arriba Ir arriba

El Senado polaco ha aprobado la polémica reforma del Tribunal Supremo impulsada por el Gobierno nacionalista de Ley y Justicia (PiS), una medida que ya fue aprobada por el Parlamento y que durante los últimos días ha generado protestas en toda Polonia y el rechazo de las instituciones europeas. Tras más de 16 horas de debate y cerca de 300 enmiendas rechazadas, 55 senadores votaron a favor, frente a 23 votos en contra y 2 abstenciones. Ahora solo requerirá la ratificación del presidente polaco, Andrzej Duda.

Donald Trump aterriza en Polonia en la que es su primera visita biliateral a un país de la UE. La reunión con su homólogo Andrzej Duda ha sido el primer acto de una visita que el Gobierno polaco del partido conservador y ultranacionalista Ley y Justicia ha calificado de "histórica", por encima de aliados tradicionales como Reino Unido o Alemania. En este sentido, el presidente estadounidense ofrece un espaldarazo a un aliado que cultiva el euroesceptcismo y que ha sido reprobado por sus socios europeos por sus medidas antidemocráticas. Así, durante la rueda de prensa, Trump ha destacado que Polonia es uno de los pocos países que cumple con sus obligaciones financieras con la OTAN, subrayando la diferencia con otros socios como Alemania, a la que hace tres meses acusó de deber "grandes cantidades de dinero" a la Alianza.

Trump, ha cargado contra la actividad "desestabilizadora" de Rusia en Europa y ha ratificado que su país está "comprometido" en la defensa de sus aliados en el centro y el este del continente, al tiempo que admitía la posibilidad de que Moscú estuviera tras la injerencias en las elecciones presidenciales que le llevaron a la Casa Blanca, si bien ha matizado que otros países o personas también interfirieron en los comicios De hecho, Trump ha culpado a su antecesor, Barack Obama, de no hacer nada pese a que conocía las injerencias rusas: "Lo supo en agosto; las elecciones eran en noviembre. Es mucho tiempo en el que no hizo nada al respecto", ha señalado, antes de deslizar una motivación electoralista: "Hillary Clinton iba a ganar las elecciones y él dijó que no se hiciera nada sobre eso. Si hubiera pensado de otra forma [que Trump iba a ganar], hubiera hecho algo al respecto", ha dicho el presidente estadounidense.

Durante el discurso con el que ha cerrado su visita en la plaza Krasinski, que acoge el monumento a la resistencia polaca durante la ocupación nazi, Trump ha ratificado su compromiso, con una alusión explícita al artículo 5 del Tratado de la OTAN, que asegura la defensa mutua de los países miembros. "Instamos a Rusia a poner fin a sus actividades desestabilizadoras en Ucrania y en otros países, así como su apoyo a los regímenes hostiles como Siria e Irán, y que en su lugar se una a la comunidad de naciones responsables en nuestra lucha contra los enemigos comunes y en defensa de la civilización", ha reiterado.

Las tensiones entre las instituciones europeas son un clásico, pero esta vez ha habido un encontronazo fuera de lo habitual entre el presidente del Parlamento y el de la Comisión Europa. Apenas una treintena de eurodiputados había para escuchar al primer ministro de Malta hacer balance de la presidencia semestral de la Unión Europea, lo que ha provocado el rifi-rafe.

El Pleno del Congreso ha ratificado por 179 votos a favor, 79 en contra y 81 abstenciones el tratado de libre comercio entre la UE y Canadá, conocido como CETA por sus siglas en inglés. La Cámara Baja ha dado su visto bueno pese a la abstención del PSOE, que ha pasado del 'sí' a la abstención tras el regreso de Pedro Sánchez a la secretaría general del partido, gracias a los votos a favor del PP, Ciudadanos, PNV y PDeCAT. En contra han votado Unidos Podemos -que pidió en mayo que el Congreso instara al Tribunal Constitucional a revisar la constitucionalidad del acuerdo-, ERC y Compromís.