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La oposición siria, sin una sola voz tras un año de revueltas

       
  • Su división es uno de los escollos más importantes en las revueltas
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  • La oposición se estructura fundamentalmente en torno a cuatro organizaciones

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Un año después del inicio de las revueltas en Siria, la oposición al régimen de Bachar al Asad sigue profundamente frangmentada. Un ejemplo de ello podrían ser las tres dimisiones de miembros del Consejo Nacional Sirio que este jueves abandonaron su puesto por discrepancias con la organización. Para muchos analistas, este uno de los mayores escollos a los que se enfrenta las revueltas.

Sea como fuere, mucho ha cambiado su organización tras 12 meses de revueltas. Desde de febrero de 2011, las fuerzas contra el régimen de Bachar al Assad han ido estructurando su lucha fundamentalmente en torno a cuatro organizaciones: tres de orientación política y social (El Consejo Nacional Sirio, los Comités de Coordinación Locales y la  Comisión Nacional de Coordinación de las Fuerzas del Cambio Nacional Democrático) y otra armada, el Ejército Libre Sirio (ELS).

El Consejo Nacional Sirio (CNS)

Es la principal fuerza opositora en el exterior del país, tiene su sede en Estambul y se dio a conocer en agosto de 2011. Es una agrupación de organizaciones que trataban de unificar una lucha contra el régimen.

En el están representados las mayores fuerzas opositoras, fundamentalmente los Hermanos Musulmanes sirios, los miembros de la Declaración de Damasco, la Comisión General de la Revolución Siria y algunos representantes de los Comités de Coordinación Locales.

Estados Unidos, Francia, España y Reino Unido lo ha reconocido como el “representante legítimo” del pueblo sirio, mientras que las nuevas autoridades libias lo consideran la  “autoridad gobernante”. Otros países como Turquía y Túnez los consideran un “interlocutor”.

El opositor Barhan Galyun es su cabeza más visible y el presidente de una organización que cuenta con 190 miembros, según la BBC. En un primer momento, el CNS apostó por la vía exclusivamente pacífica, pero ha dado un giro hasta aceptar, e incluso pedir, una intervención armada extranjera.

En la cumbre de países de “Amigos de Siria” del pasado febrero el CNS solicitó que se suministrara armamento a la oposición, una opción apoyada por países como Catar o Arabia Saudí.

Poco después, el CNS comunicó la creación de un buró militar y este martes, fuentes de la organización anunciaron un acuerdo con el Ejército Libre Sirio (ELS) por el que se comprometían a dirigir parte de su financiación para el apoyo logístico de la formación armada.

Comité Nacional de Coordinación (CCNS)

Su nombre completo es Comité Nacional de Coordinación de las Fuerzas del Cambio Nacional Democrático (CCNS). Es la mayor fuerza política opositora no tolerada en el interior del país. Se creó el pasado junio, tras una reunión de sectores de izquierda, nacionalistas y marxistas.  En su composición destacan personalidades independientes e históricas de la oposición, como Michel Kilo, Haytam al Maleh o Aref Dalila.

La principal diferencia política con el CNS es que apuesta por un diálogo con el partido Baaz, por el intento de reclutar a miembros del régimen críticos y por buscar un modelo de transición más parecido al tunecino o egipcio que al libio. Así, rechazan la intervención extranjera como forma de solución.

Se estructura en un Comité Central de 80 miembros, de los cuales aproximadamente el 40% representan a 15 partidos y 30 % a las coordinadoras de la movilización popular. Su figura más visible y coordinador general es Hasan Abdelazim, portavoz de la Agrupación Nacional Democrática y secretario general de la Unión Socialista Árabe Democrática.

El Ejército Libre Sirio (ELS)

No es la única, aunque sí la más relevante fuerza armada opositora. Es independiente del CNS y está formado, principalmente, por desertores del las fuerzas armadas sirias.

El régimen los cataloga como “bandas terroristas” y algunas fuentes han acusado al ELS de contar en sus filas con milicias de organizaciones islamistas armadas. Otras apuntan a que en el ELS se han ‘infiltrado’ en los últimos meses estos elementos, aunque ninguna de estas posiciones ha podido ser confirmada por vías independientes.

Lo cierto es que la información respecto a este grupo es confusa y poco fiable. Su formación fue anunciada en julio de 2011 y en septiembre el grupo se unificó con el denominado Movimiento de Oficiales Libres, formado por militares de graduación que habían desertado.

El ELS tiene su centro de operaciones en las cercanías de los campos de refugiados de Turquía, en la frontera con Siria.

Este martes, el considerado número dos de la organización, Malek Kurdi, informó que el ELS cuenta con 25.000 efectivos. Otras fuentes independientes le otorgan entre 5.000 y 15.000 hombres, aunque no existen fuentes independientes que puedan verificar estas cifras.

Está dirigido, formalmente, por un Consejo Militar de 10 hombres comandado por el excoronel de las Fuerzas Armadas, Ryad al Asaad, aunque no está claro que las operaciones respondan a una coordinación estratégica.

Oficialmente se compone de 12 batallones guerrilleros, entre los que destacan el Batallón Faruk que combatió en el asedio a Homs el pasado febrero. Tiene presencia en las principales localidades opositoras como Homs, Hama, Idleb, Latakia o Deraa, aunque en el último mes han perdido alguno de sus bastiones.

Opera con tácticas de guerrilla y sabotajes contra las fueras armadas aunque, en algunas ocasiones, el ELS se ha atribuido la destrucción de carros de combate y helicópteros del régimen.

El ELS siempre ha mantenido que es independiente y que no tiene aspiraciones políticas. Cuando este mes de marzo el CNS creó el buró militar, el ELS se apresuró a anunciar que no obedecería estrictamente sus órdenes.

Los Comités de Coordinación Locales

Están formados por activistas civiles del interior del país, agrupaciones que no responden a estructuras políticas tradicionales.

Con el comienzo de las manifestaciones a tenor de las revueltas de Túnez y Egipto, comenzaron a surgir Comités de Coordinación en distintas ciudades del país, especialmente en las más importantes tales como Homs, Deraa, Hama, Latakia, Rastan o Idleb.

Estos comités fueron los encargados de convocar las manifestaciones para exigir reformas en el país que dieron comienzo a las revueltas y fueron creciendo cada vez más con la respuesta del régimen.

Tras un año de revueltas, alrededor de 40 de estos comités se han coordinado en el Comisión General de la Revolución Siria (CGRS), que tiene representación, según la cadena BBC, en el Consejo Nacional Sirio.

Por otro lado, la mayoría de las informaciones y denuncias vienen de parte del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, una organización humanitaria que tiene su sede en Londres.

Las posiciones de todos estos grupos son, en muchas ocasiones, muy diferentes y a veces, contrarias, lo que hace que la toma de decisiones no sea siempre coordinada. Eso sí, todas comparten una cosa: su enemigo común, el régimen de Bachar al Assad.

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