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20 años después del inicio de las obras y después de un camino tortuoso acompañado por problemas financieros, revoluciones, golpes de estado, pandemia, crisis económicas o la guerra en Gaza... El Cairo abre las salas, aún pendientes, del Gran Museo Egipcio. "Egipto quería demostrar al mundo que la inestabilidad en la región, los casi 70 mil muertos en Gaza... no afectan a la seguridad del país" explica Tarek Tawfit, ex director del Museo y Presidente de la Asociación Internacional de Egiptólogos. "El Museo no solo tiene que ver con la imagen que los egipcios quieren proyectar al exterior sino con lo que Egipto es" añade la experta Andrea Rodríguez Valls, con la que repasamos estas dos décadas del museo y lo que pueden esperar quienes, desde la primera semana de noviembre, lo visiten.

Como si de una superproducción de cine se tratara, faraones y faraonas del antiguo Egipto han estado presentes en la inauguración del Gran Museo Egipcio.

Una ceremonia que se ha guardado con gran secretismo hasta este momento. Han acudido más de 35 jefes de Estado, entre ellos Felipe IV.

Durante el evento, el presidente egipcio ha puesto la última piedra del museo, que llega después de 20 años de trabajos y varios retrasos.

El museo tiene una superficie de 48 hectáreas, el doble del tamaño del Louvre y más de 10 veces el del Prado. Es el más grande del mundo dedicado a una sola civilización y el que más antigüedades egipcias tiene. Se expondrán más de 100.000 piezas, entre ellas, los más de 5.000 tesoros de la tumba de Tutankamón.

Ya está abierto parcialmente al público, pero el martes lo hará de forma completa. Espera atraer a más de cinco millones de visitantes al año.

Foto: Khaled DESOUKI/AFP

Más de 100.000 piezas del antiguo Egipto, la mayor colección del mundo. Este sábado por la tarde se inaugura el Gran Museo Egipcio, al pie de las pirámides de Giza. En una superficie que duplica al museo del Louvre, guarda entre sus piezas más valiosas los más de 5.000 tesoros de la tumba de Tutankamón.

Foto: EFE/EPA/MOHAMED HOSSAM

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha sido el protagonista absoluto de la jornada de firma de la paz en la Franja de Gaza. Con su particular estilo ha adoptado el papel de maestro de ceremonias en la escenificación de una firma en la que no estaban ni Israel ni Hamás.

Trump ha asegurado que es el acuerdo más importante en 3.000 años y que no se romperá. El resto de líderes han coincidido en la esperanza de que sirva para apuntalar la paz.

FOTO: El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante la Cumbre de la Paz. AP Photo/Amr Nabil

Dos años después del inicio del cautiverio de los rehenes israelíes y de una masacre que se ha cobrado casi 68.000 vidas palestinas, la consolidación de un alto el fuego en Gaza es, de momento, una realidad. Más de 20 líderes internaciones se han reunido este lunes en la ciudad-balneario de Sharm el Sheij en Egipto para presenciar la firma del acuerdo en una ceremonia encabezada por el presidente estadounidense, Donald Trump, y su anfitrión, Abdel Fattah al-Sisi.

Foto: AP Photo/Evan Vucci

Este lunes, 13 de octubre de 2025, quedará marcado en el calendario por la consolidación de un alto el fuego en Gaza. Durante la jornada se han reunido en la ciudad balneario de Sharm el Sheij, en Egipto, más de veinte líderes mundiales para presenciar la firma de un acuerdo presidido por el presidente estadounidense, Donald Trump, y su anfitrión, Abdel Fattah al Sisi. En el 24 horas, de RNE, ponemos el foco en esta noticia y analizamos el acuerdo con Ignacio Álvarez-Ossorio, catedrático de Estudios Árabes e Islámicos en la Universidad Complutense de Madrid.

Álvarez-Ossorio ha considerado que la paz en Gaza "es muy precaria" y ha incidido en que "no ha tenido en cuenta las reivindicaciones palestinas", ya que "el actor palestino no ha estado representado en las negociaciones". Además, ha apuntado que "no hay un horizonte político para la solución de los dos Estados; es decir, en ningún momento se menciona que al final del camino habrá un Estado palestino". Por ello, ha advertido de que, hasta que eso no ocurra, "difícilmente se va a solucionar definitivamente la crisis" y ha opinado que Israel "cada vez está más aislado en la escena internacional".

Sobre cómo sale Netanyahu de este acuerdo, el catedrático ha explicado que "por una parte sale fortalecido, porque ha conseguido prácticamente la mayor parte de los objetivos que se había cifrado" y por otra "ha salido perdedor porque no ha culminado su proyecto de expulsión masiva de limpieza étnica".

"Bienvenidos a la tierra de la paz". Así rezan cientos de carteles repartidos por la ciudad-balneario egipcia de Sharm El Sheij, con la imagen sonriente del presidente estadounidense, Donald Trump y su homólogo egipcio Al Sisi. Ambos son los organizadores de esta ambiciosa cumbre de la que, esperan, salga un programa de futuro para Gaza. Pese a la asistencia de una veintena de líderes y jefes de Estado, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, no estará presente.

Al Sisi ejerce de anfitrión para la asistencia de países occidentales como España, Alemania e Italia, así como una nutrida representación del mundo árabe. También estará presente el ex primer ministro británico, Tony Blair, la única persona que Trump cita con nombre y apellido, junto a él mismo, en su plan de crear una comisión encargada de velar por la transición del control político en Gaza.

Para la implementación de un plan de paz en la Franja de Gaza es necesario que cesen todos los ataques. En este sentido, las negociaciones en Egipto son cruciales y parece que están avanzando, según las declaraciones de algunos de los mediadores. La tarde de este miércoles han llegado los enviados de Trump: Steve Witcoff y Jared Kushner, yerno del presidente.

Los países que median en las negociaciones en la ciudad balneario de Sharm El Sheik han dado algunas pistas sobre el asunto. El presidente de Egipto, Al-Sisi, afirma que le han llegado informaciones muy alentadoras y ha invitado a Trump a su país para que dé un empujón al acuerdo. Desde Catar se muestran más cautos. Su ministro de exteriores, Jassim Al Thani, asegura que "el mayor obstáculo está en las garantías para cumplir con los acuerdos" y añade que "deben ejecutarse rápido para que las puertas de Gaza puedan abrirse pronto".

Hamas ya ha enviado al Gobierno del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, una lista con los nombres de los presos palestinos que quiere que salgan de las cárceles de Israel. A cambio, el grupo terrorista entregará a los rehenes que continúan en Gaza. Según el presidente turco, Erdogan, Estados Unidos ha pedido a Turquía que presione a Hamas, pero señala que el mayor obstáculo está en Israel, que no detiene sus ataques sobre la Franja.

Israel y EE.UU. también exigen a Hamas que se desarme y este reclama garantías definitivas del fin de los ataques y de la retirada del ejército israelí de Gaza.

Imagen: AP / OHAD ZWIGENBERG