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Teherán ha lanzado misiles contra varias bases militares estadounidenses en Dubái y Emiratos Árabes Unidos como una respuesta a los ataques de Estados Unidos ayer. Continúa el tira y afloja sobre el estrecho de Ormuz, con Donald Trump asegurando que su país tiene el control e Irán desmintiéndolo. El mandatario estadounidense asegura que la guerra no durará mucho más tras haber reanudado los ataques, el pasado domingo, después de un mes de relativa calma.

Fotografía: AFP / ATTA KENARE

Donald Trump ha subido un vídeo, generado por Inteligencia Artificial, a su red social Truth, para amenazar a Irán con un ataque a la isla iraní de Jarg, asegurando que la destruirá y la hará cenizas.

En medio de la escalada del conflicto, la televisión estatal de Irán ha asegurado que un superpetrolero que trataba de cruzar el estrecho de Ormuz si su autorización se ha incendiado al chocar con minas marítimas. Ocurre después del ataque del Pentágono a una pequeña isla en el estrecho, llamada Larak, desde donde los iraníes, según EE.UU., se preparaban para lanzar más minas marítimas. Los ataque de Estados Unidos han disminuido y este es el primero desde hace un mes.

Fotografía: Cuenta de Truth de Donald Trump

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lleva seis meses repitiendo que la guerra con Irán ha terminado y que la ha ganado, pero ese discurso choca con la realidad.

El 28 de febrero, EE.UU. e Israel bombardearon Irán previendo un conflicto corto y la caída del régimen. Pero la guerra se alarga y los ayatolás siguen en pie. Trump se metió en una guerra de la que no sabe cómo salir.

Foto: ABEDIN TAHERKENAREH RESTRICTIONS/EFE — Manifestación contra EE.UU. en Teherán

Este viernes se cumplen seis meses desde que el presidente norteamericano, Donald Trump, volviera a sacudir el tablero geopolítico mundial al ordenar una serie de ataques contra Irán. El republicano aseguró entonces que la guerra duraría entre cuatro y seis semanas. Medio año después, el conflicto ha dejado 3.400 muertos solo en territorio iraní y continúa sin una salida a la vista.

A Estados Unidos no le han funcionado ni la diplomacia ni las armas. La guerra permanece atrapada en un incómodo limbo: los bombardeos se han detenido, pero tampoco hay negociaciones. Trump ensaya ahora una nueva vía para doblegar a Teherán: redoblar la presión económica y endurecer todavía más las sanciones. Sin embargo, Irán es ya uno de los países más castigados por estas medidas y resulta difícil saber cuánto recorrido puede tener la estrategia.

Mientras tanto, el presidente republicano sigue en el atolladero, con los arsenales estadounidenses mermados, sus aliados sufriendo las consecuencias del conflicto y una guerra cada vez más impopular dentro del país. Las elecciones legislativas se acercan y su partido podría terminar pagando tanto el encarecimiento de la gasolina como una promesa incumplida: la de que su regreso a la Casa Blanca traería la paz.

Foto: AFP

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado este miércoles una "guerra económica" contra Irán tras semanas sin alcanzar un acuerdo sobre el control del estrecho de Ormuz y el programa nuclear.

El mandatario estadounidense ha indicado en una publicación en Truth Social que se tratará de la "operación económica más devastadora jamás emprendida contra país alguno" e incluirá "un aislamiento sin precedentes".

Lo llega a calificar de "un día D económico", en el que necesita que todos los aliados se unan a Estados Unidos para aislar y derrotar la amenaza iraní. Trump busca así cortar las vías de financiación y apoyo económico al régimen de los ayatolás.

Foto: AP Photo / Jacquelyn Martin