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Ediuard Punset entrevista a José María Ordovás, profesor de nutrigenómica

De la medicina de las enfermedades a la medicina del bienestar

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Redes - De la medicina de las enfermedades a la del bienestar

Redes

Eduardo Punset y su equipo han logrado demostrar que ciencia y entretenimiento se pueden unir para que en este tercer milenio la ciencia, por fin, irrumpa en la cultura popular.

El programa se emite en La 2, todos los domingos, a las 21:30 horas; y se repite los domingos, a las 3:15 horas, y los jueves, a las 13:00 horas.

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La medicina del futuro seguirá luchando contra las enfermedades pero, sobre todo, se esforzará en mantenernos sanos. José María Ordovás, experto español en nutrigenómica de la Universidad de Tufts, en los Estados Unidos, es pionero en sentar las bases de la medicina preventiva del futuro próximo. En este capítulo de Redes, Ordovás explica a Eduard Punset que nuestros genes condicionan nuestra salud, pero que lo determinante es la interacción entre estos genes y nuestros hábitos de vida.

Entrevista de Eduard Punset con José María Ordovás

José María Ordovás, profesor de nutrigenómica en la Universidad de Tufts, Estados Unidos. Barcelona, 21 de febrero del 2011.

La salud es el resultado de la interacciónentre la nutrición, la genética y nuestros hábitos de vida.

José María Ordovás

Eduardo Punset:

Vamos a ver José María, tu gran trouvaille como dirían los franceses, tu gran hallazgo, lo que nos has convencido a todos es de que la salud es el subproducto de una serie de interacciones entre la nutrición por un lado, la genética de uno mismo, cómo uno nace, la estructura genética, y luego el comportamiento, la conducta que tenemos. Y yo creo que has sido el primero que realmente nos ha dado esta visión de que teníamos que tomar en consideración las tres cosas y no solo una. ¿Es eso correcto?

los seres humanos somos el producto de un coloquio continuo a través de miles de años entre nuestro genoma y el medio ambiente

José María Ordovás:

Sí, efectivamente. Como sabes la ciencia ha estado tradicionalmente muy segmentada, incluso la medicina, en especialidades, y de alguna manera, claro, los seres humanos somos el producto de una evolución, de un coloquio continuo a través de miles de años, entre algo que nos identifica más apropiadamente, que es nuestro genoma, y el medio ambiente. Entonces lo que somos hoy es el producto precisamente de ese diálogo que lo que ha intentado continuamente es usar de la manera más apropiada los recursos ambientales, entre otras cosas, y muy importante, los recursos nutricionales, de manera que tengamos la posibilidad de tener un éxito como especie.

El colesterol, protagonista

Eduardo Punset:

Oye, cuando tengo alguna duda me voy al analista que me haga un análisis de sangre y de toda la larga retahíla de cosas que hay allí dentro, que no sé lo que me están contando, hay una que me fijo siempre que es el colesterol, y dices oye y porqué nos fijamos tanto en el colesterol, o sea es… vamos a ver, yo sé, intuyo, por vuestros trabajos que hay por ejemplo un gen que ayuda a modular una proteína determinada, me parece que la llamáis APO o algo así, APO...

José María Ordovás:

APOE.

Eduardo Punset:

Eso. Y resulta que tiene este gen, tiene como tres o cuatro alleles, variantes, y una de estas variantes es prácticamente mortal. Y en cambio el que tiene otra de estas variantes su colesterol está siempre por debajo del promedio. O sea, y qué hago si tengo el allele que me favorece para el colesterol, no hago nada, pero es que si tengo el otro tampoco. ¿Qué puedo hacer?

nuestra genética no es determinista, simplemente nos predispone a algunas enfermedades

José María Ordovás:

