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Visto para sentencia el juicio al futbolista Rafa Mir, acusado de agredir sexualmente a una joven

  • La Fiscalía pide diez años y medio de prisión para el futbolista
  • Fue detenido junto a otro futbolista, Pablo Jara, en septiembre de 2024
El futbolista Rafa Mir se sienta en el banquillo por agresión sexual
RTVE.es

Visto para sentencia el juicio a los futbolistas Rafa Mir y Pablo Jara, acusados de agresión sexual y lesiones a dos mujeres por unos hechos ocurridos en 2024 en Bétera (Valencia).

Los hechos denunciados se remontan a septiembre de 2024, cuando Mir jugaba en el Valencia cedido por el Sevilla. Entonces fue detenido, junto con Jara, tras haber sido denunciado por una mujer a la que había conocido en una discoteca y con la que fueron a su casa junto con una amiga de ella.

La Fiscalía mantiene su petición de diez años y medio de cárcel para Rafa Mir por un delito de agresión sexual y lesiones, que no pueda acercarse a la víctima durante 13 años, además de ocho años de inhabilitación especial para ejercer cualquier actividad que tenga relación con menores y una indemnización a la víctima de 74.000 euros. Para Jara, el fiscal pide cuatro años por agresión sexual y una multa de 1.350 euros.

Los hechos se remontan a septiembre de 2024, cuando Mir jugaba en el Valencia cedido por el Sevilla. Fue detenido, junto con Jara, tras haber sido denunciado por una mujer a la que había conocido en una discoteca y con la que fue a su casa junto con una amiga de ella.

Según la Fiscalía, Mir mantuvo relaciones sexuales consentidas con una de las víctimas en uno de los cuartos de la casa. Tras ello, según el relato del fiscal, salió de la habitación, cogió a la otra víctima en brazos, la lanzó a la piscina vestida, se metió en el agua y le realizó tocamientos.

La joven salió de forma apresurada y huyó de la casa, pero se dio cuenta de que se había olvidado el bolso, por lo que regresó para recuperarlo.

La acusación pública mantiene que en ese momento, el procesado la obligó a entrar en el cuarto de baño, donde la forzó sexualmente pese a que ella le decía que quería irse.

Mientras ocurrían estos hechos, la otra mujer se estaba dando un baño en la piscina cuando, según la Fiscalía, Jara se le aproximó y comenzó a tocarle en sus partes íntimas, hasta que la perjudicada le apartó y le pidió que parara.

Rafa Mir asegura que las relaciones fueron consensuadas

Mir, por su parte, ha negado haber agredido sexualmente a la joven y en una declaración en la que ha contestado únicamente a preguntas de su abogado, ha asegurado que "todo fue consentido". La joven, por contra, ha relatado la doble agresión sexual por la que está acusado el jugador, y cómo se sintió en ese momento en el que se puso "a llorar"; le costaba "respirar", tenía "miedo" y le pidió que parara.

El futbolista ha sostenido que "todo fue consentido, la noche fluyó así", y ha señalado que en "ningún momento" pensó que la joven le fuera a denunciar. "Cuando me llamó la Guardia Civil me quedé de piedra, blanco, no había pasado nada de lo que había en la denuncia", ha mantenido, al tiempo que ha apuntado que durante la noche hubo "disputas" por "celos" entre las dos amigas que fueron a su casa.

Según su relato, ya empezó a "tontear" en la discoteca con la víctima, se besaron y hubo un primer encuentro en el que le introdujo los dedos en la vagina. En el taxi de camino su casa, se besó con la otra chica, por lo que la primera se enfadó y se sentó delante.

Llegaron a su casa a las 8.20 y mantuvo relaciones sexuales consentidas y salieron juntos a la piscina, donde la otra chica estaba enfadada en la silla. "Le dije que no se enfadara que son cosas de la noche, que la que me gustaba era ella, la cojo del brazo, la tiro a la piscina de forma cariñosa, jugando y besándonos y como el agua está fría decidimos salir", ha afirmado. Ya en el baño, asegura que ella le tocó "por encima" y que él le volvió a introducir los dedos en la vagina.