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Obama confía en que Israel aceptará la solución de dos estados en su propio interés

  • Obama insiste en que Israel debe parar los asentamientos
  • Pide a los palestinos que frenen la violencia
  • Obama prefiere ponerse en lo mejor pero no establece un calendario
  • Abbas, comprometido con todas las obligaciones de la Hoja de Ruta

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Obama confía en que Israel aceptará la solución de dos estados en su propio interés

Obama ha lanzado esencialmente el mismo mensaje después de reunirse con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmoud Abbas. Sigue optimista sobre el proceso de paz y confía en que Israel acepte un estado palestino en su propio interés. 

El encuentro ha sido más breve que el que mantuvo con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu: hora y media. Los mismos elementos, pero con el hincapié en puntos distintos. En suma: "para avanzar, cada parte tiene que cumplir sus obligaciones".

Obama pide a Palestina que frene la violencia contra Israel y alaba los esfuerzos de Abbas para formar un gobierno de unidad que incorpore al proceso a Hamas, que controla la Franja de Gaza. Al mismo tiempo, Obama reitera que Israel debe parar los asentamientos y permitir el progreso económico de su vecino para que se convierta en un estado viable. 

En última instancia, Obama está convencido de que Israel -del que se declara "aliado incondicional"- aceptará la solución de dos estados en su propio interés y en el de todos. Es la fórmula que garantiza que ambos pueblos puedan vivir juntos en paz. 

De cara al futuro de las negociaciones, el presidente de Estados Unidos prefiere "ponerse en lo mejor, no en lo peor". Admite que no hay un calendario establecido, prefiere no imponerlo pero subraya que el "tiempo es esencial". La solución no puede aplazarse indefinidamente.

Un diálogo estancado de momento

Abbas ha agradecido el apoyo de Estados Unidos, dice que "el tiempo apremia" y asegura estar comprometido con todas las obligaciones que marca la Hoja de Ruta firmada en Washington en 2003: reconocimiento y respeto de Israel pero también devolución de los territorios ocupados en 1967: Cisjordania, los Altos del Golán y Jerusalén Este. 

El primer obstáculo está en los asentamientos judíos en Cisjordania. Abbas no está dispuesto a negociar con Israel hasta que no se paren. Alrededor de medio millón de judíos viven en este centenar de colonias ilegales. 

Pero a pesar de la repetidas llamadas de Estados Unidos, con una claridad poco habitual, Israel no parece dispuesto a cumplir la mayor. Este mismo jueves, el portavoz del gobierno israelí, Mark Regev, ha asegurado que el futuro de las colonias se decidirá en las negociaciones de paz con los palestinos. 

El propio Netanyahu aseguró el pasado domingo que no se construirán nuevas colonias pero que permitirán el crecimiento natural en las que ya existen: "no hay manera de decirle a la gente que no tenga hijos o de forzar a los jóvenes a que se separen de sus familias". Un crecimiento natural que excluye explícitamente la Hoja de Ruta. 

La negociación prosigue

Obama apuesta por la fórmula de dos estados implicando a Israel, Palestina y los países árabes. La reunión con Abbas es la tercera de las cinco para buscar una solución a un conflicto que dura más de medio siglo. 

Obama se ha entrevistado ya con el rey de Jordania y con Netanyahu. La semana que viene viajará a Arabia Saudí y Egipto, donde tiene previsto lanzar un mensaje al mundo musulmán.