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EEUU exige el inicio de una "transición política" en Siria para evitar una guerra civil

  • Acusan a Asad de mentir y califica su comportamiento de 'atroz'
  • 'Es esencial que la comunidad internacional acerque posturas'

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Estados Unidos ha afirmado que "cuanto antes comience la transición política en Siria, más posibilidades hay de evitar una sangrienta guerra sectaria" e instó "a la comunidad internacional a unificar" su presión sobre Damasco.

"Como evidencian las propias masacres en las que ha participado el régimen de Asad y que ahora niega, cuanto antes comience una transición política, mejor será para el pueblo sirio y más posibilidades hay de evitar una sangrienta guerra sectaria", afirmó Jay Carney, portavoz de la Casa Blanca.

Durante su rueda de prensa diaria, el portavoz presidencial volvió a acusar al líder sirio Bachar Al Asad de mentir y calificó su comportamiento de "atroz" en referencia a la masacre de Hula de la pasada semana.

"Cuanto más continúe Asad esencialmente haciendo la guerra a su propio pueblo, mayores posibilidades habrá de que la situación se convierta en una guerra civil sectaria y se extienda más allá de sus fronteras y provoque inestabilidad en la región", agregó.

El enviado especial de la ONU y la Liga Árabe, Kofi Annan, se reunirá este viernes en Washington con la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, según anunció en su conferencia de prensa diaria el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Mark Toner.

Clinton, que se encuentra de viaje en Europa y asistirá el jueves a una reunión del grupo de Amigos de Siria en Estambul (Turquía), conversó hoy con el ministro de Exteriores ruso, Sergéi Lavrov, "sobre cómo imponer más presión a Al Asad y al régimen para que cumpla con los seis puntos del plan de Annan", explicó Toner.

Annan alertó este fin de semana del riesgo de una guerra civil sectaria en Siria, cuya crisis ha empezado a tener repercusiones en otros países.

A la falta de avances del plan de paz propuesto por Annan se unió esta semana la expulsión de los embajadores sirios de los principales países occidentales, en respuesta a la reciente masacre de más de un centenar de personas en la zona de Hula, en el centro del país.

Por ello, Carney reiteró que "es esencial que la comunidad mundial acerque posturas y se unifique para presionar a Asad y precipitar una situación donde la transición política pueda tener lugar".

"Es obvio que la historia juzgará a Asad como un brutal dictador que asesinó a su gente. Y la historia juzgará a aquellos que apoyaron a Asad y han continuado respaldándole", explicó Carney.

Hasta ahora Rusia se ha opuesto tajantemente a la salida de Asad y es uno de los países más reticentes a las sanciones contra Siria.