Enlaces accesibilidad

La rata topo desnuda bajo el microscopio

Por

Ciencia al Cubo

El nacimiento de perritos fluorescentes, la muerte de una chimpancé calva, qué son las neuronas espejo, el origen de los ojos azules o por qué nos salen canas. De la mano de América Valenzuela, en 'Ciencia al Cubo' pueden escuchar las historias más variopintas sobre temas científicos de actualidad.

Emisión en Radio 5: Lunes a viernes 10:07; Sábados 09:22 / 17:52 / 21:06; Domingos 09:22 / 17:55

Es uno de los animales más extraños y feos que podrán encontrar. Se llama rata topo desnuda o ratopín rasurado. Es calvo, con los incisivos larguísimos, ciego y huele mal. Pues se ha convertido en un gran aliado de los científicos en el laboratorio.

Su nombre científico es 'Heterocephalus glaber'. Son unos animales raros, por lo excepcionales que son. Viven bajo tierra, en los desiertos del este de África y nunca salen al exterior. Viven una media de 25 años. Son muy longevos para lo que viven habitualmente los roedores.

Solo una casta especial se dedica a la reproducción

Su estructura social es muy particular. Son todos estériles excepto una casta especial que se dedica a la reproducción, como sucede con las abejas o las hormigas. También como ellas, tienen una hembra 'Reina' que es la que da a luz a las crías mientras los demás individuos, tanto machos como hembras, trabajan, cavan túneles y consiguen alimento.

Los individuos que son estériles lo son por efecto de alguna sustancia contenida en la orina de la Reina y que los científicos aún no han acertado a identificar. Ella esparce la orina por los túneles subterráneos donde vive la colonia. Cuando esta orina deja de provocar este efecto la hembra es sustituida. Entonces, se inicia una lucha a muerte entre las otras hembras de la colonia por conseguir el puesto.

La Reina es más grande que el resto de las hembras. Pero no de nacimiento. Crece cuando se hace Reina. La parte inferior de la columna vertebral se alarga tras su primer o segundo embarazo hasta que se hace un tercio más larga. Así puede albergar hasta 27 crías en su interior.

Su cerebro es capaz de no sufrir lesiones ante la falta de oxígeno

Bueno, pues el rarísimo ratopín rasurado está dando enormes satisfacciones a los científicos de la Universidad de Illinois en Chicago. Han descubierto que su cerebro es capaz de no sufrir lesiones tras periodos de hipoxia, es decir, de carencia de oxígeno, superiores a los demás mamíferos conocidos.

El estudio de esta habilidad puede ser muy interesante para las investigaciones sobre del daño cerebral, producido por un ictus por ejemplo, o por un infarto o una hemorragia. También han descubierto que el animalito es inmune a ciertos tipos de dolor. Ahora los investigadores están estudiando a este rarísimo roedor. Quizá pronto, gracias a él, encontremos pistas para solucionar las graves dolencias mencionadas.

CIENCIA AL CUBO

SUSCRÍBETE al podcast de Ciencia al Cubo, el programa sobre Ciencia de América Valenzuela en Radio 5.