Beiranvand frustra a Bélgica y mantiene con esperanza a Irán
- La expulsión de Ngoy y el muro iraní neutralizaron a los Diablos Rojos pese a la magia de De Bruyne
Bélgica dominó gran parte del encuentro en el SoFi Stadium, pero fue incapaz de traducir su superioridad en el marcador. Los de Rudi Garcia monopolizaron la posesión desde el inicio y encontraron en De Bruyne y Trossard las principales vías para generar peligro, mientras Lukaku fijaba a la defensa iraní. Sin embargo, la falta de acierto en los metros finales volvió a penalizar a los Diablos Rojos.
El VAR apaga la sopresa
Irán resistió el asedio inicial gracias a un planteamiento muy disciplinado y a una actuación defensiva sobresaliente. Los persas cerraron espacios con orden y sacrificio, obligando a Bélgica a mover el balón constantemente sin encontrar huecos claros. Además, cada recuperación servía para lanzar peligrosas transiciones que pusieron en alerta a la zaga belga.
La ocasión más polémica de la primera mitad llegó en una acción a balón parado. Una jugada ensayada terminó con Taremi enviando el balón a la red y celebrando el que parecía el primer gol del encuentro. Sin embargo, la revisión del VAR detectó una posición antirreglamentaria del delantero y el tanto fue anulado, manteniendo el empate antes del descanso.
Expulsión de Nathan Ngoy en el minuto 66 durante el partido del Bélgica - Irán Gregory Bull Gregory Bull
Expulsión y supervivencia
Tras la reanudación, Bélgica dio un paso adelante y rozó el gol en varias ocasiones. La más clara nació de las botas de De Bruyne, que habilitó a De Cuyper con un pase preciso dentro del área. El lateral remató con ventaja, pero se encontró con una espectacular intervención de Beiranvand, que sostuvo a los suyos cuando más sufrían.
El partido cambió por completo en el minuto 66. Taremi ganó la espalda a la defensa y obligó a Ngoy a derribarlo cuando se marchaba solo hacia la portería. La expulsión del defensor dejó a Bélgica con diez jugadores y obligó a Rudi Garcia a modificar sus planes, reforzando la defensa y renunciando a asumir demasiados riesgos en el tramo final.
Ni siquiera la superioridad numérica permitió a Irán encontrar el gol de la victoria. Los persas adelantaron líneas y buscaron con insistencia a Taremi, mientras Bélgica resistía gracias al trabajo defensivo colectivo y a las intervenciones de Courtois. El empate final premió la resistencia iraní y dejó a ambas selecciones igualadas con dos puntos, aunque los persas conservan el liderato del grupo por delante de los Diablos Rojos.
*Crónica escrita por el estudiante en prácticas Ilias Bentadda Sebti, bajo la supervisión de Rodrigo Álamo