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La Vuelta 2026

Enric Mas, el eterno aspirante que devuelve al ciclismo español la victoria en la Vuelta 12 años después

  • Logra al fin el mayor triunfo de su vida deportiva después de 4 podios en la ronda española
  • La caída de Tadej Pogacar le entregó el maillot rojo y lo defendió con autoridad ante Roglic, Gall y Carapaz
Enric Mas en el podio de la Vuelta a España 2026 con Primoz Roglic y Felix Gall
Enric Mas en el podio de la Vuelta a España 2026 en Granada con Primoz Roglic y Felix Gall Jorge Guerrero (AFP)
Javier Angulo (Enviado especial a la Vuelta a España 2026)

En Aitana nació un nuevo Enric Mas. Hace dos semanas lució esplendorosamente su recién estrenado maillot rojo ganando 8 años después su segunda etapa en la Vuelta. Este domingo en Granada ha culminado un año mágico para el ciclismo nacional, que puede presumir de tener con el ciclista balear y con Paula Blasi a los vigentes campeones de la Vuelta a España masculina y femenina, dos éxitos completamente insospechados cuando arrancó la temporada.

Insospechados porque Enric Mas lleva toda la vida peleando contra la superioridad incontestable de Tadej Pogacar, Jonas Vingegaard, Remco Evenepoel y Primoz Roglic. Pero también contra las expectativas de un país que venía de disfrutar de la generación dorada de Alberto Contador y Alejandro Valverde. Formado en la Fundación Contador, se estrenó en la Vuelta de 2017 colaborando con ‘su padrino’ camino de la cima de L’Angliru en la última victoria del pinteño. Era su heredero y es algo que ahora ha certificado en el palmarés después de una espera larga. Demasiado larga.

Años de críticas

No hay paciencia en un mundo entregado a la inmediatez y un ciclismo rendido a las irrupciones precoces de corredores cada vez más jóvenes. Todo eso ha provocado que las críticas a Enric Mas se sucedieran durante años: que si atacaba poco, que si no ganaba etapas, que si le faltaba la ambición necesaria para transformar los puestos de honor en victorias. Segundo en la Vuelta en 2018, 2021 y 2022. Tercero en 2024. En resumen, muy regular, pero siempre con otro vistiendo de rojo. A los 31 años ha encontrado por fin lo que ha estado buscando toda su vida: la victoria en la Vuelta a España.

Lo hace además después de una temporada que difícilmente parecía encaminada hacia el mayor éxito de su carrera. Una tromboflebitis en el Tour de 2025 que terminó requiriendo intervención, una caída entrenando en la que se desgarró una mano y un Giro al que llegó aspirando al podio para terminar en el puesto 32º. En resumen, llevaba desde julio de 2025 encadenando malas noticias hasta que se presentó en la línea de salida de Mónaco sin objetivos marcados.

La caída de Pogacar

El Principado de Mónaco levantó el telón de la Vuelta a España predestinada a Tadej Pogacar. Transcurridas 7 etapas, el esloveno se había anotado 3 victorias y el ciclista balear era segundo en la general a 3:50. Todo apuntaba a otra victoria incontestable del pentacampeón del Tour y Mas seguramente habría vuelto a luchar por el podio.

Sin embargo, Pogacar cayó camino de Xeraco y Enric Mas heredó el maillot rojo con un minuto de ventaja sobre Primoz Roglic y Felix Gall. Con dos semanas por delante, el corredor balear ha sido el más fuerte de los que quedaron en carrera y ha doblado la ventaja con sus rivales, dejando a Primoz Roglic a 2:15 y a Felix Gall tercero a 2:44. A Gall, uno de los mejores escaladores de la carrera, le ha ganado en la montaña; y a Roglic consiguió limitarle incluso allí donde durante toda su carrera se le suponía más vulnerable: la contrarreloj.

Su mejor versión en la Vuelta

En 2020 Enric Mas fichó por el Movistar. En una estructura marcada por Perico Delgado y Miguel Indurain, el Tour de Francia se convirtió en su objetivo. Fue quinto en 2020 y sexto en 2021, sus mejores resultados en la general. Pero donde Mas siempre destacaba era en la Vuelta. Segundo detrás de Roglic en 2021; segundo frente a Evenepoel en 2022; sexto en un complicado 2023 por la caída en la primera etapa del Tour; tercero en 2024. Cuatro podios antes de este año, tres de ellos como segundo. Demasiado tiempo viviendo en la amarga frontera entre ser uno de los mejores y ser el mejor.

Mas se convirtió así en una figura curiosa del ciclismo español. Sus resultados eran buenos y, al mismo tiempo, sabía a poco. Subir regularmente al podio de una gran vuelta parecía alejar cada vez más la posibilidad de obtener la victoria. Al final ha aprovechado su oportunidad.

El nuevo Enric Mas gana defendiendo su maillot rojo. Y responde en el momento decisivo, como la contrarreloj de 32 kilómetros entre El Puerto de Santa María y Jerez. Allí mantuvo a raya a Roglic, dejando claro al cuatro veces ganador de la Vuelta que este año la ronda española era suya.

Se acaba la espera española

También termina otra sequía. Ningún español ganaba la Vuelta desde Alberto Contador en 2014. Y ninguna gran vuelta desde el Giro que el propio Contador conquistó en 2015. Once años en los que España vio cómo Froome, Roglic, Pogacar, Vingegaard, Evenepoel o Bernal se repartían los triunfos que antes parecían casi algo cotidiano. Para Movistar la espera también ha sido larga: su última gran vuelta fue el Giro de Richard Carapaz en 2019

Ocho años después de aparecer en Madrid, en su primer podio en la Vuelta, como el joven ciclista español que algún día podía ganar una gran vuelta, al final ha llegado a Granada convertido finalmente en el hombre que la ha ganado. Enric Mas ya no es el eterno aspirante. A partir de ahora Enric Mas es el campeón.