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Estados Unidos vence con apuros en su último partido de preparación

  • Gana a Australia por 87-76 imponiendo su poderío físico pero sin brillo
  • El técnico, Mike Krzyzewski, ve al equipo preparado para jugar contra España

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La selección estadounidense ha cerrado su preparación para los Juegos de Pekín con una victoria gris ante Australia por 87-76, en un partido amistoso que se celebró en la ciudad china de Shangai y en el que no brillaron las estrellas de la NBA.

Los norteamericanos, que no han desplegado un gran juego en los cinco partidos que han disputado hasta la fecha, se enfrentarán en Pekín a España y a la anfitriona, China, en el grupo B.

Si en el primer cuarto, el combinado norteamericano no aprovechó las oportunidades de las que dispuso para marcharse en el marcador, a partir del segundo cuarto el partido dio un vuelco, y con Kobe Bryant y Lebron James (elegido mejor jugador del partido) sobre la pista, presionó a los australianos hasta aumentar su ventaja, aunque nunca de forma clara.

El máximo anotador del partido fue el estadounidense Dwyane Wade, con 22 puntos, mientras que Kobe Bryant no hizo su mejor encuentro, aunque fue una de las piezas clave para llevar a su equipo a la victoria.

El 10 de agosto el equipo norteamericano jugará su primer partido en los Juegos contra la anfitriona, China, ya que ambas selecciones están encuadradas en el grupo B, donde también están España, Angola, Alemania y Grecia. Los estadounidenses se enfrentarán con España el día 16 de agosto.

Krzyzewski: "Estamos preparados para jugar contra España"

El entrenador de la selección estadounidense para los Juegos de Pekín, Mike Krzyzewski, ha declarado que, tras la victoria conseguida ante Australia en el último partido de preparación, "estamos preparados para jugar contra los equipos de nuestro grupo, entre ellos España", de la que dijo que "es un gran equipo", aunque "no la hemos visto".

Acerca del juego mostrado por su equipo en estos cinco encuentros frente a selecciones teóricamente inferiores a la norteamericana, Krzyzewski no se mostró "del todo contento" por la actuación de sus jugadores.

Tras la igualdad de los dos primeros cuartos, Estados Unidos tomó el mando del partido, aunque no consiguió marcharse en el marcador, lo que fue aprovechado por los australianos para romper la defensa norteamericana, una defensa que el mejor jugador australiano, Patrick Mills, calificó de "muy intimidante".