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Obama considera "equilibrado" y "práctico" el acuerdo de no proliferación nuclear

  • El acuerdo impulsa el desarme nuclear tras años de estancamiento
  • Compromete a las potencias a "acelerar" la reducción de sus arsenales
  • El Consejero Seguridad critica que Irán no esté en el acuerdo y sí Israel

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El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha calificado de "equilibrado" y "práctico" el acuerdo de no proliferación nuclear acordado en la conferencia de revisión del Tratado de No Proliferación (TNP) en la ONU.

En un comunicado difundido por la Casa Blanca, Obama ha valorado los acuerdos alcanzados en la conferencia "para fortalecer el régimen de no proliferación mundial".

La conferencia de revisión del TNP ha concluido con un acuerdo que impulsa el desarme nuclear que tras años de estancamiento e intensifica el escrutinio sobre el supuesto arsenal nuclear de Israel.

El TNP, ha dicho " debe estar en el centro de nuestros esfuerzos globales para parar la extensión de armas nucleares alrededor del mundo, mientras perseguimos nuestro objetivo final de un mundo sin ellas".

"El acuerdo permitirá avanzar hacia la no proliferación"

A juicio del presidente estadounidense este acuerdo "incluye pasos equilibrados y prácticos que permitirán avanzar en la no proliferación, el desarme nuclear y el uso pacífico de energía nuclear, que son los pilares críticos para el objetivo mundial de la no proliferación"

Según ha dicho, el acuerdo reafirma muchos de los aspectos de la propuesta que presentó el pasado año en Praga, en el que abogó por el fin de las armas nucleares, y subraya que "aquellas naciones que rechazan cumplir sus obligaciones internacionales deben ser responsables".

La conferencia de seguimiento del TNP, que ha concluido con un acuerdo consensuado, lo que ha sido considerado como un "resultado exitoso" por el secretario general de la ONU Ban Ki-moon, después de que la conferencia de 1995, concluyera sin un documento final.

Compromiso: Acelerar la reduccíón de armas nucleares

El documento final de 28 páginas y adoptado por consenso por los 189 signatarios del tratado compromete a las cinco potencias nucleares (China, Rusia, EEUU, Francia y Reino Unido) a "acelerar" la reducción de sus arsenales y disminuir la importancia de estas armas estratégicas en sus doctrinas militares.

Asimismo, prevé cuatro planes de acción sobre cada uno de los tres pilares del TNP: desarme, control de los programas nucleares nacionales para garantizar que son pacíficos y utilización pacífica de la energía atómica.

En su apartado más polémico y a petición de los países árabes, insta a Israel a sumarse al TNP y convoca una conferencia para 2012 con vistas a crear una zona libre de armas nucleares en Oriente Medio.

El TNP, que entró en vigor en 1970, compromete a los países firmantes a usar sólo con fines pacíficos su potencial nuclear, mientras que garantiza que las cinco potencias atómicas oficiales reducirán de forma gradual sus arsenales nucleares hasta eliminarlos.

Voces críticas

El consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, el general James Jones, ha criticado que el documento que alcanzado por la ONU sobre no proliferación de armas nucleares no incluya a Irán y mencione específicamente a Israel.

"Tenemos serias reservas sobre uno de los aspectos que contiene la resolución sobre Oriente Medio" dijo Jones en un comunicado difundido por la Casa Blanca.

"Estados Unidos no permitirá que una conferencia o acciones que puedan poner en peligro la seguridad nacional de Israel. No vamos a aceptar cualquier enfoque que singularice a Israel que establezca expectativas poco realistas", señaló.

Aedmás lamenta la decisión de señalar sólo a Israel en la sección de Medio Oriente del documento del Tratado de No Proliferación (TPN) y consideró "deplorable" que la resolución no mencionara a Irán "que representa la mayor amenaza de la proliferación nuclear en la región y para la integridad del TNP".