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El Senado prohibe a los guardias civiles participar en cualquier acto "reivindicativo"

  • Hasta ahora podían participar en actos que no fuesen políticos o sindicales
  • Deben acogerse a las mismas normas que las Fuerzas Armadas

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El Senado ha aprobado una reforma legal consensuada por el PSOE y el PP por la que se prohíbe el derecho de manifestación de los guardias civiles, por entender que se trata de un cuerpo de carácter militar y debe acogerse a las mismas normas que las Fuerzas Armadas en este sentido.

Socialistas y populares han acordado este cambio normativo que restringe aún más el derecho de manifestación de los guardias civiles.

Desde 2007, los agentes del instituto armado podían organizar y participar en manifestaciones siempre que no tuvieran carácter político o sindical. En esta limitación se añaden ahora también los actos de carácter "reivindicativo".

El acuerdo se ha plasmado con una enmienda a la Ley de Contratos Públicos de Seguridad y Defensa, que se ha aprobado en la Comisión de Economía de la Cámara Alta.

Una reforma aprobada con "nocturnidad y alevisía"

La inclusión de esta enmienda fue denunciada en los últimos días por la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), mayoritaria en el instituto armado, que advertía de la "nocturnidad y alevosía" con la que los dos grandes partidos han acordado esta reforma.

En el debate de la comisión, el único senador que se ha mostrado en contra de esta iniciativa ha sido Xosé Manuel Pérez Bouza, del BNG, quien ha reprochado esta decisión sobre todo al Gobierno y al PSOE, por echarse atrás en una de sus promesas electorales, la de permitir manifestarse a los guardias civiles.

Promesa que, ha recordado Pérez Bouza, se cumplió en 2007 con la ley de derechos y deberes de esta institución, que permitía a sus miembros manifestarse desarmados, y "en sólo cuatro años" los socialistas han cambiado de criterio.

Aunque ha admitido que la Guardia Civil sigue siendo un cuerpo de naturaleza militar, Pérez Bouza ha subrayado que "no es el ejército" ni sus miembros son militares y ha lamentado que se acabe con un derecho acordado en 2007 que era "adecuado y justo".