El Gobierno de Marruecos ha dado por primera vez su versión a última hora de este domingo sobre la crisis migratoria en Ceuta, que ha atribuido a la desinformación en redes sociales, las redes de trata de personas y a los malentendidos en torno a la sentencia del Tribunal Supremo de España sobre las llamadas devoluciones en caliente. Las cifras que maneja Rabat son 40.000 migrantes llegados a la ciudad autónoma y once los fallecidos en territorio marroquí.
El balance difiere un tanto del ofrecido por el Ejecutivo de Pedro Sánchez, que calculó que fueron más de 50.000 personas las que cruzaron el paso fronterizo de Ceuta, la mayoría ya retornados, y cifra además en 72 los migrantes fallecidos en suelo español. Este domingo, la policía española ha calculado que unos 73.500 migrantes han salido ya de Ceuta hacia Marruecos desde los últimos días.
Marruecos da su primera versión de lo ocurrido en Ceuta: lo achaca a los rumores en redes y a la desinformación generada por mafias sobre la sentencia del Tribunal Supremo, que dificulta las devoluciones en caliente. Cifran en 40.000 las personas que llegaron a la frontera de Ceuta y más de 1.000 a Melilla. Rabat habla de 11 fallecidos. España por su parte contabiliza 72 muertes. La gran mayoría de los que cruzaron han retornado voluntariamente pero muchos siguen en Ceuta.
En Cáceres se ha logrado estabilizar el fuego de Casas de Millán, que ha arrasado 1.300 hectáreas. Los 800 evacuados han podido volver a sus pueblos. Ahora se vigila que no haya reactivaciones, también en Fermoselle (Zamora), en La Vall d'Uixó (Castellón), y en Burgohondo (Ávila).
Donald Trump ha anunciado nuevas conversaciones con Irán. Asegura que incluirán acuerdos sobre Ormuz y el fin del programa nuclear. Teherán no lo confirma. Por el momento Estados Unidos vuelve a detener sus ataques.
En deportes, pendientes de los fichajes de verano, con el Real Madrid como principal protagonista. Y en el europeo de natación artística, Carla Lorenzo y Jordi Cáceres se han quedado al borde de las medallas en la final de dúo técnico mixto.
En la ciudad autónoma de Melilla, aunque este domingo ha sido tranquilo, empieza el momento más complejo. Por la noche es cuando se reproducen los intentos de salto del muro. Casi 24 horas después de su reapertura tras día y medio de cierre por la crisis migratoria, el paso fronterizo de Beni-Enzar continúa su actividad en una situación de tranquilidad y fluidez.
El pasado viernes, unas 500 personas intentaron acceder desde el otro lado, aunque las autoridades marroquíes se lo impidieron. Sin embargo, muchos jóvenes lo siguen intentando, porque dicen que es su única alternativa.
La crisis migratoria de Ceuta tras la llegada masiva de más de 50.000 personas esta semana ha agitado el debate sobre la migración en Europa, con cada vez más gobiernos que defienden la 'mano dura' y el Ejecutivo de Pedro Sánchez más solo.
La normalidad llega a la ciudad autónoma de Melilla donde en los últimos días se han producido varios intentos de saltos de su perímetro fronterizo, tras la crisis migratoria de Ceuta. TVE habla con un joven migrante, peluquero en Marruecos, que finalmente desistió de entrar ante el aumento de seguridad en la zona. Cuenta con volverá a intentarlo.
Pasan los días y en la frontera de Marruecos son cada vez más los que esperan a sus familiares con la esperanza de que regresen y no sean uno de esos 72 migrantes que han perdido la vida al lanzarse al mar para llegar a Ceuta por el espigón del Tarajal. Muchos en Castillejos siguen sin noticias de sus familiares desde la entrada masiva.
En las calles de Ceuta este domingo el escenario es muy distinto tras la salida de la gran mayoría de migrantes en medio de una crisis migratoria sin precedentes, que deja ya 72 muertos entre quienes se lanzaron al mar.
Un total de 3.000 efectivos, entre miembros de las Fuerzas Armadas y efectivos de la Policía Nacional y la Guardia Civil, siguen desplegados para garantizar la seguridad.
Hoy los ceutís han podido empezar a salir a la calle con cierta seguridad. Algunos supermercados y comercios han vuelto a abrir después de dos días cerrados. Algunas personas declaran que salen con miedo a la calle "a comprar lo poco que pueden comprar porque las colas son interminables". La ciudad respira más tranquila porque dicen esta recuperando, después de la tensión, la preciada calma.
La gran mayoría de los migrantes ya han regresado a Marruecos. Pero en Ceuta todavía quedan grupos dispersos por la ciudad que se niegan a abandonarla y permanecen agrupados en varios puntos. Un equipo de Radio Televisión Española ha estado en uno de estos puntos y ha entrevistado a marroquíes y sudaneses que esperan poder quedarse en España aunque no tienen claro qué puedan conseguirlo.
La crisis migratoria en Ceuta ha dividido a los socios de la Unión Europea. Algunos han reforzado sus fronteras y han pedido expulsar a España del espacio Shchengen, mientras otros han mostrado solidaridad con nuestro país. El martes habrá una reunión de urgencia de los ministros del Interior para abordar la situación.
La mayoría de los 50.000 inmigrantes que entraron de forma ilegal y masiva el pasado miércoles a Ceuta han regresado ya a Marruecos, unos 48.000, pero la ciudad no ha recuperado todavía la normalidad y algunos se resisten a regresar.