arriba Ir arriba

El líder de Cuba no se apellida Castro por primera vez en seis décadas. Miguel Díaz-Canel asume el cargo con vocación continuista y bajo la dirección de Raúl Castro. La apertura del país al mundo y la crisis económica son los principales retos a los que se enfrenta.

Las mañanas de RNE ha analizado este cambio con Susanne Gratius, doctora en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad Autónoma de Madrid y asociada al Barcelona Centre for International Affairs (CIDOB), y Carlos Malamud, catedrático de Historia de América de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) e investigador principal para América Latina del Real Instituto Elcano.

Para Gratius, el relevo en Cuba es un cambio muy importante, aunque cree que no será total y prevé que Díaz-Canel no tendrá las manos libres para actuar, al menos a corto y medio plazo.

Malamud comparte la opinión de Gratius y añade que no cabe esperar un acercamiento entre Cuba y Estados Unidos. Respecto a las relaciones con España, se muestra convencido de que seguirán siendo buenas.

Miguel Díaz-Canel ha sido elegido como presidente de Cuba y sucesor de Raúl Castro al frente de la isla, con la voluntad declarada de prolongar el proyecto revolucionario encarnado por los Castro: "El mandato dado por el pueblo para esta legislatura es dar continuidad a la Revolución Cubana en un momento histórico y crucial" marcado por los "avances en la actualización del modelo económico y social", ha remarcado el nuevo mandatario en su primer discurso.

El hasta ahora primer vicepresidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha sido el único candidato propuesto este miércoles ante el nuevo Parlamento cubano para presidir el Consejo de Estado, por lo que, tal como estaba previsto, sucederá a Raúl Castro al frente del país, si bien el resultado de la votación de la cámara no se hará público hasta este jueves.

El año 2018 significa el principio del adiós del castrismo en Cuba. Un nuevo presidente de los Consejos de Estado y de Ministros ocupará en abril el cargo que deja Raúl Castro tras 10 años. Aún así, el menor de los dos hermanos que lideraron la Revolución seguirá siendo secretario general del Partido Comunista hasta 2021 y, por tanto, mantendrá el control de lo que ocurra en el país, pero sin ocupar la Jefatura del Estado. Sin embargo, es el inicio de un cambio generacional que supondrá imporantes cambios para la isla a medio plazo, ya sin la sombra de Fidel Castro, fallecido hace poco más de un año.

Más de ocho millones de cubanos votan este domingo en los comicios municipales, que son el pistoletazo de salida del proceso electoral que culminará con el relevo en la presidencia de Raúl Castro y en el que ha quedado frustrado el intento de la oposición de postular a candidatos independientes. La votación se produce el día siguiente del primer aniversario de la muerte del líder de la revolución, Fidel Castro, y será "el mejor regalo del pueblo cubano" al comandante, según ha destacado estos días la prensa oficial.

Cuba conmemora este sábado el primer aniversario de la muerte de Fidel Castro mientras la isla está a punto de embarcarse en un ciclo político que pondrá fin a sesenta años de mandato de los hermanos Castro, que arranca este domingo con las elecciones municipales y concluye en febrero con la elección del nuevo presidente.