La ventaja que tenemos, y de nuevo traemos a colación la interacción entre los genes y el medio ambiente es que todos estos polimorfismos, variantes genéticas, como queramos llamarlo, simplemente nos predisponen a el fenotipo o a la enfermedad, en este caso colesterol alto. Curiosamente, éste es uno de los primeros genes que estudiamos en términos de interacción entre gen y dieta. ¿Por qué? Lo que observamos es que este alelo E4, estaba asociada por ejemplo con colesteroles altos en Estados Unidos o en Finlandia, pero nos íbamos a otras poblaciones, China, a lugares rurales de Centroamérica, por ejemplo, y la gente podía tener el E4 y no tener un colesterol alto. Entonces claro, no es nuestra genética, con la excepción de las enfermedades raras, no es determinista, simplemente nos predispone a algunos, a los que son portadores de ese alelo los predispone a más fácilmente que ascienda el colesterol pero si ponemos el estrés sobre el gen, es decir, es lo mismo que tener una pistola en tus manos, está cargada con las balas, pero hasta que tú no aprietas el gatillo no va a pasar nada, ¿verdad? Entonces el gen está ahí, está cargado pero si nosotros no ponemos el estrés, en este caso, el estrés por ejemplo de una nutrición inadecuada, no se va a expresar su efecto dañino.

La adaptación de los genes a los cambios

Eduardo Punset:

Oye, me decían que la mutación láctea, ésta, el hecho de que la leche te siente fatal, como le pasa a tres cuartas partes de la humanidad, que los genes tardan algo así como a lo mejor 8 mil años en acostumbrarse a la nueva situación para que deje de ser una mutación negativa, la láctea, o se adaptan con mayor facilidad.

José María Ordovás:

Bueno hay dos tipos de adaptaciones. Una es precisamente la genética que lo que ocurre es que hay una mutación que ocurre como todas las mutaciones al azar. Continuamente cada generación, nuestros descendientes son diferentes a nosotros porque ha habido una mutación… mutaciones al paso de una generación a otra, entonces algunas de ellas o muchas de ellas son, digamos, perjudiciales, pero otras son beneficiosas, eso es parte de la evolución. Entonces que ocurre, éstas beneficiosas, el beneficio se traduce en un ambiente determinado. Por ejemplo en el caso de la láctea, de lo que llamamos la tolerancia a la lactosa. Todos los mamíferos después de un determinado momento de la vida del individuo, los primeros dos años o depende de cada especie, pues ya no toleran el consumo de productos lácteos, es natural. Pero hace unos ocho mil años en algún lugar del centro de Europa pues se produjo una mutación de este tipo que permitía que incluso en el estado adulto pudiéramos consumir productos lácteos. Luego esa mutación, generación tras generación, pues claro a los que en un momento en que no había… la comida no era fácil, aquellos que podían seguir consumiendo algo que estaba en el medio ambiente porque se reproducían mejor.

Eduardo Punset:

Claro.

José María Ordovás:

Y entonces generación tras generación esa mutación ha ido, digamos, pasar de mutación rara a común porque era beneficiosa. Entonces eso es la evolución digamos lenta, que necesitas una mutación genética. Pero luego hay otro tipo de mutaciones, bueno no mutaciones pero regulaciones genéticas…

Eduardo Punset:

O epigenéticas

José María Ordovás:

Epigenéticas, esa es la palabra, que digamos es como una reacción rápida. No tenemos tiempo a esperar a que unas cuantas generaciones, tenemos que sobrevivir y lo tenemos que hacer ahora. Entonces lo que ocurre es precisamente que los genes, sin cambiar su lectura, se añaden como acentos o comas, que definen cuándo y cómo se van a expresar.

Eduardo Punset:

Dame un ejemplo.

