Enlaces accesibilidad

Interpol detiene a un militar acusado de delitos de lesa humanidad durante la dictadura argentina

  • Masson ha sido detenido a las afueras de Buenos Aires
  • El fiscal sostiene que tenía responsabilidad en los grupos operativos de secuestro
  • Organismos pro derechos humanos cifran en 30.000 los desaparecidos durante la dictadura

Por

La división argentina de Interpol ha detenido a las afueras de Buenos Aires al militar Jorge Aníbal Masson, acusado de delitos de lesa humanidad durante la última dictadura (1976-1983).

El teniente coronel retirado ha sido apresado en la localidad bonaerense de Bella Vista por orden del juez federal Alcindo Álvarez Canale, que investiga los delitos cometidos en el V Cuerpo del Ejército (sur del país), según la Policía de Seguridad Aeroportuaria, que también ha participado en la operación.

"Masson tenía responsabilidad inmediata en los grupos operativos de secuestro que funcionaban en el V Cuerpo del Ejército y es autor de esas operaciones de secuestros", ha afirmado el fiscal general de Bahía Blanca, Hugo Omar Cañón.

Entre 18.000 y 30.000 desaparecidos

El acusado por represión ha sido detenido después de que la Cámara Federal de Bahía Blanca revocara esta semana la excarcelación que beneficiaba a Masson, quien ha sido trasladado a la prisión de Marcos Paz.

"Después de lo que pasó con (el represor Julián) Corres en Bahía Blanca se dispuso que Masson permanezca alojado en Marcos Paz hasta que preste declaración en Bahía Blanca", ha indicado Cañón.

Corres, acusado de torturar a secuestrados en un centro ilegal de detención durante la dictadura, escapó hace tres semanas de una comisaría de la ciudad de Bahía Blanca (800 kilómetros de Buenos Aires), donde permanecía detenido.

A raíz de este hecho, el Gobierno dispuso que las fuerzas de seguridad no podrán seguir alojando a detenidos por delitos de lesa humanidad.

Según cifras oficiales, 18.000 personas desaparecieron en Argentina en la última dictadura militar, aunque los organismos defensores de los derechos humanos elevan la cifra a 30.000.