La Policía Nacional ha iniciado las labores de triaje en Ceuta para gestionar la situación de los migrantes que han accedido irregularmente. Este procedimiento previo resulta fundamental para identificar a los candidatos con derecho a asilo, mientras se agiliza la resolución administrativa de quienes buscan protección internacional. Para descongestionar las instalaciones, se han acelerado los traslados a la península de personas que llevaban meses en la ciudad, liberando plazas en el CETI. Casos como el de Modu, acampado en la playa tras cruzar a nado, reflejan la urgencia de agilizar estos trámites y garantizar un trato digno.
El Partido Popular asegura que la situación desencadenada tras la entrada de 72.000 personas migrantes a través de las fronteras ceutíes ha desencadenado una "crisis de seguridad nacional" y no una crisis migratoria como califica el Gobierno. Defienden que las calles de la ciudad autónoma aún no han podido recuperar la tranquilidad, a pesar, según dicen, de que el Ejecutivo trate "de vender normalidad".
A su vez, exigen la devolución "por donde han llegado" de los migrantes que permanecen en territorio español y que "se depuren responsabilidades", tras la entrada masiva registrada la semana pasada.
Melilla seguirá los pasos de Ceuta e instalará próximamente elementos de contención flotantes para impedir la entrada de migrantes a nado. Es algo que la delegada del Gobierno ha desvelado durante una rueda de prensa junto a mandos policiales, en la que se ha hecho un balance de esta crisis. En esta comparecencia, Sabrina Moh ha detallado que esta crisis migratoria se ha saldado con 1.323 entradas irregulares a la ciudad, de las cuales 1.063 personas han sido retornadas a Marruecos mediante los rechazos en frontera.
La representante gubernamental ha confirmado que Melilla, al igual que Ceuta, reforzará su frontera mediante elementos flotantes que permitan cumplir la reciente sentencia del Supremo que impide las devoluciones en caliente. Sin embargo, no ha querido detallar dónde, ni cuándo o cómo se instalarán. Tampoco ha dado mucha más información el coronel jefe de la Guardia Civil, Jesús Rueda, quien sí ha confirmado que el estado de la valla es bueno, aunque ha sido necesario realizar reparaciones tras los intentos de entrada de los últimos días.
Por su parte, el jefe regional de Operaciones de la Policía Nacional, Diego Saavedra, ha asegurado que hubo que reforzar algunos puntos débiles. También ha señalado que los policías actuantes tuvo que utilizar material antidisturbios y lanzar botes de humo para dispersar a quienes pretendían acceder a Melilla.
La delegada del Gobierno ha concluido diciendo que se está trabajando para “dar celeridad” al traslado de menores desde Melilla a otras comunidades autónomas en virtud de la declaración de contingencia migratoria que se activó hace un año. FOTO: Giner/EFE
En 2015 Alemania acogió a más de un millón de solicitantes de asilo afganos y sirios, un hecho que Ángela Merkel aseguró era un reto a largo plazo y solicitó la ayuda comunitaria para el reparto de migrantes. Fue un momento en el que la política de migración de la Unión Europea comenzó a ver un problema de seguridad en la inmigración. En 2021 en Polonia se produjo una situación similar en la que miles de bielorrusos intentaron acceder a la UE, momento en el que los 27 colaboraron para detenerlos.
La respuesta a la reciente crisis en Ceuta han sido las duras críticas a España por su gestión y una petición por parte de 22 países de la Unión encabezados por la Italia de Meloni de medidas más estrictas sobre la inmigración.
Numerosos menores llegados en la oleada migratoria a Ceuta de la semana pasada siguen deambulando por las calles de la ciudad autónoma.
Otros están escondidos en asentamientos o las montañas a la espera de poder hablar con sus familias. Los centros de acogida de Ceuta están completamente saturados, atienden a más de 800 personas cuando su capacidad es de 29 menores migrantes no acompañados.
Ceuta acoge a 862 menores migrantes en sus centros, que tienen capacidad para atender a 29 menores migrantes no acompañados, y en recursos habilitados de forma extraordinaria en la ciudad autónoma. Todo ello mientras otros deambulan por la calle o se esconden y no han podido aún ser atendidos ni identificados, cinco días después de la entrada masiva de unos 50.000 migrantes.
El Gobierno ceutí asume que la cifra de menores que tendrá que atender superará el millar y habla de una sobreocupación del 2.872% de su capacidad para ocuparse de esta población vulnerable, mientras que el Gobierno de España ha anunciado una partida extraordinaria de 25 millones para la atención menores no acompañados en Ceuta.
