Los manifestantes israelíes han bloqueado decenas de carreteras para exigir un pacto que libere a todos los secuestrados y el fin de la guerra. Se han sumado universidades, la municipalidad de Tel Aviv y otras 75 locales y empresas privadas.
El presidente Herzog ha insistido en presionar a Hamás y ha llamado hipócritas a los líderes internacionales. Según las encuestas, el 70% de israelíes apoya el fin de los combates, principalmente por los rehenes.
Su postura no responde al sufrimiento en Gaza ni a presiones internacionales, simplemente no ven un final. Una gran manifestación cerrará este domingo en Tel Aviv la jornada de protesta, aunque pocos confían en que frene al Gobierno.
Foto: AP Photo/Ohad Zwigenberg