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"La lactancia no es solo tarea de la madre"

       
  • Los funcionarios disfrutarán del permiso de lactancia aun con la madre en paro
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  • En el primer semestre de 2013 se registraron 147.900 bajas por nacimiento
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  • De ellas, 145.430 fueron bajas de maternidad y solo 2.470 de paternidad
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  • Las madres son las que disfrutan de la baja y los padres del permiso de 15 días

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Los padres reivindican su derecho a ejercer su paternidad con mayor igualdad. THINKSTOCK

No pueden dar el pecho a sus hijos pero pueden hacer el resto. Este es el principal argumento de los padres que reivindican más derechos de paternidad cuando nacen sus bebés.

Los padres piden más pasos hacia la igualdad real entre hombres y mujeres a la hora de afrontar el cuidado de sus hijos. Esta misma semana el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas adoptaba un acuerdo que establece que los empleados públicos que sean padres podrán disfrutar de su permiso de lactancia en pleno derecho, con independencia de que la mujer trabaje o no.

Se daba así la razón a un funcionario de prisiones de la cárcel de Herrera de la Mancha (Ciudad Real), padre reciente de mellizos, a quien inicialmente se le denegó este derecho porque su mujer estaba en el paro.

El Instituto Nacional de la Seguridad Social no contabiliza el número de permisos de lactancia, pero sí los permisos y bajas de maternidad y paternidad. En el primer semestre de 2013 un total de 121.106 padres disfrutaron de su permiso de paternidad: 13 días naturales ininterrumpidos, ampliables en dos días más por cada hijo.

Este es un permiso independiente del de la madre y compatible con el disfrute de la baja por paternidad, poco común en España, ya que para que un padre pueda disfrutarla la madre debe ceder parte de su tiempo.

Desigualdad entre padres y madres

Los datos hablan por sí solos. Las bajas por maternidad ascendieron a 147.900 en el primer semestre de este año. De ese total, 145.430  corresponden a permisos disfrutados por la madre y solo 2.470 lo fueron por el padre. Es más que común hablar de bajas por maternidad y muy poco hacerlo de bajas por paternidad.

De las 16 semanas de la baja, las seis primeras son obligatorias para la madre, mientras que las otras 10 se pueden repartir entre el padre y la madre. Los padres disfrutan de esos 15 días de permiso por paternidad pero es casi anecdótico que sean ellos los que se cojan la baja.

José Carlos Santamaría compartió con su mujer la mitad de la baja y el permiso de lactancia para cuidar de su pequeña Inés. Trabaja en el departamento para productos de telecomunicaciones de redes fijas en una multinacional.

Asegura estar "encantado" con la experiencia y considera que cuidar a un bebé es "estar en todo, desde saber si le gusta el puerro en la papilla o que se toca la oreja cuando quiere dormir hasta por qué llora a deshora".

"¿Por qué debe ser ella la que renuncie o ponga en peligro su carrera profesional?", se pregunta Santamaría, que explica que en su empresa no le pusieron problemas para disfrutar de su baja aunque cuenta que sí tuvo que enfrentarse a las miradas extrañas de compañeros de trabajo, amigos y familares.

Apuesta por la corresponsabilidad

Desde la Plataforma por Permisos Iguales e Intransferibles de Nacimiento y Adopción (PPiiNA) aseguran que el permiso de paternidad de 15 días es "totalmente insuficiente" y abogan por bajas "iguales e intransferibles y pagadas al 100%" para madres y padres.

"Hay que apostar por la corresponsabilidad y alejarnos de posturas tradicionales. Los padres quieren pasar más tiempo y de más calidad con sus hijos", ha explicado la co-portavoz de la plataforma, Virginia Carrera, que asegura que estamos a años luz de otros países europeos, especialmente los nórdicos.

Los permisos de maternidad y paternidad más largos son los de Suecia, con 16 meses que pueden compartir la madre y el padre, frente a las 16 semanas de España. El padre tiene la obligación en este país de tomarse al menos 60 días más 10 laborables a partir del nacimiento.

Desde la PPiiNA consideran que uno de los cambios fundamentales para avanzar en ese camino es la ampliación del permiso de paternidad en España. En 2007 se estableció el permiso de 15 días y en 2009 se anunció la ampliación del permiso a cuatro semanas a partir del 1 de enero de 2011.

"La excusa de la crisis económica ha hecho que nunca entre en vigor esa ampliación", afirma Carrera, quien cree que la situación ideal es equiparar los permisos de maternidad y paternidad y ampliar la duración de ambos hasta los cuatro meses cada uno.

