Carolina Marín: "Retirarme ha sido la decisión más difícil de mi vida pero también la más acertada"
- La onubense ha hablado por primera vez tras su retirada y ha asegurado estar tranquila y satisfecha
- Ha reconocido tener tomada la decisión desde hace dos meses
Carolina Marín (32 años) se ha pronunciado por primera vez este martes desde que el pasado 26 de marzo anunciase que colgaba la raqueta. Lo ha hecho en su Huelva natal, en el pabellón que lleva su nombre. La mejor jugadora de bádminton de nuestra historia ha asegurado estar feliz aunque ha reconocido haber llorado mucho durante este proceso. "Retirarme ha sido la decisión más difícil de mi vida pero también la más acertada", ha declarado la ya exjugadora.
Una decisión muy meditada
Según Carolina, su última operación de rodilla hace unos meses fue un punto de inflexión. Y pese haber intentado todo para poder jugar al campeonato de Europa que se celebra en Huelva, no ha querido jugar con su salud. "Sobre todo cuando tomé la decisión, hace menos de dos meses, de operarme por un problema que he tenido en el menisco interno, ahí sí que vi ya un poco el decir tengo que poner la balanza que es lo que priorizo, si seguir intentándolo sin respuesta como tal o mi salud, que es lo más importante y es lo que me va a quedar para el resto de mi vida", ha señalado.
Sus planes de futuro
Sobre su futuro, Marín ha señalado que ahora quiere "devolverle al deporte todo" lo que le ha dado "durante todos estos años". Asegura que tratará de pasar tiempo con sus seres queridos y emprender proyectos vinculados al bádminton. "Sé que no puedo desvincular de mi deporte, por lo que quiero ayudar a los demás a través de muchas cosas, ya sea a través de bádminton, de charlas o de otro tipo de proyectos, pero eso es lo que más me gustaría", ha manifestado. También ha indicado que le gustaría probar otros deportes aunque ha reconocido tener "limitaciones".
Su mayor legado
De lo que más orgullosa se siente Carolina es haber conseguido que en España se hable de bádminton y que hoy en día los niños que conozca ese deporte gracias al legado que ella deja. Por otra parte, ha incidido en que el bádminton ha crecido "mucho", y en Huelva "se juega en muchísimos pueblos" algo que cuando ella empezó "era totalmente impensable".
Carolina Marín deja el bádminton a los 32 años con un oro olímpico en Río 2016, tres títulos mundiales (2014, 2015, 2018) y ocho campeonatos europeos.