RÃo trabaja dÃa y noche para llegar a tiempo a 2016
- Las obras del parque olímpico llevan varios meses de retraso
- El COI, preocupado por los problemas de Río en los preparativos
- La zona donde está situado, Barra de Tijuca, sufrirá una profunda renovación
Pasear por la calle Abelardo Bueno es hacerlo por una vía en la que se aglutinan coches, barro y un devenir continuo de camiones de obra y operarios que entran y salen sin descanso de la gigantesca parcela sobre la que se está construyendo el 'Parque Olímpico' de los Juegos de Río 2016, que lleva meses de retraso.
Un retraso que ha alertado al vicepresidente del COI, John Coates, que ha asegurado que los trabajos de preparación de los Juegos de Río son los peores que ha conocido, "incluso por encima que los de Atenas 2004", cuyos retrasos organizativos causaron una gran alarma en el movimiento olímpico.
Coates ha apuntado al retraso en las obras de infraestructura, la contaminación del agua en las instalaciones para pruebas acuáticas y algunos "problemas sociales" como los principales contratiempos de Río. La imagen del país en el Mundial 2014, con fallos de seguridad en estadios como Maracaná, más las protestas en las calles, no ha ayudado. "El COI ha creado un equipo especial para acelerar los preparativos, pero la situación es crítica sobre el terreno", ha afirmado el vicepresidente.
Obras a contrarreloj
El caos apuntado por Coates se deja ver en la ciudad a más de dos años del comienzo de los Juegos. Entre el desorden general en la zona donde estará el Parque Olímpico, encontramos dos de las instalaciones ya construidas. La primera es el HSBC Arena, un pablleón construido para los Juegos Panamericanos de 2007 al que estos días dan vida las largas colas de adolescentes que esperan para conseguir su entrada para uno de los conciertos que acoge este pabellón. En 2016, será la sede de las pruebas de gimnasia bajo el nombre de Arena Olímpica de Río.
Junto a él se alza una acogedora instalación, el Centro Acuático María Lenk, también heredada de los Panamericanos, y sede de los saltos y la natación sincronizada en 2016. Ambos son los ítems terminados de una de las zonas fundamentales de los próximos Juegos Olímpicos, en la que también se están construyendo las sedes del tenis, baloncesto y ciclismo en pista, entre otros.
El resto, por el momento, son todavía esqueletos. Las autoridades brasileñas son conscientes del retraso que llevan acumulado y las obras no paran ni durante la noche sobre los terrenos del antiguo circuito de Jacarepagua. Entonces, conducir por la calle colindante al futuro Parque Olímpico pasa del atasco interminable de cada mañana a un 'rallye' entre socavones, barro y desvíos improvisados.
El Parque Olímpico está situado en Barra de Tijuca, a unos 25 kilómetros del centro de Río de Janeiro y será uno de los centros neurálgicos de los Juegos Olímpicos de 2016, junto al estadio olímpico Joao Havelange, el complejo deportivo de Deodoro, las instalaciones de Maracaná y el sambódromo, y la emblemática playa de Copacabana. Aquí, en Barra de Tijuca, estará, además, la villa olímpica y el centro internacional de medios.
El transporte, uno de los grandes retos de Río
La organización prevé que el transporte entre la villa olímpica y el parque se realice a pie en apenas diez minutos por una zona que, actualmente, ocupa un barrio de favelas. Las futuras viviendas de los atletas, todavía en fase de construcción, se encuentran a escasos metros del Centro de convenciones Rio Centro, donde estos días han trabajado cientos de medios de comunicación en el IBC del Mundial de fútbol de Brasil 2014 y que, durante los Juegos, acogerá las competiciones de tenis de mesa, badminton, boxeo y levantamiento de peso.
Además, en esta zona ya se puede disfrutar de otra instalación terminada, aunque esta será de recreo para los visitantes. Se trata de un gigantesco parque abierto en el que se pueden encontrar carriles-bici, pistas de tenis y todo tipo de zonas para la actividad física que se llenan los fines de semana con los vecinos de una de las zonas que más se ha desarrollado en Río de Janeiro durante los últimos años.
Grandes 'condominios' con seguridad durante 24 horas comparten su vida junto a favelas y casas humildes. Muchos cariocas buscan en las afueras de la 'Cidade Maravilhosa' la tranquilidad y la seguridad que no tienen en ciertas zonas del centro de la ciudad. Además, el desarrollo del parque olímpico y una larguísima y bella playa situada a escasos diez minutos, convierten a Barra de Tijuca en una de las zonas más atractivas para los ciudadanos de Río.
Eso sí, los gigantescos atascos siguen siendo el reto pendiente del Comité Organizador de los Juegos Olímpicos, que trabaja a marchas forzadas para terminar la línea 4 de metro que llegará hasta aquí desde la céntrica Ipanema y las nuevas rutas en autobús, que enlazarán el Parque Olímpico con las zonas de Maracaná, Deodoro y Copacabana. El COI ya ha avisado de que "no hay plan B", así que a Río le queda aún mucho trabajo por delante para transformarse con unos Juegos a los que llegará, como hizo al Mundial recién concluido, aún con el casco de obra puesto.
A pesar de todo, se mantiene el optimismo oficial. "Los Juegos Olímpicos serán la primera prioridad a partir del lunes", según le aseguró la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, al propio presidente del COI, Sebastian Bach, en la reunión que mantuvieron ambos un par de días antes de acabar el Mundial de fútbol.