Enlaces accesibilidad

Brasil admite que perdió la localización de los posibles restos del Air France

  • Las corrientes marítimas hicieron que el material avistado desapareciera
  • No se han podido retirar del mar ni restos humanos ni materiales del siniestro
  • La búsqueda del avión se ha complicado este viernes por las fuertes lluvias

Por

La Fuerza Aérea de Brasil (FAB) ha admitido que perdió la probable localización de posibles restos del avión Airbus A330-200 de la aerolínea francesa Air France, que desapareció el pasado lunes, según ha informado una fuente de la institución militar.

El brigadier Ramón Borges Cardoso, director del Departamento de Control del Espacio Aéreo de la FAB, ha señalado que las corrientes marítimas hicieron que el material avistado por algunas aeronaves que sobrevuelan el Atlántico desapareciera para su rescate por parte de los navíos que acompañan las búsquedas.

Las primeras informaciones habían apuntado la posible existencia de cables, partes del interior del avión y un asiento, que "desaparecieron" y ahora "estamos iniciando búsquedas en puntos donde, de acuerdo con la corriente, los materiales deberán estar".

Aparte de que las autoridades no tienen pistas concretas de la causa del accidente, no se han podido retirar del mar ni restos humanos ni materiales del siniestro.

"Cuando se localizaba alguna cosa, entonces se colocaba una aeronave para verificar y en seguida ella abandonaba el lugar para no perder tiempo y buscar en las inmediaciones a algún sobreviviente o un cuerpo y manda un navío para hacer el reconocimiento", ha explicado Cardoso a los periodistas.

El militar ha añadido que "la dificultad, además de los pedazos son pequeños y el área grande, es que algunos pedazos pueden haberse hundido. No tenemos garantía que ellos se quedará flotando todo el tiempo".

La búqueda se complica

La infructuosa búsqueda del avión se ha complicado este viernes por las fuertes lluvias y corrientes marinas en el quinto día de operaciones en medio del océano Atlántico.

Las corrientes marinas, que se cree han esparcido los restos del aparato, han obligado a los responsables de las búsquedas a aumentar el área de las operaciones, que hasta ayer era de 185.349 kilómetros cuadrados, una superficie un poco mayor que la de Uruguay.

El área de operaciones está próxima a las islas de Sao Pedro y Sao Paulo, formaciones rocosas deshabitadas situadas a unos 704 kilómetros del archipiélago brasileño de Fernando de Noronha y a 1.296 kilómetros de la ciudad de Recife, capital del nororiental estado de Pernambuco y desde donde se dirigen las búsquedas.

Tras admitir que unos objetos que fueron sacados el jueves del mar no eran de la aeronave siniestrada, como llegaron a informar inicialmente, la Marina y la Fuerza Aérea han adoptado un tono de cautela en sus declaraciones.