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Un individuo mata a dos policías en el metro de México

  • Otras cinco personas han resultado heridas en el tiroteo
  • El sujeto realizaba pintadas con un rotulador en los muros de la estación
  • Ha comenzado a disparar cuando uno de los agentes ha intentado detenerle

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Un individuo mata a tiros a dos personas en el metro de México

Un sujeto "fuera de sí" ha iniciado un tiroteo en el Metro de Ciudad de México en hora punta y ha matado a dos policías y herido a otras cinco personas, según ha señalado el fiscal de la capital, Miguel Ángel Mancera.

El funcionario ha explicado a la prensa que el agresor, identificado como Luis Felipe Hernández, de 38 años, ha comenzado a disparar en un andén después de que un policía intentara detenerlo cuando realizaba pintadas con un rotulador en los muros de la estación.

Mancera ha agregado que el sujeto ha desenfundado una pistola calibre 38 y ha disparado a quemarropa contra el policía provocándole la muerte. Posteriormente ha entrado en uno de los vagones para cargar su arma y ha matado a un agente vestido de paisano que ha intentado reducirle.

Tras un intercambio de disparos con otros policías en el interior del vagón durante unos quince minutos, las autoridades han logrado desarmarle y le han trasladado a la fiscalía de la capital, que ha abierto una investigación tras tomarle declaración.

Según los testigos, el sujeto escribía frases contra el Gobierno, mientras que otros testimonios hablan de que gritaba frases de contenido religioso.

Un joven ha relatado cómo durante el tiroteo todos los pasajeros han permanecido agazapados en el vagón y cómo algunos de ellos han golpeado al individuo después de que fuera atrapado por la policía.

La céntrica estación de Balderas, donde ha tenido lugar el tiroteo, es una de las principales de la red y enlaza dos líneas. La Policía ha acordonado el área y ha suspendido parcialmente el servicio en la línea, que conecta el norte con el sur de la ciudad y alberga un gran tráfico de pasajeros.

El país se encuentra muy sensible a sucesos violentos protagonizados por individuos aparentemente desquiciados, después de que un pastor religioso boliviano protagonizara brevemente el secuestro de un avión la semana pasada con una falsa bomba.