España confronta este martes con Europa la gestión de la crisis de Ceuta. Nuestro país tiene el respaldo de la Comisión, pero enfrente están la gran mayoría de países, encabezados por Italia. Esa división entre los 27 será evidente en la reunión telemática de los ministros de Interior. Muchos han criticado abiertamente la política migratoria española, en algunos casos desde gobiernos de derecha y ultraderecha. El Ejecutivo de Pedro Sánchez denunciará la falta de solidaridad de los socios.
Margarita Robles es la primera ministra que pide abiertamente a Marruecos explicaciones. Rompe con la línea del gobierno, aunque eso sí, se mantiene en la defensa de los servicios secretos. A última hora del lunes, Rabat aseguraba que sí avisó de una posible crisis tras la decisión del Supremo que frenaba las devoluciones en caliente. Mientras, en Ceuta cientos de personas aguardan a las puertas del centro de estancia temporal saturado o en la playa, esperando noticias o algo de comida caliente. Muchos de ellos son menores que están solos y que son los más vulnerables.
Alerta en Europa por el calor y la falta de agua. Hungría ha detenido su central nuclear porque el Danubio no tiene caudal para refrigerarla. Problemas similares en Rumanía. Además, gran parte de Inglaterra está oficialmente en sequía. Mientras, en Grecia el problema son los incendios. Las llamas están a menos de 30 kilómetros del centro de Atenas.
En deportes, Rafa Jódar se ha quedado a las puertas del torneo de Washington. El madrileño ha rozado su segundo título en su primer año como profesional, pero Taylor Fritz se quedó el trofeo en casa. Aún así, Rafa Jódar se despierta hoy como número 15 del ránking mundial.
Y una plata en el equipo libre suma la quinta medalla para las de Andrea Fuentes en el europeo de natación artística. Solo Rusia ha impedido a las nuestras revalidar el oro del año pasado.
Los centros de menores en Ceuta se encuentran desbordados tras acoger a más de 850 niños, con un incremento constante en los últimos días. Esta saturación obliga a cientos de jóvenes a pernoctar en polígonos, aceras y sobre palés improvisados.
Sin cifras exactas, la situación extrema empuja a menores solos, mujeres con niños e incluso padres a subsistir en la vía pública con recursos mínimos. La policía acude a diario a suministrarles comida mientras las familias buscan desesperadas a sus hijos.
El presidente de Melilla, Juan José Imbroda, habla de "fracaso total" para referirse a la política migratoria del Gobierno central después de la crisis que se ha vivido en Ceuta, y en menor medida en Melilla, durante los últimos días. En rueda de prensa, ha pedido que se establezca una zona neutral de 500 metros en la frontera para mejorar la protección de las ciudades autónomas. Por otro lado, la Ciudad acoge ya a más de 300 menores después de las últimas entradas durante el fin de semana, cuando su capacidad es de 84. Sólo entre el jueves y el viernes entraron 100. Están siendo acogidos en el Centro de Menores de Purísima.
Miles de migrantes —2.500 según el Gobierno central, y entre 3.000 y 5.000, según el de Ceuta— siguen en las calles del enclave español, pendientes de un posible traslado al CETI de la ciudad autónoma. No quieren volver de forma voluntaria y deambulan por la calle o están varados en la playa del paso fronterizo.
El hambre, la sed y la falta de higiene empieza a hacer mella entre estas personas. Las organizaciones humanitarias hablan de "deshumanización" y piden que las devoluciones se hagan con garantías.
El número de efectivos policiales se ha multiplicado por cinco en este punto de la frontera con Gipuzkoa. La vigilancia se realiza también desde el aire y es mayor en estaciones de tren, para evitar que puedan llegar migrantes procedentes de Ceuta
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha reconocido este lunes que la entrada masiva de migrantes ha vivido Ceuta en los últimos días es algo "muy inusual", aunque ha recalcado que "desde el primer momento" Marruecos ofreció su "colaboración" para intentar "impedir" ese flujo de personas y sobre todo para que retornaran "inmediatamente, como está ocurriendo".
"La inmensa mayoría de aquellos que entraron ya están de vuelta en Marruecos y sigue ofreciendo esa colaboración para que hasta la ultima personas que haya entrado, regrese", ha expresado el ministro en una entrevista en La Hora de la 1.