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García-Margallo ofrece España para celebrar una nueva reunión de la oposición siria

  • Antes de la nueva Cumbre de Ginebra 
  • El ministro habla en la Comisión de Exteriores del Congreso

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El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, durante su comparecencia a petición propia en la Comisión de Exteriores del Congreso
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, durante su comparecencia a petición propia en la Comisión de Exteriores del Congreso.

España ha ofrecido a la comunidad internacional su disposición a albergar, antes de que se celebre la segunda conferencia de paz sobre Siriauna nueva reunión de la oposición para preparar esas conversaciones, ha anunciado este lunes el ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo.

Después de que España ya haya recibido en dos ocasiones a la oposición siria, el jefe de la diplomacia española ha vuelto a ofrecer la disposición del país a celebrar un tercer encuentro antes del 23 de noviembre, fecha en la que se celebrará esa nueva conferencia de paz en Ginebra (Suiza).

La primera reunión de la oposición siria en Madrid tuvo lugar el 30 de  marzo de 2012 y en ella García-Margallo se reunió con una delegación de  opositores para reafirmarles el compromiso de España para que el régimen  de Bachar al Asad diera paso a una transición democrática.

El 20 y  21 de mayo de este año dirigentes de la oposición siria mantuvieron un  encuentro en un hotel de Madrid para tratar de buscar una solución  política a este conflicto.

España apuesta por la vía política

En su comparecencia a petición propia en la Comisión de Exteriores del Congreso para hablar del conflicto sirio, García-Margallo ha dicho que España siempre ha apostado por la defensa del multilateralismo, el consenso en la UE, la preferencia de la solución política a la militar,  las ayudas de emergencia y la necesidad de evitar un contagio en la región.

García-Margallo había pedido comparecer en el Congreso tras el giro de la comunidad internacional a raíz del ataque con armas químicas el pasado 21 de agosto en los barrios de la periferia de Damasco por parte del régimen de Bachar al Asad.

En el Congreso, el ministro ha explicado la evolución de ese conflicto y ha subrayado que con ese ataque se traspasó "una línea roja", tal y como dijo el presidente estadounidense, Barack Obama.

El ministro ha aludido a las particularidades del conflicto centrándose en su carácter "sectario", así como a la "fragmentación" tanto de la oposición armada como de la oposición política.

Se ha referido así a la Coalición Nacional Siria (CNFROS), la principal alianza opositora y a la cual España reconoció el 30 de noviembre de 2012 como el legítimo representante del pueblo sirio. "La más proclive a buscar puentes con partes del régimen para llegar a una solución política", ha añadido.

García-Margallo ha apuntado que la comunidad internacional fue incapaz al principio de dar una respuesta firme a la situación en Siria, ha lamentado el veto de Rusia y China en el Consejo de Seguridad de la ONU y ha citado a continuación el "punto de inflexión" que supuso ese ataque con armas químicas.

Un ataque que, ha recordado, provocó la declaración de San Petersburgo en el marco de la reunión del G20 y que firmaron Reino Unido, Francia, Italia y España, y a la que se sumó al día siguiente Alemania y otros once países europeos más.

Esa declaración, ha dicho, se concretaba en una condena radical del uso de armas químicas y la exigencia de una "enérgica respuesta internacional" que debía esperar a las investigaciones de la misión de la ONU sobre el terreno y que se debía materializar por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

El ministro ha señalado que a raíz de esa declaración y de la presión de la comunidad internacional, el 14 de septiembre se produjo un acuerdo marco entre Rusia y Estados Unidos para poner a disposición de la comunidad internacional el arsenal de armas químicas para su control y eventual destrucción.