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El alpinista esloveno Tomaz Humar muere en un accidente en el Himalaya

  • Ha fallecido tras sufrir un grave accidente mientras escalaba el Lantang Lirung
  • El esloveno estaba considerado uno de los mejores montañeros del mundo
  • Era conocido por protagonizar el rescate más complicado de la historia

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Un equipo de rescatadores suizos ha conseguido localizar y rescatar el cuerpo sin vida del alpinista esloveno Tomaz Humar fallecido tras sufrir un grave accidente el lunes mientras escalaba en solitario el Lantang Lirung, un monte de 7.227 metros en el Himalaya.

El esloveno estaba considerado uno de los mejores montañeros del mundo, y en los últimos años había firmado algunas de las más difíciles aperturas de vías en distintas montañas, aunque también había protagonizado rescates sonados, como el que le sacó de una repisa a más de 6.000 metros de altura en el Nanga Parbat, el rescate con helicóptero más difícil y arriesgado de la historia de la aviación.

Según informa la web especializada en alpinismo Explorersweb.com, el sherpa Dawa Steven Sherpa, gerente de Asian Trekking, recibió el lunes una llamada del cocinero del campo base de Humar avisando de que éste habia sufrido un grave accidente, y solicitaba un rescate urgente.

El martes por la mañana la agencia de trekkings envió un helicóptero a la montaña con cuatro sherpas y todo el material necesario para el rescate. Sin embargo, a pesar de que el helicóptero sobrevoló la zona donde se suponía que se encontraba Humar, no lograron dar con él.

Al día siguiente, los miembros del equipo de rescate ascendieron hasta el campo 1 del Lantang Lirung buscando a Humar, pero las fuertes nevadas les obligaron a regresar al campo base. Esa misma tarde el alpisnita lograba llamar por teléfono de nuevo pidiendo ayuda, pero su voz ya sonaba muy débil.

Mientras, los compañeros y amigos de Humar intentaban poner en marcha a más gente para ayudar en el rescate, y solicitaron la ayuda del mejor grupo de rescate del mundo: los miembros del grupo de rescate aéreo de Zermatt, en los alpes Suizos.

Apenas un día después, un piloto experimentado y formado y un alpinista aclimatado, Simon Anthamatten, ya estaban en el campo base, listos para el rescate. Tras dos días sin poder volar por las malas condiciones climatológicas, Anthamatten localizaba el cuerpo, ya sin vida, de Humar el sábado por la mañana.

En la élite del alpinismo mundial

Con tan sólo 40 años, Tomaz Humar llevaba varios años entre la élite del alpinismo mundial, con más de 1.500 ascensiones a picos y montañas de todo el mundo, algunas de ellas por rutas muy poco repetidas y de gran dificultad.

En 1996 recibió el Piolet de Oro por su ascensión al Ama Dablan, pero el salto a la fama le vino tres años después, cuando logró culminar la primera ascensión en solitario a la pared sur del Dhaulagiri, considerada la ruta de escalada con mayor índice de mortalidad de los Himalayas (un 40%). Además, en 2007 abrió en solitario una nueva vía por la cara sur del Annapurna, una de las montañas de mayor dificultad del planeta.

Pero más que por sus difíciles y arriesgadas ascensiones, casi siempre en estilo alpino, sin oxígeno artificial y en solitario, Humar era sobradamente conocido por haber protagonizado el que hasta la fecha es el rescate en helicóptero más complicado y difícil de la historia de la aeronáutica, ese que los amigos y compañeros de Óscar Pérez, fallecido este verano en el Latok , hubieran deseado imitar.

En el año 2005 mientras escalaba en solitario por la ruta Rupal en el Nanga Parbat una avalancha de hielo y nieve le dejó herido y aislado a casi 6.000 metros de altura, una altitud a la que, en teoría, los helicópteros no pueden volar. Sin embargo, tras pasar cuatro días allí esperando el rescate, dos pilotos del ejército paquistaní - el teniente coronel Rashid Ullah Beg y el teniente coronel Khalid Amir Rana- lograron el 'milagro' de sacarle por el aire de la pared, una gesta por la que los pilotos fueron condecorados en Estonia y otros países.

Al conocer la situación de Óscar Pérez, el propio Humar se interesó por su caso y pedía que "Zapatero y el Rey interviniesen para agilizar el rescate". Apenas unos meses después, ponía rumbo de nuevo al Himalaya, las montañas de su vida y en las que ha encontrado la muerte.