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El ultraderechista Abelardo de la Espriella ha dado la sorpresa quedando primero en las elecciones presidenciales del domingo en Colombia, con más de 44 % de los votos, por delante del izquierdista Iván Cepeda, aunque no ha logrado los sufragios necesarios para erigirse como sucesor de Gustavo Petro y tendrá que medirse en una segunda vuelta el 21 de julio con el aspirante oficialista.

Petro y Cepeda no han aceptado los resultados del escrutinio preliminar, ya que sostienen que hay un desfase de votos.

Foto: EFE/ Ernesto Guzmán Jr

El ultraderechista Abelardo de la Espriella y el izquierdista Iván Cepeda se jugarán la presidencia de Colombia el próximo 21 de junio. El primero ha sido el más votado en los comicios de este domingo. Con la casi totalidad del voto escrutado, de la Espriella ha dado la sorpresa al obtener más del 43% de los votos, seguido muy de cerca por Cepeda, heredero político del actual presidente, Gustavo Petro, con algo más del 41%. Muy lejos queda el resto de candidatos.

Sin embargo, ni Petro ni Cepeda aceptan los resultados del preconteo -premilinar al escrutinio oficial- porque consideran que hay un desfase de votos con el censo.

El país se encamina hacia una segunda vuelta muy polarizada entre ultraderecha e izquierda. De la Espriella es la gran sorpresa, un abogado populista, sin experiencia política y que se inspira en Nayib Bukele en El Salvador o Javier Milei en Argentina. Promete mano dura y puño de hierro para devolver la seguridad al país.

Foto: Rodrigo BUENDIA / AFP

El candidato de ultraderecha Abelardo de la Espriella, una especie de Bukele colombiano, ha quedado primero en las elecciones presidenciales en Colombia, pero no ha logrado los votos suficientes para proclamarse vencedor, por lo que tendrá que batirse en una segunda vuelta el próximo 21 de junio frente al segundo en la votación de este domingo, Iván Cepeda, el principal candidato de la izquierda que representa el continuismo del presidente saliente, Gustavo Petro.

Foto: Rodrigo BUENDIA / AFP

La sombra de la ultraderecha que ya recorre América Latina con los liderazgos de Nayib Bukele en El Salvador o Javier Milei en Argentina amenaza con proyectarse con fuerza sobre Colombia este domingo. De la mano de Abelardo de la Espriella, autodenominado 'El Tigre', el ala radical se planta a las puertas de las urnas con opciones reales de alcanzar la segunda vuelta. Apoyado en un discurso mesiánico de «mano dura» que calca el modelo salvadoreño de megacárceles y se alimenta con agresiva propaganda generada por IA, el polémico abogado ha sabido capitalizar el pánico a la inseguridad y el hartazgo generalizado frente a las élites tradicionales. (Foto: EFE)

Alicia Valdés presenta su libro 'Auge: Género, juventud y extrema derecha' un libro sobre la idea de que los hombres jóvenes están detrás del auge de la extrema derecha. En su investigación cuestiona está narrativa y mantiene que "no hay diferencia" entre los hombres más jóvenes y los millenials y apunta a que detrás de este crecimiento tienen más que ver "los empresarios y los medios de comunicación o los partidos que pactan con la extrema derecha".

Vincula como el antifemenismo también ha contribuido a esta narrativa porque ha conseguido capitalizar el malestar de este sector: "Es como llegan a la extrema derecha" y apunta a que estos partidos crean justificaciones para este malestar. Otro de los motivos es la vivienda. La dificultad en el acceso hace que "no puedan hablar de proyectos de futuro". Apunta a que la extrema derecha ve a los jóvenes como objetos políticos y no como sujetos políticos, pero eso también sucede en su opinión en otros espacios: "No se toma enserio a la jóvenes".

En Hungría, la era del ultranacionalismo de Víktor Orbán termina este sábado. Péter Magyar se convertirá en primer ministro y emprenderá lo que ha llamado un "cambio de régimen", para restaurar el estado de derecho que han ido perdiendo en 16 años. Ya ha empezado a negociar el desbloqueo de los fondos que Bruselas negó a Orbán por sus políticas antidemocráticas.

Entre sus proridades, restaurar la independecia judicial y la libertad de prensa. Suspenderá los informativos públicos hasta que pueda garantizar objetividad. Y ha prometido desmantelar el clientelismo y la corrupción sistémica en las instituciones. Necesita también los fondos, son casi 18.000 millones, para levantar la crisis económica que hereda.

Menos cambio se espera en la política migratoria. Péter Magyar es un político de derechas, pero la izquierda le ha prestado sus votos para tumbar a Orbán, que no quiere ver en primera fila cómo desmontan sus leyes. Ha renunciado a su escaño como diputado. El momento de Magyar ha llegado. Por delante, el enorme reto de no defraudar a un país que ha elegido deshacer camino para seguir avanzando.

Foto: Attila KISBENEDEK / AFP

La ultraderechista Reform UK, de Nigel Farage, se ha alzado con la victoria en las elecciones municipales de Reino Unido y ha dejado al primer ministro, Keir Starmer, en la cuerda floja. Los analistas creen que el líder laborista no podrá sobrevivir políticamente al pésimo resultado cosechado por su partido en estas elecciones locales, aunque él ya ha anunciado que no va a dimitir. Mientras tanto, el partido conservador sigue en caída libre.

Foto: EFE/NEIL HALL

El partido populista de derecha Reform UK, de Nigel Farage, se perfila como el gran vencedor de las elecciones locales parciales de Reino Unido según los primeros resultados, que reflejan el fuerte retroceso del laborismo del primer ministro, Keir Starmer, tan solo dos años después de su aplastante victoria en las elecciones generales, y confirman la debilidad que viene arrastrando en las encuestas.

Foto: EFE/EPA/NEIL HALL

El escritor y periodista Éric Zemmour ha logrado vender su obra a más de 70.000 franceses, planteando una polémica propuesta de unión estratégica entre judíos y católicos frente al islam en lo que define como una confrontación político-religiosa. Sin embargo, su postura ha generado fuertes críticas por su falta de imparcialidad, ya que el autor tiende a minimizar o considerar meramente anecdóticas las agresiones directas de soldados israelíes contra símbolos cristianos, priorizando su discurso de cohesión contra un enemigo común sobre la protección de la propia herencia católica que dice defender. Argumenta que el problema es mayor: dice que la civilización occidental se basa en el catolicismo, y como Europa se está descristianizando y los inmigrantes musulmanes están invadiendo el continente, Europa corre el riesgo de desaparecer.

(FOTO: Szilard Koszticsak/MTI via AP)