Con el objetivo de acabar con el programa nuclear iraní, la madrugada del pasado 13 de junio de 2025 al menos 200 cazas israelíes salieron rumbo a Irán. Unos 100 objetivos fueron alcanzados mediante la infiltración previa de miembros del Mossad, que habrían colocado bases de lanzamiento de drones para sabotear así las defensas antiaéreas.
Uno de ellos Natanz y Fordó, las dos mayores plantas nucleares del país con instalaciones subterráneas, además del centro de tecnología de Isfahán. Dentro de las víctimas se encontraban científicos y dirigentes de la Guardia Revolucionaria, pero los ataques también se cobraron vidas civiles en el bombardeo de la prisión de Evin, donde murieron al menos 80 personas.
Como respuesta Irán ataca Israel con drones y misiles balísticos pero el momento determinante es cuando entra Estados Unidos en el conflicto 12 días después. Irán responde con el ataque bajo preaviso de misiles contra bases estadounidenses en Catar e Irak, que Washington minimiza debido al aviso. El 24 de junio Trump anuncia en su red social un alto el fuego entre Israel e Irán y con ello la guerra de los 12 días había acabado tras una treintena de víctimas del lado israelí y más de mil del lado de Irán.