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Un hombre ha sido rescatado antes de ser arrastrado por completo por la corriente del río Guadalquivir en Sevilla. La Guardia Civil ha ido avisando puerta a puerta del desalojo a unas 50 personas de una barriada de Lora del Río, en Sevilla.

También se han producido desalojos preventivos en San Martín del Tesorillo, en Cádiz, y desalojos en algunas calles de Ubrique. Las autoridades han recomendado subir a plantas superiores a parte de la población mientras intentan reconducir el agua. En Grazalema, esta tarde se ha realizado una primera inspección del terreno tras su desalojo.

En las ultimas horas, la borrasca Marta ha dejado mucha lluvia en Andalucía. El agua ha ocasionado daños en Jerez de la Frontera, donde los vecinos de tres zonas aún tardarán en poder volver a sus casas.

También el viento ha sido protagonista este sábado en La Línea o en Córdoba, donde ha causado la caída de árboles.

Foto: Rocío Ruz/Europa Press — La lluvia anega varias zonas de Lora del Río, Sevilla

La península mira al cielo, sin respiro. El golpe de seis tormentas diferentes en menos de 40 días parece no dar tregua. La última borrasca, Leonardo, ha desbordado ríos a un nivel en el que ha sido necesario encender todas las alarmas, afectando especialmente a todas las provincias de Andalucía. En la localidad gaditana de Grazalema (1.600 habitantes), ha brotado el agua del suelo e, incluso, de las paredes. El pueblo registra el índice de pluviosidad más alto de la mitad sur peninsular y sus vecinos están acostumbrados al rugir del agua que transcurre por debajo de sus casas, en los acuíferos entre caliza sobre las que se sostienen, pero el "tren de tormentas" que se está viviendo ha rebosado el terreno y ya no admite más agua.

Este jueves, las autoridades decidían desalojar a todos sus habitantes. Muchos de ellos hacia Ronda que, como otros municipios, está sufriendo los estragos de estas lluvias. Carlos García, alcalde de Grazalema, explica que el subsuelo "ha colapsado" y cómo algunos vecinos, con la ayuda de los servicios de emergencias han llegado a tener que picar los muros de sus viviendas para liberar el agua: "el subsuelo lleva tal cantidad de agua que está brotando hacia arriba". Por el momento, y a la espera de la llegada de la borrasca Marta, parece que los grazalemeños no van a poder volver al pueblo. ‘Informe Semanal’ analiza la situación con los meteorólogos de TVE y con ingenieros del Instituto Geológico y Minero de España, poniendo también la atención en otros puntos de la geografía española.

Con rachas de viento que podrían superar los 120 kilómetros por hora y rachas de intensa lluvia, Marta está afectando sobre todo los distritos del sur y centro de Portugal. Hasta ahora se han registrado corrimientos de tierra y caídas de árboles que han cortado carreteras y vías de tren y por supuesto, más inundaciones. Se vigilan 13 ríos que afectan o podrían hacerlo a 65 municipios, incluidas zonas urbanas.

Entre ellos, de norte a sur: el Duero a la altura de Oporto, sobre todo el Mondego a la altura de Coimbra, pero también el Tajo o el Guadiana. Hay al menos seis aldeas aisladas, más de 1.100 desalojados y más de 1.600 soldados desplegados. Protección Civil habla de extrema preocupación en la jornada previa a que Portugal vote a su próximo jefe de Estado.

Foto: REUTERS / Pedro Nunes

En Córdoba, se aprecia la fuerza del del río Guadalquivir a su paso por el Puente Romano. El río se mantiene en nivel rojo. Su caudal, después de un respiro en las ultimas horas, ha vuelto a subir llegando casi a los seis metros.

Se vigila con mucha atención también la presa de Arcos de la Frontera, que desembalsa agua en el río Guadalete.

En toda Andalucía son ya 11.000 los desalojados. La mayoría de ellos, unos 8.000, pertenecen a municipios gaditanos, entre los que se encuentra Jerez de la Frontera.

En la provincia de Málaga se han sumado 180 vecinos más desalojados en el municipio de Benaoján por el aumento del caudal en la presa de Montejaque, monitorizada por la Guardia Civil minuto a minuto.

En otros puntos, como en la localidad sevillana de Lora del Río, trabajan en labores de achique de calles y casas inundadas. En Ubrique, Cádiz, la fuerza del agua ha levantado el asfalto y continúa bajando por las calles.

Foto: ROCÍO RUZ/EUROPA PRESS — Crecida del río Guadalquivir a su paso por Córdoba

Al peso de los días se van sumando circunstancias personales. "Yo no podía dormir, había cuatro cimbreos en la casa, se movía de una forma impresionante. Y mi niña conmigo, porque mi mujer estaba en Jerez".

Pero no es un caso aislado. Hay familias divididas porque las carreteras que les unen están colapsadas. Por eso, las autoridades piden evitar desplazamientos.

Foto: Francisco J. Olmo/Europa Press — Polideportivo El Fuerte en Ronda donde se encuentran los desalojados de la Estación de Benaoján (Málaga)

En helicóptero, sobrevolando una de las zonas más afectadas por el temporal, hemos visto al presidente del Gobierno, que ha viajado hasta San Roque, Cádiz, donde ha destacado la colaboración entre administraciones. "Extraordinaria coordinación y cooperación que estamos teniendo con las administraciones territoriales, en este caso con la Junta de Andalucía".

Se ha reunido con los técnicos que gestionan la emergencia y ha avanzado que el Gobierno ya trabaja en el día después. "Estamos ya pensando no solamente en la respuesta a esta crisis, también en la reconstrucción, en la recuperación de las zonas afectadas". Y coincide en su mensaje con el presidente de la Junta. "Dos llamamientos, uno a la calma, dos, a la prudencia".

