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Juicio 'procés'

La Guardia Civil sostiene que la figura de Trapero era "imprescindible para la estrategia del independentismo"

  • El número dos de Baena sostiene que en el Govern había temor de "perder" a Trapero si este se enfrentaba a De los Cobos
  • Señala que en la agenda Moleskine se contemplaba "aumentar o disminuir el conflicto ante la respuesta del Estado"

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La Guardia Civil señala que Trapero era "imprescindible en la estrategia independentista"

El comandante de la Guardia Civil que elaboró los informes sobre el 1-O bajo la dirección del teniente coronel Daniel Baena, jefe de la policía judicial en Cataluña, ha defendido este lunes que el mayor de los Mossos Josep Lluís Trapero era una "figura imprescindible en la estrategia del independentismo" y ha relatado cómo este exmando de la Policía autonómica informó puntualmente al exconseller de Interior Joaquim Forn de las instrucciones de la Fiscalía para evitar la celebración del referéndum y del plan del cuerpo policial a pesar de que debía ser "secreto", según ha sostenido en su declaración como testigo en el juicio del 'procés'.

El número dos de Baena ha sostenido, de hecho, que el Govern temía "perder" a Trapero si este se enfrentaba al coordinador del dispositivo policial del 1-O, el teniente coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos, y ha destacado la "connivencia" del mayor con el entonces presidente catalán Carles Puigdemont, en una declaración en la que ha pasado de relatar profusamente los detalles de los atestados a preguntas de la Fiscalía y del resto de acusaciones a salpicar sus respuestas de "no me acuerdo" cuando le preguntaban los abogados por detalles que podía exonerar a sus defendidos, lo que ha provocado las protestas de los letrados.

A preguntas del fiscal Fidel Cadena, el comandante del Instituto Armado ha sostenido que Trapero era "imprescindible" para el independentismo basándose, entre otros detalles, en un correo electrónico que el ex secretario general de Interior César Puig -actualmente procesado en la Audiencia Nacional- remitió al exconseller Forn el 23 de septiembre de 2017 y en el que contemplaba dos escenarios diferentes sobre las reuniones a las que tenía que asistir el mayor.

14 horas - La Guardia Civil señala que Trapero fue "imprescindible en la estrategia independentista"

El primer escenario eran reuniones en las que además de Trapero y Pérez de los Cobos estuviera también el fiscal superior de Cataluña. En ese caso -según el testigo-, Puig señalaba que el mayor debía decir que obedecía al fiscal. El segundo escenario era el que podía producirse en los encuentros en los que no hubiera representación del Ministerio Público. En ese caso, si Trapero no hacía "algo de caso" al coordinador este le podría denunciar.

"En ese caso lo podíamos perder [a Trapero]", asegura el testigo que decía en ese correo César Puig a Joaquim Forn. En las siguientes reuniones con Pérez de los Cobos ya asistió el entonces número dos de los Mossos, el comisario Ferrán López, ha recordado el testigo considerando este hecho como prueba de lo que estaba afirmando.

"Connivencia" entre Trapero y Puigdemont

El comandante de la Guardia Civil que firmó como secretario los atestados sobre el 'procés' -procesado por torturas en el pasado y absuelto por el Tribunal Supremo- también ha señalado que en una reunión celebrada el 13 de octubre de 2017 para valorar la actuación de los Mossos, el mayor señaló que había que estar "vigilantes porque la Guardia Civil junto con la Fiscalía y diez fotografías de una mala actuación hacen un delito de sedición".

También ha explicado que, en el marco de las investigaciones, encontraron un "borrador de una carta" del expresident Carles Puigdemont con fecha 20 de octubre para darle las gracias a Trapero por la actuación del 1-O, lo que demostraría en su opinión la "connivencia entre ellos".

El número dos de Baena ha insistido además en que el mismo 1-O observaron "seguimientos específicos" a Policía y Guardia Civil por parte de Mossos y "avisos" de los agentes de la policía autonómica alertando en los colegios de la presencia de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. También en que interceptaron al menos tres llamadas entre detenidos el 20S y Mossos para ofrecerles ayuda.

De esta manera, el comandante que firmó como secretario los atestados del 1-O ha intentado echar por tierra el cortafuegos que trazó el propio Trapero -procesado por rebelión en la Audiencia Nacional- en su declaración el pasado 14 de marzo cuando desligó la actuación del Govern de la de los Mossos y aseguró que incluso planearon la detención de Puigdemont y sus exconsellers.

En su declaración, Trapero restó importancia al hecho de que informara a Forn de las instrucciones de Fiscalía porque este en ningún momento les dio ninguna instrucción sobre cómo debían diseñar el dispositivo del 1-O y defendió que, tras sus primeros choques con Pérez de los Cobos, fuera su entonces número dos a las reuniones. El propio Pérez de los mCobos también declaró en el juicio que la relación con el mayor "siempre fue difícil".

Más o menos "conflicto" en función de la respuesta del Estado

Durante su declaración, el número dos de Baena ha destacado la importancia que en su opinión tiene la documentación encontrada en el domicilio del ex número dos del exvicepresidente Oriol Junqueras, Josep María Jové, en los registros del 20S: tanto la hoja de ruta denominada Enfocats, que ha definido como "documento estratégico", como la agenda Moleskine, un "documento ejecutivo con nombres, cometidos y finalidades" que recoge varias reuniones entre los acusados entre 2015 y 2016.

Según el testigo, en esta agenda aparece una especie de "ponderación del conflicto en función de la respuesta del Estado". El número dos de Baena ha explicado que se recogen una serie de escenarios y en función de estos "se aumentará o disminuirá el nivel de conflicto", ha destacado el testigo a preguntas del fiscal Fidel Cadena.

El número dos de la investigación del 1-O declara que contemplaban aumentar o disminuir el "nivel de conflicto" en función de la respuesta del Estado

Lo que se desprende de esta agenda, ha sostenido el testigo a preguntas de la acusación popular ejercida por Vox, es que "los responsables de las organizaciones civiles y los políticos se juntan y toman decisiones de forma conjunta aunque no esté uno por encima del otro". Una de esas reuniones, denominada "último intento" según su testimonio, se celebró el 7 de enero de 2016 en la sede de la ANC para abordar quién sería el presidente de la Generalitat después del veto de la CUP a Artur Mas y el reparto de consellerías.

El secretario de los atestados del 1-O sitúa a 'los Jordis' en reuniones claves con el Govern

Aunque en un principio ha asegurado rotundamente que en esa reunión estuvieron el expresidente de la ANC Jordi Sànchez, el presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, el entonces líder de ERC Oriol Junqueras y otros dos de los acusados, los exconsellers Raül Romeva y Jordi Turull, a preguntas de la abogada del primero de ellos ha reconocido que pudo no estar Junqueras y ha restado importancia a que se hayan podido equivocar en "uno ¿de cuántos?".

Después de su declaración, han declarado otros 16 policías nacionales que actuaron el día 1-O, la mayoría de ellos antidisturbios que resultaron lesionados, y que han vuelto a incidir en que recibieron "puñetazos y patadas", en que les lanzaron "vallas, adoquines, piedras, sillas y conos de obra" y en el odio que aseguran que percibieron: "Esto solo lo he visto en el País Vasco". Algunos de ellos intervinieron en el centro Ramón Llull, donde se usaron pelotas de goma y un ciudadano perdió el ojo. Los agentes han justificado su uso para "dispersar" a la gente porque, si no, les hubiera alcanzado en su retirada.

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