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Desde que Barack Obama y Raúl Castro anunciaron la reactivación de las relaciones hace dos años, el número de cubanos que dejan la isla rumbo a Estados Unidos se ha disparado. Fueron 25.000 en 2014 y cerca del doble en 2015. Muchos de ellos temían que la administración estadounidense pusiera fin a la práctica que garantizaba la residencia a cualquier cubano que pisara territorio estadounidense, unos temores que se han confirmado.

El Gobierno de Barack Obama ha puesto este jueves fin a la política de "pies secos, pies mojados", que permitía a los cubanos la posibilidad de obtener la residencia permanente un año después de llegar a Estados Unidos, incluso si lo hacen ilegalmente.

La medida pone fin de forma inmediata a la política adoptada en 1995 y que devuelve a Cuba a los cubanos que intercepta en el mar ("pies mojados"), pero admite en EE.UU. a los que logran tocar tierra ("pies secos").

El fin de esa política era una reclamación que mantenía desde hace mucho tiempo el Gobierno de Cuba para avanzar en la política de normalización de las relaciones bilaterales que los viejos enemigos comenzaron en diciembre de 2014.

Esa política es una enmienda a la Ley de Ajuste Cubano de 1966, que otorga autoridad al secretario de Justicia de EE.UU. para permitir que los cubanos que han entrado en el país, tanto legal como ilegalmente, obtengan la residencia permanente un año después de su llegada.

El presidente estadounidense, Barack Obama, ha advertido este martes, en su último discurso sobre seguridad nacional, de que estigmatizar a los musulmanes y actuar como si el país estuviera en guerra con el Islam envalentonaría a los grupos extremistas y tendría un coste humano y moral para Estados Unidos, en una clara alusión a la retórica de su sucesor, Donald Trump.

"Nosotros no imponemos test religiosos como prueba por la libertad", ha dicho Obama en su último discurso sobre seguridad nacional, en Tampa (Florida).

El mandatario saliente se refería así a la polémica propuesta del presidente electo de EE.UU., que asumirá el poder el próximo 20 de enero, de someter a los inmigrantes de ciertos países, muchos de ellos con mayoría musulmana, a una "supervisión extrema" basada en "test ideológicos".

"Somos un país que ha derramado sangre contra ese tipo de discriminación y normas arbitrarias", ha subrayado Obama, sin nombrar en ningún momento a Trump.

Las cenizas de Fidel Castro han sido inhumadas en una ceremonia privada celebrada en el cementerio Santa Ifigenia de Santiago de Cuba a la que solo asistieron familiares y algunos líderes políticos extranjeros especialmente cercanos al expresidente cubano. Antes, múltiples personalidades de todo el mundo dijeron adiós a CXastro en un multitudinario homenaje en Santiago.
 

La comitiva que traslada las cenizas de Fidel Castro llegó en la tarde del sábado a Santiago de Cuba la ciudad en la que descansaran definitivamente. Cumpliendo a la perfección el horario, a las siete de la tarde hora local comenzó la última despedida masiva al lider de las revolución. Varias horas antes cientos de personas llenaban la plaza con banderas y carteles con imágenes del ex presidente de Cuba. A este acto han acudido los presidentes de Venezuela y Bolivia y los expresidentes de Brasil Dilma Rousseff y Lula da Silva.El exfubolista Diego Maradona. También los "Cinco Héroes", los 5 agentes cubanos que cumplieron largas condenas por espionaje en EE.UU y tres de los cuales fueron liberados hace dos años como parte del acuerdo para restablecer relaciones entre ambas naciones. En este ultimo acto multitudinario han participado organizaciones y asociaciones populares y el presidente Raúl Castro quien ha elogiado la obra de su hermano y el socialismo. Los actos fúnebres por el líder de la revolución culminaran este domingo con la ceremonia de inhumación. Que será intima y cerrada a la prensa y público en el cementerio de Santa Ifigenia, donde descansara junto al héroe nacional José Martí.

La caravana fúnebre con los restos de Fidel Castro recorre cuba desde La Habana camino de Santiago de Cuba. Tras pasar por Matanzas, donde la esperaban miles de personas, continúo hasta Santa Clara, la ciudad donde se encuentra el mausoleo del Che, que el propio Fidel mandó construir.

La isla está de luto oficial: no se vende alcohol y los espectáculos se han suspendido, como ha podido comprobar la enviada especial de TVE, Almudena Ariza. La televisión estatal no da los buenos días ni las buenas noches. No se habla oficialmente de la muerte de Castro, sino de su desaparición pública.

Los restos del expresidente cubano resposarán en Santiago de Cuba junto a los de José Martí, héroe de la independencia de Cuba.

Unas 3.000 personas se concentraron este miércoles en la Pequeña Habana de Miami (Florida, EE.UU.) para pedir cambios en Cuba tras la muerte de Fidel Castro.

Muchos llevaban décadas esperando este momento, y otros acudieron en representación de familiares fallecidos. Sectores más anticastristas de Miami piden que se dé marcha atrás en el proceso de restablecimiento de relaciones iniciado entre el presidente de EE.UU. Barack Obama, y Raúl Castro. Esperan que el nuevo presidente, Donald Trump, revierta esta política.

El 56% de los cubano estadounidenses que viven en Miami, sin embargo, apoyan este acercamiento, según un estudio reciente.

  • Tras una breve ceremonia militar, el cortejo fúnebre ha partido de La Habana
  • Durante los próximos cuatro días, los restos cremados atravesarán toda la isla
  • El sábado llegarán a Santiago de Cuba, donde se celebrará otro acto de masas
  • Ya el domingo, las cenizas del líder de la Revolución cubana serán inhumadas
  • Especial sobre la muerte de Fidel Castro

El embajador de Cuba en España, Eugenio Martínez, asegura que su país entiende la decisión de España de enviar al rey Juan Carlos a los actos de despedida a Fidel Castro y resta importancia a ausencias como la del presidente ruso. "Más de un millón de cubanos, se estima, aunque no se han dado cifras oficiales, y tantos jefes de Estado que vinieron desde muy lejos para rendir homenaje. Por lo tanto, no veo muy significativa la ausencia de uno u otro jefe de Estado o representación diplomática internacional", afirma (30/11/16).

Miles de cubanos han guardado cola por segundo día en La Habana para rendir homenaje al líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, fallecido el pasado viernes a los 90 años y que este martes tendrá su último “acto de masas” en la capital con la celebración de una multitudinaria ceremonia fúnebre con representación de numerosos países extranjeros, si bien apenas habrá unos cuantos líderes mundiales.