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Obama cede a la presión de Boehner y presentará el plan de fomento del empleo un día después

  • Obama había pedido una sesión plenaria en el Congreso para el próximo día 7
  • Ese día los candidatos republicanos a la presidencia están en un debate en TV
  • Por eso Boehner considera que es mejor que se celebre un día después, el 8

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El presidente de EEUU, Barack Obama, ha cedido a la presión de los republicanos y acepta la invitación de John Boehner de presentar su plan de fomento del empleo el próximo 8 de septiembre, un día después de lo que había pedido inicialmente.

En una carta al republicano Boehner y al líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, Obama había pedido la sesión extraordinaria para el miércoles día 7, el mismo día que los candidatos republicanos a la presidencia planean celebrar un debate televisado.

En su misiva de respuesta, Boehner ha indicado al presidente que es mejor celebrar el discurso el jueves, día 8, debido a la complejidad del calendario.

Entre otras cosas, el presidente de la Cámara aduce problemas de tiempo para poner en marcha las medidas de seguridad necesarias durante una visita presidencial al Congreso.

"Es mi recomendación que celebre su discurso la noche siguiente", indica Boehner, que agrega que "respetuosamente le invito a dirigirse a una sesión conjunta del Congreso el jueves 8 de septiembre en la Cámara de Representantes".

Bofetada pública a la Casa Blanca

La negativa de Boehner representa una bofetada pública para la Casa Blanca, que había divulgado la petición de Obama antes de contar con el consentimiento de los líderes de las dos cámaras del Congreso.

Habitualmente, la Casa Blanca y el Congreso negocian en privado una fecha para este tipo de comparecencias antes de hacerlas públicas.

Las comparecencias del presidente ante ambas cámaras del Congreso son poco habituales, a excepción del discurso sobre el Estado de la Unión en enero en el que expone su programa para el año, y se reservan para asuntos considerados de especial importancia para el país.

En su misiva a los líderes del Congreso, Obama explicaba que presentaría una serie de "propuestas bipartidistas" que el Congreso puede adoptar de manera inmediata para impulsar la economía de EEUU.

"Nuestro país encara desafíos económicos sin precedentes y millones de estadounidenses buenos trabajadores siguen buscando empleo, añadía Obama.

Finalmente la Casa Blanca ha anunciado que el presidente estadounidense ha aceptado la invitación del líder republicano de celebrar el pleno del Congreso el próximo día 8.

Se espera que en su discurso, con el que el presidente abrirá el nuevo curso político, Obama presentara propuestas para estimular la economía como inversiones en infraestructura o desgravaciones fiscales.

Coincidencia con un debate televisado

Según la fecha propuesta por la Casa Blanca, el discurso tendría lugar mientras en la Biblioteca Presidencial Ronald Reagan en Simi Valley, en California, los aspirantes republicanos a la presidencia el año próximo celebran un debate televisado.

Estos candidatos tendrán no sólo que competir con el discurso por la audiencia, sino también que responder en tiempo real y sin asesores que les aconsejen a lo que Obama pueda proponer.

En su rueda de prensa diaria, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, ha indicado que Obama decidió presentar sus planes en un discurso ante el Congreso debido a que, para poder poner en marcha sus propuestas, será necesario el visto bueno del Legislativo.

"Cree que ese marco es apropiado por las acciones que hay que emprender", considera el portavoz, quien ha añadido que para decidir el momento del discurso no se tuvo en cuenta el debate republicano, sino que se trata de una mera "coincidencia".

Temor a una nueva recesión

Las propuestas de Obama para el recorte del déficit presupuestario, sujeto de un agrio debate entre republicanos y demócratas este verano durante el proceso para aprobar un aumento del techo de la deuda, quedarán para más adelante, ha explicado Carney.

La creación de empleo y la marcha de la economía son ahora mismo las grandes preocupaciones de los estadounidenses de cara a las elecciones de noviembre del año próximo, entre temores de que se pueda volver a caer en una recesión similar a la de 2008, la peor desde la Gran Depresión de los años treinta.

El empleo se encuentra en el 9,1% y los cálculos de entidades como la Oficina de Presupuestos del Congreso prevén que no descienda de manera sustancial hasta 2014.