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La Prueba Acceso a la Universidad (PAU) vuelve a poner a prueba estos días a 300.000 mil de estudiantes en toda España.

Para muchos es el primer paso hacia la carrera que quieren estudiar y más adelante, hacia su futuro profesional.

Elegir estudios es muy difícil, hay muchas cosas a tener en cuenta y nos jugamos mucho.

En Aquí Hay Trabajo entrevistamos a José Manuel Bahón, orientador escolar en el Instituto de Secundaria Francisco de Goya de Madrid.

Su trabajo es ayudar a los alumnos a tomar decisiones sobre lo que van a estudiar y su futuro laboral.

A la hora de decidir unos estudios qué debe pesar más, ¿la vocación o las salidas? ¿Piensan en si ese trabajo al que se dirige lo puede hacer la Inteligencia Artificial?

La Prueba de Acceso a la Universidad (PAU), a la que se enfrentan 42.047 alumnos desde este lunes en las seis universidades públicas madrileñas, ha arrancado con la novedad de que, por primera vez, se hacen controles de radiofrecuencia aleatorios para detectar dispositivos electrónicos. Los dispositivos electrónicos que llevan algunos profesores detectan y avisan vibrando y con luz si hay algo encendido como un transmisor, un móvil, un micropinganillo, gafas o relojes de inteligencia artificial. Además, en las facultades hay ambulancias por si alguien flaquea. Los consejos: descansar entre pruebas, comer ligero y beber mucha agua.

FOTOGRAFÍA: ZIPI / EFE

El Renacimiento y la Ilustración colocaron la razón en el centro del pensamiento occidental. La ciencia se consolidó como vía privilegiada de conocimiento y la democracia liberal, como forma política. Tras las guerras mundiales, esa confianza científica, vinculada también al desarrollo técnico y militar, entró en tensión. En el presente, marcado por un giro postantropocéntrico, se replantea la relación entre conocimiento, vida y poder.

La expansión de la tecnología digital transforma la experiencia: los individuos aparecen cada vez más como usuarios en entornos fragmentados, pero que exigen una atención continua. Al mismo tiempo, las biotecnologías difuminan las fronteras entre mente y cuerpo y obligan a repensar qué entendemos por humano. Todo envuelto en el cúmulo de inquietudes y posibilidades que despliega la inteligencia artificial. Unos procesos que no son solo filosóficos, también son políticos y económicos, atravesados por el poder de las grandes corporaciones tecnológicas y la transformación de la democracia contemporánea.

Este documental sonoro, con guion de Lara López y realización de Mayca Aguilera, se acerca a dos formas de pensar el futuro surgidas en este contexto: el transhumanismo, que defiende la mejora tecnológica del ser humano, y el posthumanismo, que critica el antropocentrismo y subraya la interdependencia entre personas, tecnología y entorno. En el programa suenan las voces de Alejandro Escudero, profesor de Filosofía en la UNED; Antonio Diéguez, catedrático de Lógica y Filosofía de la Ciencia en la Universidad de Málaga; Raquel Ferrández, especialista en filosofía india; Ricard Solé, responsable del grupo de Sistemas Complejos del Institut de Biologia Evolutiva (Universitat Pompeu Fabra y CSIC); Remedios Zafra, filósofa; y Liset Menéndez de la Prida, directora del Centro de Neurociencias Cajal (CSIC).

Son pocos y tienen mucho poder, por eso los llaman 'tecnoligarcas'. Son los magnates que están detrás de las grandes tecnológicas. La mayoría de ellos son estadounidenses. Los vimos invitados en primera fila en la toma de posesión de Trump, cenando con él o acompañándolo en su viaje a China. Su influencia económica y política es cada vez más visible.

Estados Unidos domina el sector de las nuevas tecnologías, mientras Europa depende de terceros. Los expertos advierten de que esta dependencia supone un riesgo.

En general, los 'tecnoligarcas' muestran un claro sesgo político y tratan de influir. Critican a la Unión Europea que está regulando sus negocios y algunos incluso apoyan públicamente a partidos euroescépticos y negacionistas del cambio climático.

Foto: WILL OLIVER/EFE — Reunión de Trump con ejecutivos de empresas tecnológicas en la Casa Blanca

Esta semana nos vamos hasta Expo FoodTech, la feria que sienta a la mesa a los productores de alimentos y al sector tecnológico porque cada vez hay más tecnología en una fruta, una verdura o la carne que nos llevamos a la boca. Hablamos con uno de sus directores de cómo la tecnología permitirá que un planeta cada vez más superpoblado siga alimentándose.

GOOGLE ha reunido en IFEMA a sus expertos en la nube, para enseñar cómo la tecnología, los agentes y la IA están cambiando las rutinas de empresas de todo tipo. Hoy analizamos cómo está cambiando la tecnología la manera de trabajar para todos los sectores empresariales y lo hacemos con Pablo Carlier, responsable del negocio de datos de GOOGLE CLOUD para Europa y Medio Oriente.

