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Odesa, a las orillas del mar Negro, es una de las ciudades ucranianas que recibe a personas que huyen de otras zonas del país. En el centro de ayuda de la calle Yukovskaya, ofrecen alimentos, ropa y medicinas, pero también ayuda psicológica. Allí acuden como voluntarios Mijail y su hija, que salieron de Mariúpol cuando los misiles rusos destruyeron su casa. Nadiezna, que huyó de Kramatorsk con sus dos nietos, acude al centro habitualmente para conseguir productos básicos.

Informa desde Odesa Aurora Moreno, con la asistencia técnica de David Velasco.

Han enconcontrado de nuevo refugio en las familias que las acogieron en los veranos de su infancia. Son niñas de Chernóbil, hoy madres y refugiadas de la guerra de Ucrania. Nunca perdieron el contacto con sus familias de acogida, pero no imaginaron que volverían a necesitar su ayuda. Y con la guerra han vuelto a su memoria las imágenes de destrucción, el miedo y la incertidumbre que hace 36 años dejó el accidente nuclear de Chernóbil. Son Victoria, Lisa y Svitlana.

Un reportaje de África Huerta y Juan Morello

La guerra en Ucrania cumple este lunes 61 días. Las tropas rusas continúan su ofensiva dos meses después tanto en el sur como en el este del país. El Secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, ha viajado a Kiev para reunirse con Zelenski.

Rusia había anunciado un acuerdo para el alto el fuego en la planta de Azovstal que permitiera la evacuación de civiles, pero Ucrania asegura que no hay pacto.

Las unidades de Fuerzas Armadas de Rusia y de la república popular de Donetsk cesarán las acciones de combate, se retirarán a una distancia razonable y permitirán la evacuación de civiles "en la dirección que ellos elijan", ha declarado el jefe del Centro de Control de Defensa Nacional, coronel general Mijaíl Mizíntsev.

Buena parte del planeta ha celebrado la victoria de Emmanuelle Macrón en las elecciones presidenciales francesas. Se enfrenta a su segunda legislatura en el Palacio del Elíseo, pero lo hace con una especie de luz de alarma encendida: la ultraderecha ha cosechado sus mejores resultados en las urnas. ¿Cómo han reaccionado a esto la Unión Europea y el resto del países del continente? En la Mesa del mundo del informativo 24 horas, analizamos la recepción de la nueva etapa de Macron desde Bruselas, Berlín, Roma y Londres.

Con los corresponsales María Carou, Beatriz Domínguez, Jordi Barcia y Sara Alonso.

El ministerio de Defensa ruso ha anunciado un alto el fuego para permitir la evacuación de los civiles que se encuentren en la sitiada acería de Azovstal, refugiados con combatientes ucranianos en el sitiado complejo donde sigue la última resistencia a la invasión rusa en la ciudad de Mariúpol, al sureste de Ucrania.

Sin embargo, la viceprimera ministra de Ucrania,  Irina Vereshchukha negado que se haya alcanzado un acuerdo con Moscú para crear un corredor humanitario que permita la evacuación de civiles refugiados en el complejo metalúrgico, y en las últimas horas el Ejército ucraniano ha denunciado ataques aéreos de Rusia contra la planta siderúrgica.

Mala Tokmachka es la última línea de defensa ucraniana en la provincia de Zaporiyia. En la siguiente aldea, a solo cinco kilómetros, están las tropas rusas. Allí se encuentra Fran Sevilla, enviado especial de RNE a Ucrania. El mando militar ucraniano asegura que Rusia ha concentrado una gran cantidad de tropas y de equipamiento militar en esta zona contigua al Donbás, por la que trata de avanzar mientras las fuerzas ucranianas tratan de impedirlo. Se escuchan intensos combates y duros duelos de artillería. Por esa misma carretera, deberían pasar los civiles evacuados de Mariúpol, aunque de momento no parece que esté en marcha.

La ultraderecha ha logrado el mejor resultado de su historia en las elecciones francesas del domingo, pero ha vuelto a perder en una segunda vuelta electoral. En la formación de Marine Le Pen, Agrupación Nacional, también se abre la incógnita sobre qué estrategia seguir en las parlamentarias que se celebran en junio. Cada vez que se cuentan votos en unas elecciones europeas, los partidos de ultraderecha suman más. En enero, el líder portugués del Chega multiplicó por cinco su apoyo en un país sin apenas presencia de la extrema derecha en el Parlamento. Chega significa Basta. La indignación forma parte de la explicación, aunque las causas son múltiples y distintas.