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Elecciones en Reino Unido

El 'Brexit' define las elecciones en el Reino Unido: así llega cada partido a la contienda más incierta

  • Los partidos apelan a la división en el debate sobre la salida de la Unión Europea para captar el voto
  • Conservadores y el Partido del Brexit pugnan por los partidarios; laboristas, libdems y escoceses, por los detractores

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Boris Johnson presenta su autobús de campaña para consumar el 'Brexit'
Boris Johnson presenta su autobús de campaña para consumar el 'Brexit'.

Boris Johnson adelantó las elecciones en el Reino Unido al 12 de diciembre con un objetivo claro en el horizonte: recuperar la mayoría absoluta para sacar adelante su acuerdo del Brexit. Desde entonces, las encuestas sonríen a un primer ministro que no logró consumar la salida de la Unión Europea el 31 de octubre.

Los británicos han sido llamados a las urnas antes de tiempo por segunda vez desde que decidieron abandonar el bloque en el referéndum de 2016 e inmersos en la mayor crisis política del país desde la Segunda Guerra Mundial. Y aunque en la campaña caben todo tipo de propuestas sociales y económicas, los partidos han hecho de la necesidad virtud y los cálculos electorales en Westminster ahora se miden entre la permanencia o la salida.

Según la profesora de Política Británica de la University College London Meg Russell, esta es la campaña más incierta en años si se observa la reciente tendencia electoral en el país: 2010 vio surgir el primer Gobierno de coalición desde la Segunda Guerra Mundial; en 2015 las encuestas apuntaban a un Parlamento colgado y los conservadores lograron la mayoría; y en 2017 sucedió al contrario. "Los partidos se están moviendo [en las encuestas] en todas las direcciones", explica a RTVE.es.

Este es el Brexit

Los tories, en busca de la mayoría para lograr el divorcio

El Partido Conservador aspira a lograr una cómoda mayoría que le permita legislar sin problemas en el Parlamento y sacar adelante su acuerdo del Brexit. Johnson está dedicando parte de su campaña a la defensa de su acuerdo, a pesar de que no logró sacarlo adelante en el Parlamento. Para ello, ha vuelto a prometer que reducirá la inmigración, una de las cuestiones que en 2016 captó el voto pro-Brexit.

'Selfies' en campaña con Johnson. REUTERS

Para ello, Johnson ha aceptado la retórica de su predecesora, Theresa May, que llegó a culpar a los Comunes del bloqueo del Brexit. El líder conservador culpó de la prórroga a la "parálisis" del Parlamento y justifica el adelanto en el persistente bloqueo, a pesar de que tanto él como miembros de su actual gabinete también votaron en contra del acuerdo de May. Russell advierte de los riesgos de esta retórica: "Para que funcione el Parlamento, debe tener el apoyo del público. Minarlo es muy peligroso para el sistema político", señala.

Laboristas: medidas sociales, segundo referéndum y Brexit suave

El Partido Laborista pretende desviar la agenda política hacia la crisis del Sistema Nacional de Salud, que en octubre registró el peor mes de su historia, los derechos de la clase trabajadora y otras medidas sociales para paliar los malos pronósticos electorales, que les dan un 28% de intención de voto. Parte de ese mal pronóstico se debe a su ambigüedad en torno al Brexit.

Jeremy Corbyn se da tres meses para negociar un Brexit más suave que el de Johnson, en el que el Reino Unido quedaría ligado a la unión aduanera con libre circulación de personas. Después, proponen someter el acuerdo a referéndum, aunque está por ver qué opción defenderían.

El SNP, a por la independencia de Escocia

El Partido nacionalista escocés SNP concibe el adelanto electoral como la única oportunidad para subir de sus 35 escaños e impedir el Brexit. Si no lo logran, perseguirán otro referéndum sobre la independencia de Escocia, a pesar de la negativa de los conservadores a celebrarlo.

La fecha de las elecciones es idónea para un partido que podría desplomarse a partir de enero, cuando empiece el juicio por violación y agresión sexual

Liberal demócratas: cancelar el Brexit

El partido de Jo Swinson tiene muy buenas perspectivas electorales tras el varapalo a conservadores y laboristas en las elecciones regionales. Su medida estrella es la cancelación del Brexit, una propuesta que muchos tildan de inconstitucional porque iría en contra del mandato de los británicos. Los libdems se han aliado con Verdes y el Plaid Cymru en 60 circunscripciones para no dividir el voto anti-Brexit.

Hasta ahora, la formación abogaba por celebrar un segundo referéndum, pero no han logrado recabar el apoyo necesario en el Parlamento. Sin embargo, un Gobierno conservador en minoría podría convertirlo en realidad. "Si Johnson no logra una mayoría, tendrá muy difícil aprobar su acuerdo. Ante esta situación, el resto de partidos podrían ofrecer su apoyo a cambio de que se celebre un referéndum", explica Russell.

El Partido del Brexit: un divorcio "limpio"

El eurodiputado del Partido del Brexit y exlíder del UKIP, Nigel Farage, aprovecha cualquier intervención pública para arremeter contra el acuerdo de Johnson. Su partido no tiene representación en el Parlamento -tampoco su anterior formación, el UKIP-, pero también se benefició del castigo a los partidos tradicionales en mayo. Y aunque su apuesta es un "Brexit limpio", es decir, una salida a las bravas para captar el voto de los Brexiteers más convencidos, el partido ha caído casi 10 puntos en las encuestas desde que se convocaron las elecciones.

El líder del 'Brexit Party', Nigel Farage. AFP / NIKLAS HALLE'N

Farage ha renunciado esta semana a concurrir en las 317 circunscripciones en las que ganaron los conservadores. A cambio, los tories ofrecían no presentarse en 40 circunscripciones probrexit, aunque finalmente el Brexit Party no aceptó la oferta.

¿Ha transformado el Brexit al votante?

Los británicos se han adaptado al bloqueo político y, según Russell, "el compromiso con el Brexit ha superado al compromiso con los partidos". Sin embargo, esta afirmación no define necesariamente el sentido del voto de los británicos, a pesar de que un sondeo de YouGov apunta a que el 52% de los votantes se identifican más ya con el Brexit que con los partidos.

Hasta ahora, el votante de un partido podía diferir de la política oficial del Brexit. "Que la salida ganara en una circunscripción tradicionalmente laborista, no quiere decir que el Partido Laborista apoye el Brexit. Y viceversa. Es muy complicado de determinar", explica Russell. "El Partido Conservador pretende disputar los escaños laboristas en el norte, donde ganó la salida. Pero no está claro que lo logren, ni que puedan retener sus escaños en el sur", añade la analista del Institute for Government, Georgina Wright.

En este sentido, Wright advierte que "no está claro que los británicos vayan a votar pensando en el BrexitMuchos saben que va a ocurrir de todas maneras y prefieren centrarse en otras cuestiones como la educación o la sanidad".