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Desde 1967, Gaza ha vivido pocos años de paz. Fue conquistada por Israel a Egipto en la Guerra de los Seis Días y la ocupó durante 38 años en medio de grandes tensiones. Fue allí donde estalló la Primera Intifada en 1987. Ese mismo año nació allí Hamás, bajo la mirada condescendiente de Israel.

FOTO: AP Photo/Leo Correa

Alemania ha suspendido hasta nuevo aviso de las exportaciones de armas a Israel que pudieran emplearse en la Franja después de que el Gobierno de Netanyahu aprobase un plan militar para ocupar la ciudad de Gaza. Al exministro de Asuntos Exteriores de Israel, Shlomo Ben Ami, no le sorprende esta decisión, ya que "la presión sobre el gobierno alemán no es fácil de resistir". "Refleja el inicio de un agotamiento de la opinión y la política alemana con la herencia del Holocausto", asegura en el informativo '24 Horas de RNE'. Ben Ami considera que si Israel recrudece la campaña invadiendo Gaza, el poco apoyo internacional que le queda desaparecerá por completo.

El exministro de Asuntos Exteriores destaca que una de las cosas más sorprendentes que han ocurrido en la reunión del gabinete es que el asesor de Seguridad Nacional se ha unido al jefe del Ejército "en apoyo a la posición más moderada". "El jefe del Ejército entiende muy bien que ir a por todas sería una emboscada mortal no solo para la población de Gaza, sino también para los rehenes y para el propio Ejército israelí", explica.

Ben Ami afirma que los israelíes no están conformes con lo que está haciendo su país: "Netanyahu representa a una minoría, el 80% de la población quiere parar la guerra y rescatar a los rehenes". Dice que no cabe casi duda de que se están cometido crímenes de guerra y contra la humanidad, pero apunta que no se atreve a calificarlo como "genocidio". "Tampoco quiero que Netanyahu me obligue a defenderle en el extranjero, pero no estoy en posición de decir que es un genocidio". Entrevista completa en RNE Audio.

Israel ha comunicado esta pasada madrugada que tiene previsto ampliar su operación militar en Gaza. Hablamos con Haizam Amirah Fernández, director ejecutivo del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha apostado por la presión militar y por meter más soldados en la Franja para ocupar la Ciudad de Gaza, lo que tendrá más repercusiones para una población exhausta y hambrienta. Las ONG han advertido de que la catastrófica situación humanitaria de la Franja, que ya está al límite, va a empeorar con los nuevos desplazamientos masivos.

Foto: Eyad Baba / AFP

El Gobierno israelí ha autorizado al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y a su ministro de Defensa, Israel Katz, a ejecutar, sin necesidad de consultar al resto del gabinete, la primera fase del plan para finalizar la invasión de la Franja. Esta se producirá con una ocupación militar de facto de la Ciudad de Gaza, y que posteriormente quedará bajo una administración civil ajena a Hamás.

La población civil ha sido obligada a evacuar al sur de la localidad antes del 7 de octubre, fecha límite impuesta para el desalojo total. La medida llega tras el fracaso de la ofensiva de mayo, y solo se revertiría si Hamás se desarma y libera a todos los rehenes. El jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir, ha advertido de los riesgos para los rehenes y del agotamiento de las tropas.

La oposición también considera el plan un desastre, mientras que los familiares de los rehenes lo ven como una sentencia de muerte. Hamás advierte que Israel pagará un alto precio, y que la decisión de Netanyahu condenará a los israelíes secuestrados.

Foto: BASHAR TALEB / AFP

En julio más de mil profesionales de la cultura firmaron una carta a Pedro Sánchez solicitando el embargo de armas a Israel. En la música particularmente un gran número de artistas han cancelado sus conciertos en festivales nacionales al conocer la presencia del fondo proisraelí KKR.

La coordinadora de Médicos Sin Fronteras en Gaza, Pascale Coissard, ha señalado que el nuevo plan de Israel de ocupar la Ciudad de Gaza "supondría otra vez un desplazamiento masivo" de los gazatíes. "Ahora mismo, la población de Gaza está viviendo en un 12% de la Franja, porque los otros sitios están ocupados [por Israel] o son zonas militarizadas", ha explicado. Coissard asegura que "desplazarles otra vez va ser una catástrofe humanitaria como no la hemos visto nunca". "Va a ser un drama en salud mental, pero también va a provocar muchísimas muertes", ha añadido.

Foto: Bashar Taleb