"Con estos derechos no invitan a tener hijos"

Juan Cañete trabaja en el Ayuntamiento de Torremolinos y tiene dos hijos, uno de tres años y un bebé de cuatro meses. Su mujer se acaba de reincorporar al trabajo después de su baja maternal. Él unió sus quince días de permiso con otros tantos de vacaciones para poder atender al pequeño y a su pareja.

"La madre da el pecho pero yo doy el biberón. Esto no son unas vacaciones, es un tiempo necesario para el cuidado del bebé. Al padre directamente se le excluye", asegura a RTVE.es: "Con estos derechos no invitan a tener hijos".

"Lo peor es que hay muchos que ni siquiera disfrutan de esos 15 días porque no está bien visto en sus trabajos, y menos como están ahora las cosas, o directamente temen perderlos", apunta Cañete.

Iván Blanco tiene un bebé de cinco meses y otros tres hijos de 4, 5 y 7 años. Él ha podido juntar 21 días porque al permiso de paternidad ha unido seis días más (dos por cada hijo). Es responsable de departamento en una empresa agroalimentaria en Madrid y también considera "muy escaso" el tiempo de los padres para cuidar a los bebés. 

"Yo no le doy el pecho pero hago todo lo demás igual que la madre", dice. Es el argumento común de todos los padres.

Misma opinión y misma circunstancia también la de Antonio Siesa, economista de profesión, que disfrutó de los "necesarios y escasos" 15 días. "Me parece fatal que haya padres que ni siquiera puedan disfrutar de esas dos semanas y considero básico que amplíen la baja para la madre", añade.

José Laguna vive una situación que él define como "privilegiada", además de poco común. Trabaja en una editorial y desde que nació el primero de sus hijos, que ya tiene siete años, disfruta de una jornada reducida en su trabajo. Tiene otro de cinco años y su mujer trabaja a jornada completa aunque muchas tardes las pasa con su familia.

"Hemos sido testigos privilegiados de cómo nuestros hijos han comenzado a andar, hablar, leer. Queremos educarlos nosotros y estar con ellos pero somos conscientes de que no todo el mundo tiene la suerte de elegir", asegura a RTVE.es.

Eliminar el rol de cuidadora de la madre

Desde la Federación Española de Familias Numerosas abogan por eliminar el rol de cuidadora exclusivamente de la madre.

"Hay un componente social, cultural y educativo que lleva a la sociedad a pensar que debe ser más la madre que el padre quien se ocupe de los hijos", señala la presidenta de esta federación, Eva Holgado, quien demanda un aumento de los permisos y bajas de maternidad y paternidad.

"La corresponsabilidad en la educación es básica", afirma, al igual que José Francisco Sánchez, miembro de la Coordinadora Estatal de la Asociación de Hombres por la Igualdad de Género (Ahige), quien apuesta por no identificar unas tareas con la mujer y otras con el hombre.

"Ninguno de los dos debería verse en la disyuntiva de decidir quién se coge la baja porque en ese caso siempre, salvo excepción, será la madre. No debe ser tú o yo, sino tú y yo", dice.

"El Estado dice quien debe cuidar a los hijos cuando establece 16 semanas para la madre y dos para el padre. Muchos padres incluso desconocen que pueden ser ellos, y no las madres, los que opten por disfrutar parte de la baja", se lamenta.

Denuncia además que en el sector público los derechos se respetan pero en el privado "en muchas ocasiones se invita a reducir el permiso paterno e incluso a renunciar a él".

Marian Mur, secretaria técnica de Igualdad de CSI-F, coincide en que en el empleo público hay unas garantías pero sigue sin estar bien visto. Consideran "historico" el acuerdo por el que los padres pueden disfrutar del permiso de lactancia aunque la madre no trabaje.

"Hay que poner fin a los estereotipos y a las tendencias que al final llevan a la madre a ocuparse del bebé en exclusiva porque su oportunidad de obtener un empleo es menor y su sueldo es más bajo", explica.

En el primer semestre de 2013, de las 15.052 excedencias por cuidado de menor o familiar recogidas en la Seguridad Social, 14.033 correspondían a una trabajadora y 1.019 a los trabajadores.

Desde estas organizaciones abogan por cambiar de raiz los roles de género vigentes para el enriquecimiento de la madre, que no debe verse abocada a abandonar el mundo laboral; para el padre, que debe implicarse más en el cuidado de sus hijos; y, para el bebé, que contará con la atención de ambos.

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