Además visitamos la segunda jornada de otro congreso donde también la tecnología, en este caso aplicada a la producción de alimentos, es la protagonista, ExpofoodTech. En la segunda parte del programa, Álex Sanz de la agencia "Microbio" desgrana porqué las marcas echan el resto en sus anuncios veraniegos y José Luis Dueñas pone frente al espejo el momento actual de BIZUM como medio de pago con el que vivió la famosa VISA allá por los 80.

El papa León XIV ha recibido este miércoles en el Vaticano al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en un primer encuentro bilateral que, según el jefe del Ejecutivo, ha permitido evidenciar la "sintonía" entre ambas partes en cuestiones como la respuesta solidaria a los desafíos migratorios o la defensa de una Inteligencia Artificial "humanista".

Foto: EFE.

La Inteligencia Artificial está ya al orden del día para gran parte de los españoles y el Gobierno ha aprobado este martes en Consejo de Ministros el proyecto con el quiere regularla, pendiente ahora de la correspondiente tramitación parlamentaria. "España es un país líder en la regulación, en la construcción de ese modelo de inteligencia artificial confiable", ha afirmado el ministro de Transición Digital, Óscar López.

La ley establece medidas que responsabilizan a los proveedores, que exigen transparencia en los algoritmos, supervisión humana y proteger, especialmente, a los más pequeños. Los abusos más graves, como la manipulación de la voluntad o los deepfakes sexuales, pueden ser sancionados con multas de hasta 35 millones de euros.

Foto: EFE/EPA/RAJAT GUPTA

Leo que hay que aprender a desaprender. Igual tiene razón quien lo dice. El que lo dice, lo dice por la necesidad de adaptarnos a los cambios; a los ya existentes y a los que nos esperan, que, aunque inevitables, no necesariamente han de ser halagüeños, al menos para todos.

La Iglesia católica lleva preocupada por la técnica desde la revolución industrial, cuando los retos eran la explotación y la deshumanización. Hoy en día se enfrenta a desafíos parecidos, pero nunca como ahora se había tenido que ver con unas pocas grandes empresas tecnológicas que tienen su propia filosofía. El papa León XIV y los magnates de la tecnología coinciden en que la IA cambia el mundo. La diferencia es para qué y a costa de qué.

En su encíclica, León XIV ha lanzado la voz de alarma sobre el control de la IA por un grupo reducido que podría imponer su visión moral. Para León XIV la Inteligencia Artificial tiene riesgos, y debe orientarse al bien común, con restricciones. Mientras, Palantir publicó hace unas semanas un polémico manifiesto cuyas tesis chocan frontalmente con la encíclica del papa. Para este gigante tecno, la IA es un arma decisiva para la guerra y la vigilancia, sin límites.

Otro choque: la tecnología está para humanizar, argumenta la Iglesia. Para Palantir, sin embargo, es una herramienta para el poder en manos de tecnólogos y gobiernos, y son las élites las que deben decidir; mientras que el papa pide que debatan Iglesia, gobiernos y sociedad.

Foto: Alessandra Tarantino / AP

La inteligencia artificial puede resolver un problema complejo… y equivocarse justo después en algo aparentemente sencillo.

Y eso desconcierta muchísimo. Porque tendemos a pensar que la IA “piensa” como nosotros. Pero no funciona así.

¿Cómo puede una IA resumir un documento técnico de 200 páginas y después inventarse una respuesta simple?

¿Cómo puede programar algo complejo y confundirse con una instrucción básica?

La clave está en entender qué hace realmente un modelo de IA.

No “comprende” como una persona.

No tiene contexto humano.

No razona siempre igual.

Lo que hace es trabajar con patrones, probabilidades y contexto estadístico. Y eso provoca algo muy llamativo: puede parecer extremadamente inteligente en un momento… y totalmente inconsistente al siguiente.

Porque quizá el mayor error ahora mismo no es confiar demasiado poco en la IA. Quizá es asumir que entiende el mundo igual que nosotros.

#IA #InteligenciaArtificial #Tecnología #Geek5D #CulturaDigital #Innovación

¿Cómo puede la IA ayudar a la inclusión de las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo? Entre promesas de progreso, emergen sombras: sesgos que pueden discriminar a las personas con discapacidad. Pero no es solo tecnología, es el reflejo de una sociedad que aún arrastra desigualdades profundas. Voces expertas y organizaciones alertan: el futuro de la IA debe construirse con ética y derechos humanos. Escúchalas en Planeta Fácil, un espacio de Plena inclusión España.

La inteligencia artificial lo está revolucionando todo y a una velocidad... quizá demasiado rápida para algunas empresas. En Estados Unidos grandes marcas han dado marcha atrás en la implantación de esta tecnología porque el algoritmo cometía más fallos y más imprecisiones que las personas de carne y hueso.

FOTOGRAFÍA: ÁNGEL COLMENARES / EFE