José María Ordovás:

Bueno el ejemplo más clásico es reciente, es el de la hambruna Holandesa que tuvo lugar en el invierno del '44 al '45. Era hacia el final de la guerra. Entonces el gobierno en el exilio holandés pues dio como instrucciones a los ciudadanos holandeses que hicieran lo posible por interferir los movimientos de tropas alemanas. Naturalmente a los alemanes no les sentó muy bien y lo que hicieron es decir bueno, pues nosotros tampoco movemos suministros, con lo cual durante ese invierno la población holandesa sufrió una reducción tremenda de las calorías que tenían asequibles llegando hasta 600 calorías al día que, como bien sabes, es por debajo de la sobrevivencia. Muchos murieron pero bueno, la guerra acabó, 40 años más tarde empezamos a observar algo y es que había un pico en la obesidad, en los problemas neurológicos. ¿De dónde nos viene ese pico? De los niños que fueron concebidos durante la hambruna, durante ese invierno. ¿Qué ocurre? Hubo una preparación del feto a lo que le iba a esperar después del nacimiento, hambre. Eso es lo que la madre percibía. Eso es lo que le comunicó al feto como anticipación "prepárate tu metabolismo porque vas a tener que sobrevivir con muy poco". Entonces claro, inmediatamente en los genes de diferentes sendas metabólicas ya se pusieron esos acentos, esas comas, para que se expresaran más o menos para prepararlo a sobrevivir con menos. ¿Qué pasa?

Eduardo Punset:

Que se encontró con más.

José María Ordovás:

Se encontró con una situación normal. Un metabolismo ahorrador, igual que pasó decenas y cientos de miles de años en la historia humana y eso ha hecho que estos individuos estén naturalmente predispuestos a todas estas enfermedades que están asociadas con, digamos, el progreso.

La obesidad

Eduardo Punset:

Citáis como una de las causas de esta obesidad que encontramos en todo el planeta, porque en España por ejemplo, hay mucha gente que se refiere siempre a Estados Unidos diciendo "en Estados Unidos el índice de obesos..." y hoy he mirado un poco las estadísticas y no está claro que Estados Unidos tenga muchos más obesos que determinados sectores de África, por ejemplo, en donde ha habido inmigraciones rurales a las ciudades… quiero decirte que uno de los factores que habéis mencionado como causantes de esta obesidad es la globalización. La globalización comporta que personas, humanos, provistos de unos genes ahorradores de energía o acumuladores de energía que podían vivir, oye, sin comer horas y horas, de pronto se encuentran en un medio globalizado en Bidonville, en barrios de ciudades y allí la comida es más frecuente, más común, y de ahí la obesidad. ¿Es eso o hay otras razones?

José María Ordovás:

Bueno, hay muchas razones. La obesidad es una de las cosas más complejas con la que nos encontramos. La evolución nos ha diseñado para sobrevivir y para extraer del medio ambiente todo lo que podamos. Algunas sociedades han sido más afortunadas por un período de tiempo histórico más largo y no han tenido que desarrollar tanto esos genes ahorradores. Otras civilizaciones u otras sociedades que quizás que podían sufrir períodos de hambrunas, entonces los que han ido sobreviviendo son aquellos que eran, digamos, tremendamente ahorradores y podían pasar no horas sino días sin comer porque habían acumulado, digamos, suficiente capital energético. Por un lado esas poblaciones están migrando hacia sociedades más industrializadas porque proporcionan, aparentemente, un potencial económico mayor, etc. etc., entonces claro, en Estados Unidos, por ejemplo, tenemos los hispanos, tradicionalmente los indios han migrado de su India natal a Inglaterra, y lo que vemos es que inmediatamente tras su incorporación a la nueva sociedad y a los nuevos hábitos de esta sociedad, inmediatamente una explosión de obesidad, una explosión entonces de diabetes y de estas enfermedades comunes de la sociedad industrializada. Pero por otra parte también está ocurriendo la evolución temporal dentro de esos países que ya hay sectores de la población que tienen acceso a una mejora económica que les da acceso a esa alimentación abundante que antes no tenían e incluso dentro de esas sociedades pues estamos viendo de nuevo…

hay sectores de la población que tienen acceso a una mejora económica que les da acceso a esa alimentación abundante que antes no tenían

Eduardo Punset:

… Creciemiento

José María Ordovás:

… una explosión de la obesidad.