Juanma Moreno ha recorrido las calles de Huétor Tájar, en Granada, otra de las zonas críticas. "Pedirle a los ciudadanos andaluces, como siempre, mucha prudencia, esto no ha acabado, lamentablemente no ha acabado, todavía nos quedan episodios de lluvia".

Sobre el terreno, Moreno Bonilla ha dicho que es pronto para cuantificar los daños, pero ya ha anunciado que pedirá ayudas estatales y europeas.

Foto: A.Carrasco Ragel/EFE — El presidente del Gobierno conversa con miembros de Protección Civil durante la visita que ha realizado al Campo de Gibraltar

Las lluvias y vientos causados por las borrascas de los últimos días han dejado daños en el campo español. En Andalucía, las tierras del Bajo Guadalquivir no pueden absorber más agua y más de 3.000 hectáreas con cultivos de zanahoria, coliflor, espinaca y alcachofa se pudren por encharcamiento. Por ello, los agricultores de la región piden que se declaren como zona catastrófica para poder acceder a ayudas.

En Madrid, las lluvias han suspendido la recogida de la aceituna y los vientos han tirado gran parte de la cosecha al suelo, lo que ha hecho que haya perdido calidad, concretamente, alrededor de un 20% de su valor. El mal tiempo también ha afectado a la producción de lechugas y brócolis en el sudeste del país, donde Murcia abastece el 80% del consumo europeo.

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El acuífero sobre el que se levantó el pueblo de Grazalema ya no soporta más agua, después de una semana en la que han caído más de 900 litros por metro cuadrado. La localidad se ha transformado en una especie de cascada y el agua busca cualquier resquicio para salir a la superficie.

Hasta que no deje de llover no se podrán evaluar los daños en las estructuras. Por eso, pocos se atreven a poner una fecha de regreso para los vecinos, aunque el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ya ha avisado de que los desalojos se mantendrán al menos hasta mediados de la próxima semana.

Foto: REUTERS/Jon Nazca

En Conil de la Frontera, en el golfo de Cádiz, la flota de la pesca artesanal lleva amarrada desde hace semanas por la sucesión de temporales. Los barcos apenas han podido faenar en los dos últimos meses, y esa inactividad está empezando a asfixiar económicamente a muchas familias que viven de la mar. "En esta situación mucho tiempo no podemos aguantar", advierte Manuela Leal, patrona mayor de la cofradía de Conil, la más antigua de Andalucía.

Del sur de la península viajamos al norte para visitar la preciosa zona de Urdaibai, en la costa de Vizcaya. Un humedal en la desembocadura del río Oca que es reserva de la biosfera y ha estado amenazado por un proyecto para ampliar el museo Guggenheim de Bilbao, aunque la movilización ciudadana lo ha conseguido tumbar, y ahora se ha propuesto sacar de este enclave natural el histórico astillero de Murueta. De un humedal de la costa cantábrica iremos a otro humedal a la costa Mediterránea: la Albufera de Valencia, donde se intenta salvar al petxinot, un molusco autóctono muy importante para este ecosistema porque funciona como un filtro natural de sus aguas.

Las mañanas de RNE habla con el geólogo Manuel Regueiro, sobre la situación que vive Grazalema, la localidad gaditana sacudida por las fuertes lluvias de estos días. En términos técnicos, Regueiro dice que "lo que hay debajo de Grazalema es una cueva castica. Exactamente igual que el sistema de alcantarillado de una ciudad" Esto explicaría la efusividad del agua que busca salir, por ejemplo, a través de los enchufes de las casas. "Como debajo de las casas hay calizas pues el agua intenta salir por cualquier sitio"

Sobre qué pasará en las próximas horas, el geólogo indica que "en el momento en el que deje de llover la presión del agua bajará y la gente podrá volver a sus casas" Augura además un escenario prudente y tranquilizador: "esa ciudad tiene más de 500 años, esta es la tercera gran inundación. En principio no hay ninguna razón objetiva para que se vaya a derrumbar alguna casa"

El temporal de lluvias persiste y la situación en Andalucía ha obligado a desalojar a unas 8.000 personas en diferentes municipios. Siguiendo la evolución de las inundaciones y la crecida de los ríos está Juan Manuel Moreno Bonilla, presidente de la Junta de Andalucía, que no descarta que se puedan producir más desalojos, sobre todo de cara al fin de semana, cuando se prevén más lluvias: "Nos tiene preocupados el río Guadalquivir porque está en su límite máximo". En Las mañanas de RNE, el presidente asegura que preocupa la zona de Jerez, como consecuencia de la apertura de dos pantanos, con la crecida del Guadalete. También se muestra pendiente de Córdoba y Huétor Tájar. El presidente de la Junta explica que se han juntado distintos factores que favorecen estas inundaciones, además de las persistentes lluvias desde finales de diciembre: "La tierra ya no drena. Prácticamente escupe la lluvia. Además, los cauces de los ríos están al máximo y para, completar todo este lío, tenemos los pantanos en su máximo de seguridad. Estamos muy pendientes de todo lo que suceda".

Sobre los vecinos de Grazalema, que tuvieron que ser desalojados: "Nos toca esperar a ver cuál es la situación desde el punto de vista hidrogeológico que tiene el municipio. Volverán los especialistas, junto con el CSIC, a comprobar que el estado del suelo es estable". El presidente de la Junta de Andalucía asegura que las administraciones están "actuando a una, de una manera coordinada y cooperativa". Entrevista completa en RNE Audio.