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Los efectos de la guerra en Irán ya empiezan a notarse en el bolsillo del consumidor. El origen de las subidas está en el encarecimiento del gas y el petróleo, que repercute en las materias primas, y no parece que el escenario vaya a mejorar.

¿Podemos pensar en un techo para los precios? Una referencia podría ser lo que pasó durante la guerra en Ucrania. Con el barril de Brent a 137 dólares y el gas en el mercado europeo a 300 euros el megavatio/hora. Aunque ahora estamos lejos de esos niveles, el bolsillo de los ciudadanos encara las nuevas subidas muy tocado.

En algunos negocios ya notan que el consumo ha descendido desde el inicio del conflicto. Una disminución del consumo que unida al alza de la inflación podría provocar un shock económico.

El BCE ya alerta sobre el alza de los precios y sube siete décimas, hasta el 2,6%, sus previsiones de inflación para este año en la eurozona. Porque aunque la guerra acabara mañana tardaríamos semanas en notar la bajada de los precios.

Foto: Getty Images

Los expertos esperan una subida del precio del petróleo inmediata. Sería un efecto puntual y volvería donde está de forma muy rápida. Pero para que esto sea así deben pasar varias cosas: que el conflicto no escale más, que no se vean afectadas las instalaciones petroleras y que no impacte en el Estrecho de Ormuz, controlado en parte por Irán.

Pero esa subida del petróleo tendría un efecto dominó. Afectaría a los costes de producción de otros bienes, al transporte, el turismo. No hay que olvidar que por el Estrecho de Ormuz pasan muchas exportaciones de gas natural licuado.

Según lo que vaya pasando, las consecuencias económicas como inflación o estancamiento pueden ser muy graves.

Foto: Dado Ruvic/Illustration/REUTERS

El turismo ha vuelto a batir récords en España. En 2025, visitaron nuestro país 97 millones de turistas extranjeros, una cifra nunca vista. Además, tampoco tiene precedente la cantidad de dinero que se han dejado: unos 135.000 millones de euros tras dispararse casi un 6,8% respeto al año anterior.

Todos estos datos han empujado a favor de la creación de empleo en el sector. El empleo turístico creció un 2,4% en diciembre, hasta 2,75 millones de afiliados, la cifra más alta de la serie histórica.

Aunque todo esto tiene, también, una cara B porque el crecimiento del turismo parece que se está estancando.

La economía española siguió creciendo en el tercer trimestre del año, pese al difícil contexto exterior marcado por los aranceles de Donald Trump. Sin embargo, lo hizo a menor ritmo que en los meses precedentes: el Producto Interior Bruto (PIB) repuntó un 0,6% entre julio y septiembre, una décima menos que entre abril y junio, tras revisarse a la baja el PIB del segundo trimestre. Foto: EFE/Nacho Gallego

La Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) ha decidido este miércoles recortar los tipos de interés un 0,25%, situándose en el rango del 3,5% y el 3,75%. Según un comunicado publicado por el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés), la Fed está "comprometida a apoyar el máximo empleo y devolver la inflación a su objetivo del 2%.

Además, el organismo ha destacado que los indicadores disponibles sugieren que la actividad económica ha crecido de forma moderada, pero la creación de empleo se ha ralentizado este 2025 y el desempleo ha aumentado ligeramente. La inflación también sigue algo elevada, aumentando desde principios de año.

Este recorte continúa con lo acordado en las reuniones del 17 de septiembre y 29 de octubre. En su comunicado, la entidad ha subrayado que la incertidumbre sobre las perspectivas económicas siguen siendo altas. El órgano ha afirmado que seguirá "pendiente" de los riesgos que pesan sobre sobre el empleo y la inflación.

Imagen: REUTERS / KEVIN LAMARQUE

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que engloba a los países más industrializados, ha mejorado de nuevo su previsión sobre el crecimiento económico de España. En concreto, prevé que el Producto Interior Bruto (PIB) crezca un 2,9% este año, tres décimas por encima de la última revisión de hace dos meses, cuando lo fijó en un 2,6%. También calcula que el crecimiento sea del 2,2% en 2026, una décima más que en la proyección anterior.

Foto: EFE/L.RICO

La Comisión Europea ha mejorado sus previsiones para la eurozona y para España, cuyo PIB crecerá un 2,9 por ciento este año, más del doble que el conjunto de los países que comparten divisa. España, sin embargo, se sitúa a la cola del paro dentro de la Unión Europea, ya que la tasa no bajará del 10 por ciento.

El Gobierno también tiene previsto presentar su propio cuadro macroeconómico, en el que por primera vez incluirá metas para reducir la desigualdad y la pobreza. Actualmnte, una de cada cuatro personas viven en España en riesgo de pobreza.

Foto: GETTY IMAGES