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El feo y orgulloso astrónomo Jerome de Lalande

  • Fue un astrónomo muy popular con alumnos como Delambre, Piazzi o Méchain
  • Con 21 años se relacionaba con científicos como Voltaire, Maupertis o Euler
  • Calculó correctamente la órbita del cometa Halley y corrigió su avistamiento

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Historias de la Ciencia: Jerome de Lalande

A hombros de gigantes

Programa de divulgación científica. Es un espacio pegado a la actualidad con los hallazgos más recientes, las últimas noticias publicadas en las principales revistas científicas, y las voces de sus protagonistas. Pero también es un tiempo de radio dedicado a nuestros centros de investigación, al trabajo que llevan a cabo y su repercusión en nuestra esperanza y calidad de vida. Los sábados de 01:00 a 02:00 horas

El astrónomo y escritor francés Joseph Jérôme Le Français de Lalande nació en Bourg en Bresse el 11 de julio de 1732. Hijo único del director de correos, estudió en el colegio de los jesuitas de Lyon, aunque nunca llegó a ingresar en la orden.

Sus padres le enviaron a París para estudiar Derecho, pero durante su estancia en la capital francesa conoció a Delisle con quién aprendió Astronomía en el laboratorio que tenía en el Hotel Cluny. Destacó como un alumno modelo, y fue uno de sus alumnos preferidos.

Terminada la carrera de Derecho pensó en regresar a su ciudad natal para ejercer como abogado, pero un amigo suyo, Lemonnier, tenía otros planes para él. En aquellos años existía un proyecto para medir la paralaje de la Luna y Marte, y por lo tanto, determinar sus distancias.

Se eligieron diferentes sitios del planeta para realizar observaciones simultáneas. Lemonnier, tenía que hacerlas de Berlín, pero pidió a Lalande que fuera en su lugar.

El éxito de este trabajo permitió que Lalande, a pesar de sus 21 años de edad, fuera admitido en la Academia Prusiana y se relacionara con científicos de la talla de Voltaire, Maupertuis o Euler.

A su regreso a Francia fue elegido miembro de la Academia de las Ciencias de París el 4 de febrero de 1753. Siete años más tarde, se convirtió en profesor de astronomía en el Collège de France, ocupando el cargo durante 46 años.

También fue nombrado miembro de la Real Academia Sueca de Ciencias y director del Observatorio de París. Y fue editor y redactor del almanaque astronómico Connaissance des Temps.

Distancia lunar de las estrellas

En su editorial, Lalande agregó tablas precisas de las distancias lunares de las estrellas, de gran valor para la navegación. Lalande fue un astrónomo muy popular y su casa se convirtió en un improvisado seminario.

Entre sus alumnos se encontraban el matemático y astrónomo francés Delambre, el astrónomo y sacerdote italiano Piazzi, el astrónomo y geógrafo Méchain y su primo, Michel Lalande.

Lalande observó los tránsitos de Venus al pasar por delante del Sol y publicó las mejores tablas astronómicas de su época, con las posiciones de los planetas y los satélites de Júpiter.

Calculó con precisión la órbita del cometa Halley, y sus resultados mostraron que el cometa regresaría un año antes de lo previsto. Para esta investigación contó con la colaboración con la señora Lepaute que trabajó día y noche en los cálculos matemáticos.

Lalande siempre reconoció la gran contribución científica que realizaban las mujeres. Y halló que la distancia media entre el Sol y la Tierra era de poco más de 150 millones de kilómetros, con un error de apenas medio millón.

En 1802, estableció el premio que lleva su nombre para galardonar el hallazgo astronómico más importante de cada año. Entre sus obras destacan 'Tratado de Astronomía', un excelente texto que contiene mucha información sobre los instrumentos, su uso y la forma de cálculo, donde incluye pasajes que argumentan a favor de la vida inteligente en el Universo.

También escribió 'Historia celeste francesa', con información sobre unas 50.000 estrellas; unas tablas de logaritmos, y diversas obras de divulgación.

Un hombre feo y orgulloso de ello

Lalande, un hombre feo y orgulloso de ello, según le describen sus contemporáneos, siempre buscó la fama. Le gustaba ser el centro de atención lo que unido a una personalidad un tanto complicada le hizo perder parte de su popularidad.

Al final de su vida se declaró ateo y afirmó que había buscado a través de los cielos, y en ninguna parte encontró a Dios. Fue un miembro activo de la orden masónica y fundó la Logia Masónica de los Nueve Hermanos en París, a donde acudían los principales escritores y científicos.

Murió el 4 de abril de 1807, a los 74 años de edad, aparentemente de tuberculosis. La cuarta estrella más cercana a nuestro Sol recibe el nombre de Lalande en su honor, así como un cráter de la Luna.

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