La riqueza de las familias en España se dispara hasta los 2,81 billones de euros, una cifra nunca vista
- La revalorización de las acciones y los fondos por la buena marcha de la bolsa impulsa ese crecimiento patrimonial
- El endeudamiento de hogares y empresas marca nuevos mínimos históricos en el segundo trimestre de 2026
Se dispara la riqueza financiera de las familias españolas. El valor total de los activos financieros que poseen (dinero en efectivo, cuentas bancarias, depósitos, acciones, fondos de inversión o planes de pensiones), alcanzó a finales de junio de 2026 los 2,812 billones de euros, una cifra inédita en la serie histórica. El volumen de riqueza ha aumentado un 12,2% en el segundo trimestre del año en comparación con el mismo periodo de 2025, a pesar de la inflación.
Este incremento patrimonial se debe principalmente a las revalorizaciones de los activos, especialmente las participaciones en el capital y los fondos de inversión, por la buena marcha de la bolsa en la primera mitad del año, donde a pesar de los conflictos geopolíticos y bélicos registró máximos.
Destaca también el descenso de la deuda consolidada de los hogares en relación con el PIB, que fue del 41,9%, el nivel más bajo desde el tercer trimestre de 1999. Aunque el endeudamiento aumentó ligeramente en términos absolutos hasta los 729.000 millones de euros, su peso sobre la economía española ha ido reduciéndose gracias al crecimiento del PIB. La situación financiera de las familias es más saneada y su vulnerabilidad es menor frente a subidas de tipos de interés.
Más inversión en fondos, depósitos y planes de pensiones
Según las cuentas financieras del Banco de España, las adquisiciones netas de activos financieros alcanzaron los 102.000 millones de euros en los últimos cuatro trimestres, el equivalente al 5,9% del PIB, por encima de la media registrada desde 2022.
Buena parte de ese ahorro se dirigió a fondos de inversión, depósitos bancarios, seguros y planes de pensiones. La mayor rentabilidad ofrecida por estos instrumentos en comparación con el ahorro tradicional ha favorecido que muchas familias hayan reforzado sus carteras financieras en los últimos años.
La evolución de los activos también muestra algunos cambios. Las familias mantienen menos dinero en efectivo o en cuentas corrientes, mientras que ganan peso los fondos de inversión y las participaciones empresariales, que son los productos que más se han revalorizado durante el último año.
Las empresas también reducen el peso de su deuda
La mejora financiera también alcanza a las empresas. Según las Cuentas Financieras de la Economía Española, su deuda consolidada se situó en el 61,9% del PIB al cierre del segundo trimestre de 2026, el nivel más bajo desde 2001. Aunque el volumen de deuda aumentó ligeramente hasta los 1,077 billones de euros, su peso relativo sobre la economía continuó reduciéndose gracias al crecimiento de la actividad económica.
Las sociedades no financieras también incrementaron sus inversiones. Las adquisiciones de activos financieros alcanzaron el 5,5% del PIB en términos acumulados de cuatro trimestres, por encima de la media observada desde 2022. Estas inversiones se concentraron especialmente en acciones no cotizadas, otras participaciones empresariales, efectivo y depósitos.
De esta forma, tanto hogares como empresas presentan niveles de endeudamiento históricamente bajos en relación con el tamaño de la economía, una tendencia que refleja el saneamiento de sus balances durante los últimos años.
Una riqueza que no se reparte por igual
El patrimonio financiero neto de las familias españolas representa ya el 161,8% del PIB, una ratio muy superior a la media del 150% registrada desde 2022. Dicho de otro modo, la riqueza financiera acumulada por los hogares equivale a más de una vez y media toda la producción anual de bienes y servicios de la economía española.
Las Cuentas Financieras de la Economía Española revelan también que la deuda de las familias es mucho más contenida que hace quince años. Desde la crisis financiera e inmobiliaria de 2008, muchos hogares han destinado parte de sus ingresos a amortizar préstamos, especialmente hipotecarios, y han contraído menos deuda nueva, lo que ha contribuido a mejorar su situación financiera.
Los datos agregados del Banco de España (que representan al conjunto de la población analizada) esconden importantes diferencias entre las familias, que no han mejorado su situación económica en la misma medida. El fuerte incremento de la riqueza financiera procede de la revalorización de acciones, participaciones empresariales y fondos de inversión, activos que suelen concentrarse entre los hogares con mayores niveles de renta y patrimonio. Por contra, aquellos con menor capacidad de ahorro apenas participan de estas ganancias patrimoniales.