Estados Unidos e Irán dicen estar muy cerca de un acuerdo de paz. Trump asegura que los detalles se conocerán en breve. Ese acuerdo prevé la reapertura del estrecho de Ormuz, según Washington. Sobre la mesa también está la ampliación del alto el fuego y el levantamiento de sanciones al petróleo iraní. Teherán dice que la cuestión nuclear aún está por negociar.
El sonido de varios disparos obliga a varios periodistas a interrumpir la transmisión en la zona norte de la Casa Blanca. Un hombre abre fuego contra un puesto de seguridad del complejo presidencial y provoca un tiroteo que se ha saldado con el atacante abatido por agentes del servicio secreto y un transeúnte herido que se encuentra en estado crítico.
El tirador, de 21 años, ha sido identificado como Nasire Best. Según medios estadounidenses, tenía problemas mentales y ya había sido arrestado anteriormente en los accesos a la Casa Blanca.
Trump, que se encontraba en un edificio a las afueras del complejo presidencial, ha elogiado en redes sociales la profesionalidad del Servicio Secreto tras los hechos.
Estados Unidos e Irán intensifican los esfuerzos diplomáticos. Tras semanas de negociaciones estancadas, ambos países señalan que hay avances. El jefe de la diplomacia estadounidense, de visita en la India, asegura que podrían anunciar algo próximamente.
Teherán también habla de acercamiento de posturas, aunque aún quedan asuntos por resolver.
Estos mensajes más optimistas llegan tras la visita del jefe del Ejército paquistaní a Irán. En su papel de mediador, se ha reunido con varios miembros del régimen.
El Financial Times, citando a fuentes de la negociación, apunta a que el alto el fuego podría extenderse 60 días. Incluiría la reapertura gradual del estrecho de Ormuz y fijaría el marco para negociar los límites del programa nuclear de Teherán.
En Líbano, los bombardeos israelíes no cesan a pesar de la tregua vigente. Más de 3.100 personas han muerto en el país desde que Israel comenzó allí su ofensiva.
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, es hijo de inmigrantes cubanos. Ha crecido en el seno del influyente lobby anticastrista de Florida y, ahora, como hombre de confianza de Donald Trump, está jugando un papel clave en la presión a la isla, donde, mientras tanto, este viernes se ha celebrado una manifestación multitudinaria en apoyo a Raúl Castro.
Miles de manifestantes se han concentrado frente a la embajada de Estados Unidos en La Habana para protestar por la imputación del expresidente cubano Raúl Castro. El exmandatario, de 94 años, no ha asistido a la manifestación, pero sí toda la cúpula del régimen, incluido el presidente, Miguel Díaz Canel.
Marco Rubio, secretario de Estado de EE.UU., es hijo de inmigrantes cubanos en Florida, y se le considera el arquitecto de la política de la Administración Trump hacia la isla. Se forjó en el lobby cubano de Miami y es partidario de la línea dura hacia el régimen de La Habana.
Cuba ha respondido a la imputación del expresidente Raúl Castro tachando la maniobra de "acto despreciable e infame de provocación política". El Gobierno cubano teme que se repita un escenario como el que se vivió en Venezuela en enero, y acusa a la prensa internacional y estadounidense de fabricar "la idea de una supuesta inevitabilidad de una agresión de Estados Unidos contra Cuba". La causa contra Raúl Castro la promovió la ONG Hermanos al Rescate, formada por exiliados cubanos y con sede en Miami, que ayudaba a balseros a escapar de la isla. Acusan a Castro de derribar de dos avionetas en 1996, matando a tres tripulantes estadounidenses.