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Más de 220 soldados rusos han muerto en la guerra de Ucrania, según un informe opositor ruso

  • El opositor ruso Borís Nemtsov, pudo documentarlo antes de morir asesinado
  • El informe recoge testimonios de familiares de soldados muertos en combate
  • El Kremlin ha rechazado comentar el informe

 Tropas prorrusas vigilan una carretera en la región de Donetsk.
Tropas prorrusas vigilan una carretera en la región de Donetsk. ASSOCIATED PRESS AP Photo/Dmitry Lovetsky

Al menos 220 soldados rusos han muerto en combate en el este de Ucrania, según un informe presentado este martes en base a datos recogidos por el ex viceprimer ministro y dirigente opositor ruso Borís Nemtsov, asesinado a tiros el 27 de febrero de este año en las proximidades del Kremlin.

"Queremos contarle la verdad al pueblo ruso, a esa mayoría que apoya al presidente (Vladímir) Putin. Este informe prueba que la dirección de nuestro país es culpable de un crimen que ha arrojado víctimas ucranianas y rusas", ha afirmado Iliá Yashin, correligionario de Nemtsov en el Partido Republicano de Rusia.

El Kremlin ha rechazado comentar el informe, que ha tenido una tirada inicial de 2.000 ejemplares

Poco antes de morir asesinado a tiros cerca del Kremlin, Nemtsov reunió decenas de testimonios sobre la participación directa de Rusia en el conflicto armado que empezó hace un año en Ucrania, cuando se sublevó el este prorruso del país.

"No podemos confirmar que Nemtsov fuera asesinado por elaborar este informe, pero tampoco lo podemos descartar", ha subrayado Yashin al recordar que el líder opositor fue uno de los primeros políticos rusos en denunciar el papel de Moscú en la guerra de Ucrania.

Testimonio de familiars de soldados

El documento, titulado Putin. Guerra, reúne testimonios de familiares de soldados rusos muertos en combate, militares rusos detenidos en territorio ucraniano y otros que revelaron información desde el anonimato, además de funcionarios y cargos públicos de Moscú que también hablaron con Nemtsov.

El opositor pudo reunir pruebas de la muerte de al menos 220 soldados rusos en tan sólo dos operaciones concretas: la contraofensiva de los separatistas en Ilovaisk en agosto de 2014, en la que murieron más de 150 militares; y la toma de Debáltsevo en febrero de este año, cuando perdieron la vida otros 70, como mínimo.

Tras meses de éxitos militares en los que lograron recuperar casi todo el territorio rebelde, las fuerzas del Gobierno de Kiev fueron repelidas por una inesperada contraofensiva separatista en agosto del año pasado, cuando habían llegado a las puertas de las ciudades de Donetsk y Lugansk, los dos principales bastiones de los prorrusos.

"Esto fue posible gracias a la entrada masiva de refuerzos desde el territorio de Rusia, incluidos armamento y unidades regulares del Ejército ruso. En los cercos (a las tropas de Kiev) que surgieron en torno a la frontera ruso-ucraniana, sufrieron bajas mortales tanto las fuerzas rusas como las ucranianas", se denuncia en el documento.

"Las milicias luchan con armamento ruso"

Los familiares de los soldados rusos muertos en la batalla de Ilovaisk recibieron una indemnización de 2 millones de rublos, unos 36.000 euros al actual tipo de cambio, y tuvieron que firmar una cláusula de confidencialidad, según el informe.

Después de que 15 militares regulares rusos fueran detenidos en agosto en territorio ucraniano, el Ministerio de Defensa ruso cambió de estrategia y dio oficialmente de baja a sus efectivos enviados al país vecino.

Este fue el caso de los al menos 70 soldados muertos en Debáltsevo, que se dieron de baja tras recibir de sus mandos la promesa de que sus familias serían recompensadas en caso de su muerte en combate.

"En la práctica no hubo compensaciones" y los familiares de los fallecidos se reunieron con Nemtsov para que les ayudase a recibir el dinero, ha dicho Yashin.

Aunque los autores del informe han admitido que no fue posible reunir pruebas contundentes sobre armamento ruso en manos de los sublevados, sí observaron algunas pruebas circunstanciales que demostrarían este hecho.

"Los separatistas reconocen en los acuerdos de Minsk que tienen sistemas lanzamisiles 'Tornado S', fabricados en Rusia y que nunca han sido exportados, lo que prueba que las milicias luchan con armamento ruso", ha subrayado Yashin.

Un coste de 36.000 millones de euros

Según el economista Serguéi Alexáshenko, coautor del informe, en sólo diez meses Rusia gastó más de 53.000 millones de rublos (unos 900 millones de euros) en la guerra en el este de Ucrania.

Además, desde julio de 2014 Moscú ha gastado unos 80.000 millones de rublos (unos 1.420 millones de euros) en ayudas a los centenares de miles de ucranianos que se han refugiado en Rusia.

De acuerdo con los cálculos de Alexáshenko, desde la anexión de Crimea, en marzo de 2014, y las sanciones occidentales que le siguieron, los rusos han perdido 2 billones de rublos (unos 36.000 millones de euros) en salarios y otros 750.000 millones de rublos (unos 13.320 millones de dólares) en ahorros.

El informe fue redactado por un grupo de correligionarios de Nemtsov, entre ellos el ex viceprimer ministro Alfred Koj, los periodistas Aider Muzhdabáyev y Oleg Kashin, y el diputado Iliá Yashin.

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