en un acto público, le hizo por esos días un gesto singular al entonces ministro de Economía Martín Lousteau, colocándole una mano en el cuello. Poco después, Lousteau dejaba de ser ministro de Economía.

El controvertido funcionario también regulaba las importaciones, poniendo límites a la concesión de permisos para ingresar bienes a Argentina, y las exportaciones de productos básicos, como la harina, estableciendo cupos para privilegiar el mercado doméstico.

Tras siete años aplicando sus métodos heterodoxos, la política contra la subida de la inflación es un fracaso: en octubre pasado los precios registraron una subida interanual del 10,5%, de acuerdo a los datos oficiales, pero según consultores privados la inflación "real" acumulada en los últimos doce meses es del 25,9%.

Tras su renuncia, Moreno ha sido designado por Fernández como agregado económico en la embajada argentina en Italia.