La universalización

Eduardo Punset:

Oye una cosa, ahora estoy pensando en el tema tradicional de la universalización necesaria pero universalización de las prestaciones sanitarias, se ha producido una tensión, una disminución de la calidad de la oferta, cuando no, un colapso. Y la única salida de eso, sería utilizar las políticas de prevención de una manera insospechada, que no hemos sabido hacerlo hasta ahora. ¿Qué me dices de esto?

José María Ordovás:

Cada vez, naturalmente, vivimos más pero que no es cuestión de vivir más sino de la calidad de esos años añadidos y hasta ahora el concepto es que a partir de determinada edad vamos hacia abajo y lo que pretendemos es, precisamente, que eso no sea la normalidad, que la normalidad sea más bien una rectangularización en la cual nos mantenemos con buena calidad de vida por más tiempo y luego ya claro, todos nos tenemos que morir y ya pues casi una caída en picado, con lo cual el coste a la sociedad de esos años añadidos sería mucho menor.

Cada vez vivimos más pero que no es cuestión de vivir más sino de la calidad de esos años añadidos

Eduardo Punset:

Realmente lo que estamos es perfeccionando los instrumentos de lo que un día será la medicina personalizada". Claro, una medicina que tenga en cuenta el… los genes de una persona, que tenga en cuenta su comportamiento, que tenga en cuenta su manera de nutrirse. ¿Estamos muy lejos todavía de eso?

José María Ordovás:

Estamos... técnicamente no estamos tan lejos.

Eduardo Punset:

¿No?

José María Ordovás:

Y uno de los factores que tenemos que tener muy en cuenta, como sabes, es el de la prevención. Pero la prevención implica que tenemos que aplicar todas estas tecnologías muy pronto en la vida porque luego ya llega un momento determinado que ya no puedes reparar el daño. Entonces ese aumento en la calidad de vida, que es lo que deseamos, más que el alargar la vida, es la calidad de los años que vivimos, hay que empezar casi desde el momento en que nacemos o incluso, ahora como ya sabemos, antes de nacer, y aplicar esas tecnologías, ese conocimiento muy pronto en la vida del individuo mediante más que nada la educación del individuo porque la mayor parte de la gente nacemos sanos.

Eduardo Punset:

Sí, pero no educados.

Eduardo Punset:

Claro, es cuando tú hablas de la personalización de la medicina, de los escollos tan tremendos con los que todavía te encuentras. Yo me doy cuenta... o sea tú dices "oye a lo mejor simplemente si tiene el colesterol alto pues le puedo dar algún consejito de cambia de entorno si puedes", pero es verdad que para poder decirle con certeza algo que le fuera realmente útil, tendrías que haber efectuado a lo mejor estudios genéticos por centenares de miles de personas, o sea, haber definido unos tipos genéticos, haber definido nutrientes, y estamos todavía muy lejos de esto.

José María Ordovás:

Bueno, la primera parte estamos más cerca, por ejemplo, nuestros estudios más recientes incluyen hasta un cuarto de millón de sujetos en los cuales les hemos realizado un barrido genómico total y de allí, claro, nos hemos encontrado con lo que ya de alguna manera sabíamos, intuíamos, que por ejemplo el colesterol, no hay un gen del colesterol. En estos momentos tenemos identificados 95 genes…

Eduardo Punset:

¡Fíjate!

José María Ordovás:

… para el colesterol. Lo mismo pasa para la obesidad, lo mismo pasa para todas las enfermedades comunes, son lo que llamamos poligénicas, no es como las raras que son monogénicas, de un solo gen. Entonces nos encontramos con que claro, lo que puede haber ahora o en el futuro muy próximo, en el llamémosle mercado del diagnóstico genético, pues todavía está trabajando con una información muy reducida. Es como mirar a través de una mirilla de estas que había antes en las puertas en lugar de ver todo el panorama que hay delante de nosotros, entonces claro, ahí nos falta todavía gran cantidad de información.