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El viento y la nieve mantienen a 23 provincias en aviso por mal tiempo, que se nota especialmente en el noroeste de la península, donde la nieve ha obligado a cerrar varios puertos de montaña y las estaciones de esquí del Pirineo. Parte de las provincias de Huesca y de Lleida se encuentran en alerta roja, por riesgo extremo de nevadas, viento, aludes y frío, que pueden provocar que las temperaturas caigan hasta los 20 grados bajo cero en algunos puntos del Pirineo.

En estos días han muerto 5 personas. 3 en Bulgaria y uno en la frontera entre Grecia y Turquía. 300 personas han sido ingresadas en Serbia. Apenas se habla ya de la que llamamos "Ruta de los Balcanes" y que fue una de las principales vías de entrada de inmigrantes, pero esta ruta continúa existiendo denuncia Médicos sin Fronteras y hay varios miles de personas bloqueadas sin techo.

Fin de semana de frío y nieve en casi todo el país. En Cantabria la nieve ha obligado a cerrar 4 puertos de montaña y obliga a circular con cadenas o neumáticos de invierno por una decena de carreteras. Esta mañana, más de 80 camiones han permanecido retenidos en la A-67 durante varias horas a causa de la nieve. También en Asturias se ha cerrado el paso a camiones en el Puerto de Pajares. En otros 15 se necesita el uso de cadenas para el resto de turismos.

Nieve, viento y placas de hielo, son el legado del temporal de frio que azota Europa. Cuando se unen a la noche, la conducción se vuelve un peligro mortal. En Alemania dejan múltiples accidentes. La tormenta Egon golpea, sobre todo, el centro y norte del país, donde las comunicaciones por tren y por avión también están afectadas. En Francia, la costa atlántica soporta vientos que superan los 140 kilómetros por hora. Más de 200.000 hogares sufren cortes de electricidad y los daños son cuantiosos. "Yo no sabía si mi techo iba a aguantar. Sentí miedo", dice un vecino de Reims. Las rachas de viento han afectado al rosetón de la catedral de Soissons, en el norte del país. En la costa británica el panorama es similar. En localidades como esta de Jaywick, al sur de Inglaterra, cientos de personas han sido evacuadas, pese a las reticencias de algunos.

En Grecia, el temporal que deja, por ahora, decenas de muertos, muchos de ellos por hipotermia. Entre los más vulnerables, los refugiados. Naciones Unidas está profundamente preocupada por su situación, especialmente por unos mil, que están soportando la ola de frío en unas condiciones lamentables.

La ola de frío sigue causando estragos en Europa, donde han muerto al menos 83 personas por las bajas temperaturas. Un clima gélido que, según han alertado las ONG, pone en riesgo de muerte a miles de refugiados y personas sin hogar que no tienen donde guarecerse. El temporal empezó el fin de semana y, según los meteorólogos, se mantendrá durante unos días. Se trata de una masa de aire frío en altura procedente del Ártico que ha avanzado desde Escandinavia y Rusia hacia el Mediterráneo. Aunque en muchos de los países afectados son habituales las temperaturas gélidas en invierno, la situación es insólita en los Balcanes, donde los registros son entre 10 y 15 grados más bajos de lo habitual para estas fechas. España se ha salvado de este temporal gracias al anticiclón de las Azores. En Grecia la ola de frío ha paralizado el tráfico aéreo de vuelos comerciales en los aeropuertos de Salónica y varias islas. Ni el ministro griego de Migración, Yannis Muzalas, ha podido viajar a Lesbos para comprobar la situación de los refugiados, pese a intentarlo en dos ocasiones, por las malas condiciones meteorólogicas.

Las bajas temperaturas ponen en grave peligro a los que duermen al raso o en campamentos de refugiados. La Comisión Europea ha advertido de que la situación es insostenible en los campos de Grecia. El frío ha provocado también la muerte de dos personas en el país heleno y el miedo en los refugiados, que malviven a la intemperie o en lugares no aptos para hacer frente a temperaturas tan extremas. "Vamos a morir en las tiendas, no tenemos calefacción para pasar la noche", asegura un refugiado en la isla de Lesbos, donde no están están preparados para un invierno tan duro. "A veces cuando el viento sopla muy fuerte tira las tiendas y no podemos dormir", señala otro migrante.

En Alemania un traficante de personas abandonó este domingo a 19 refugiados en un aparcamiento con 20 grados bajo cero. Entre los refugiados había cinco niños y catorce adultos, y algunos de ellos mostraban síntomas de hipotermia. Los refugiados no tenían papeles de identificación y aseguraron a la policía que proceden de Siria, Irak e Irán y que han pagado a los traficantes cerca de 800 euros por persona. Los refugiados empezaron su viaje hacia Alemania en Italia, y el conductor abandonó el camión cuando empezó a tener problemas con el motor.

En países como Rusia y Alemania se han batido récords de bajas temperaturas. El Mar Negro, congelado. Lo cubre una capa de hielo de varios centímetros. Los rompehielos se adentran en el Danubio, para rescatar a los barcos que se han quedado atrapados. Si seguimos el curso del río, encontramos esta estampa a su paso por Budapest. En varios pueblos ha sido la noche más fría del invierno. En Rumanía y Hungría, se centra la masa de aire gélido que mantiene en alerta al este de Europa. Y pone en grave peligro a los que duermen al raso o en campamentos de refugiados. La Comisión Europea advierte de que la situación es insostenible en los campos de Grecia, como éste en la isla de Lesbos. Aquí no están preparados para un invierno tan duro. "Vamos a morir en las tiendas, dice este refugiado, no tenemos calefacción para pasar la noche".