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Barbara Hepworth. 'Oval Form' (Trezion) 1961-63. Aberdeen Art Gallery and Museums Collections. Photograph courtesy The Kröller-Müller Otterlo, The Netherlands. Photograph by Mary Ann Sullivan, Blufton University ©Bowness, Hepworth Estate

Barbara Hepworth, mirar a través de la escultura

  • La artista británica introdujo junto a Henry Moore los agujeros en las esculturas

  • La Tate Britain le dedica la mayor retrospectiva en 50 años

  • Su obra más grande se expone ante la sede de la ONU en Nueva York

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"Creo que cada escultura debe ser tocada, es parte de la forma de hacerla y es realmente nuestra primera sensación, es el sentido del tacto, el primero que tenemos cuando nacemos. Creo que cada persona que mire una escultura debe utilizar su propio cuerpo. No puedes mirar una escultura si vas a permanecer rígido, debes caminar alrededor de ella, inclinarte sobre ella, tocarla y alejarte de ella". Así entendía la artista británica Barbara Hepworth (1903-75) esta forma de arte que, junto a su amigo y colega Henry Moore, trasladó a otra dimensión en la década de 1930 cuando introdujeron la idea de hacer un agujero en una obra de arte tridimensional.

Bajo el título Barbara Hepworth: Escultura para un mundo moderno, la Tate Britain abre ahora la mayor retrospectiva en cinco décadas sobre esta artista que lideró la abstracción en la escultura y que le dio tanta importancia al material como al espacio que rodea y atraviesa la obra.

Desde el 24 de junio hasta el 25 de octubre, la exposición mostrará más de 70 trabajos que resaltarán los diferentes contextos y espacios en los que Hepworth presentó su obra, desde el estudio a los paisajes.

Referente de una generación

Nacida en el condado de Yorkshire, fueron precisamente los paisajes agrestes de la campiña del norte de Inglaterra que contemplaba cuando su padre la llevaba al colegio de niña, los que la marcarían, imaginándose esculturas de esas rocas escarpadas. Y con 7 años, una clase sobre arte egipcio en el colegio sería como "una bomba" que le cambiaría la vida y le haría concebir el mundo desde ese momento nada más que en "formas, contornos y texturas", recuerda sobre ella el crítico de arte Will Gompertz, entregándose por completo al hechizo del arte primitivo que también sufrirían sus contemporáneos Picasso, Giacometti o Brancusi.

La exposición de la Tate recoge los primeros trabajos que se conservan de ella, esculturas de los años 20, y posteriormente el descubrimiento de la madera como material principal de sus obras en el periodo de entreguerras. De esta época data una escultura fundamental en su obra que puede verse en la muestra, Pelagos (1946), un canto rodado con un agujero al que añadió unas cuerdas de guitarra para crear un efecto de tensión.

Barbara Hepworth, retrospectiva en la Tate Britain.

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  • Barbara Hepworth en su estidio del Palais de la Danse (St Ives) trabajando en la escultura de madera 'Hollow Form with White Interior' (1963).

    Barbara Hepworth en su estidio del Palais de la Danse (St Ives) trabajando en la escultura de madera 'Hollow Form with White Interior' (1963).

    Photograph: Val Wilmer, ©Bowness, Hepworth Estate

  • Barbara Hepworth. 'Pelagos' 1946. Tate.

     Barbara Hepworth 

    Pelagos 1946

    Sculpture

    Elm and strings on oak

    430 x 460 x 385 mm

    Tate

    © Bowness, Hepworth Estate

Un espacio de la muestra estará dedicado a su trabajo dialogado junto al que fuera su segundo marido, el escultor Ben Nicholson, como Kneeling Figure (1932) y Large and small form (1934); y otro reunirá cuatro de sus grandes y suntuosas tallas en madera africana de guarea, consideradas como el punto culminante de su carrera escultórica.

Barbara Hepworth: Escultura para un mundo moderno también recoge su original Single Form (1937), una escultura en madera de pequeño formato que luego inspiraría su Forma única (Single Form, 1961-1964), una escultura encargada por Naciones Unidas a quien ya era una artista clave en la escena del arte internacional que funcionara como emblema de la paz: La exposición recoge varias fotografías de la artista durante el proceso de creación de la que sería su pieza más grande, en bronce y de seis metros y medio de alto y con un gran agujero que permite pasar la luz del mundo y que está expuesta ante la sede de la ONU en Nueva York.

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