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"Siempre quise ser una revolucionaria profesional. Lo había escrito en Facebook"

  • La bloggera Gigi Ibrahim es una de las líderes de las protestas
  • Considera las redes sociales una gran herramienta, pero inútiles sin la lucha
  • Ha pasado de estudiante anónima a portavoz en medios de todo el mundo
  • Toda la información sobre las revueltas de Egipto en nuestro especial

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Blogueras egipcias en las protestas de El Cairo
Blogueras egipcias en las protestas de El Cairo

“Siempre quise ser una revolucionaria profesional y lo había escrito en mi Facebook”.   En medio de la vorágine, una chica menuda con un pañuelo palestino suelta esa confesión como si nada.

Está en el centro de la plaza Tahrir y, entre las reivindicaciones contra el régimen de Mubarak y la defensa encendida de la revolución egipcia, prosigue su recuerdo de lo que han sido para ella estos días.

He pasado cualquier emoción que pueda imaginarse: He estado enfadada, ansiosa, tan feliz que he llorado, he estado triste...”, enumera.

Periodista internacional

Esas emociones han podido corresponder perfectamente a un estado en Facebook o a un Tweet, ya que quien habla es Gigi Ibrahim, la bloggera y periodista ciudadana más famosa de la revolución egipcia.

Esta estudiante de la Universidad de El Cairo que hizo la secundaria en Estados Unidos se ha convertido en el caramelo de todos los medios internacionales desplazados a Egipto.

El pasado domingo fue entrevistada en directo por la BBC, emisora para la que lleva haciendo crónicas casi diarias que le han costado algún disgusto al gigante británico,  uno de los medios que más ha decepcionado al régimen.

Tres días antes, el New York Times le hizo una entrevista por Skype que fue retransmitida a sus lectores.

Desde su cuenta en Facebook y, sobre todo, desde la de Twitter, Ibrahim ha contado todo lo que ha pasado desde el inicio de las revueltas, siempre tomando partido, pero siendo un testigo de excepción de los acontecimientos que están marcando a su país.

“La acumulación de información en las redes sociales ha amasado gran cantidad de información a través del periodismo ciudadano, con fotos y vídeos subidos que llegan a mucha gente de manera efectiva”, reconoce.

Pero Ibrahim advierte a los que hablan de la primera revolución generada por las redes sociales: “Fueron solo una herramienta porque al final no habrían servido para nada si no hubiese existido la lucha y la humillación que la gente ha sufrido durante décadas en Egipto y que les ha hecho levantarse”.

La lucha, la base revolucionara

Sin embargo, solo hay que mirar a su alrededor para ver hasta qué punto la conexión al minuto ha influido en esta movilización.

Un grupo de chicos de unos quince años sostienen una bandera de Egipto pintada con el nombre en árabe de su grupo en Facebook.

Dando un simple giro de 360 grados a la plaza se cuentan decenas de personas con teléfonos móviles, haciendo fotos o sacando vídeos de las pancartas , los discursos o solo el ambiente festivo que reina en Tahrir.

Durante varios dias, esos teléfonos fueron la herramienta decisiva para las revueltas, aunque funcionaban con dificultad debido al corte de comunicaciones ordenado a Vodafone por el régimen, tras el corte total y sin precedentes de Internet.

Esta medida fue una consecuencia directa de lo que habían conseguido las redes sociales tras lo ocurrido en Túnez: crear un ambiente impensable de revolución en el país.

No hay compromiso, no hay vuelta atrás, el único camino es la revolución

“Lo de Bouazizi –el joven tunecino que falleció tras quemarse a lo bonzo y desencadenó las protestas- fue una inspiración para nosotros. El efecto domino llegó a Egipto y estoy feliz de que haya sido así”, comenta la bloggera mientras saluda a otros compañeros que, como ella, optaron por hacer sus comunicaciones en inglés para que todo el mundo fuese consciente de lo que ocurría.

Otra cosa distinta es lo que pasará a partir de ahora. Ella y los jóvenes desconfían de las negociaciones abiertas entre el vicepresidente Suleimán y la oposición, aunque aseguran que nunca habrían sido posible si no hubiese sido por ellos.

La lucha constante de los jóvenes

Con todo, considera que los que se reúnen en nombre de los que están en la plaza Tahrir no tienen esa facultad ni tampoco ninguna otra, ya que no han sido elegidos por nadie.

“No hay compromiso, no hay vuelta atrás, el único camino es la revolución”, defiendía el domingo en su Twitter.

“La revolución de los jóvenes en Egipto…No cederemos por la libertad”, proclama este lunes con un tono que recuerda cada vez más al Mayo del 68 que a las revueltas de los paises del Este tras la caida del Comunismo.

Los jóvenes que se rebelan contra el sistema y llevan de la mano a toda la sociedad, el caos y las revueltas, el ejército en las calles, el presidente-general acorralado…

Solo hay que darse una vuelta por la embajada de Túnez, hoy desierta pero objetivo de las protestas cuando estalló la revuelta para darse cuenta de que los manifestantes siguen buscando debajo de las baldosas, la playa, como en el dicho sesentayochista.

“Estoy feliz de estar aquí y ser un miembro activo de la revolución y vivir un momento histórico”, concluye.